Opinión

¿Refrendar la confianza?

La confianza es el indicador más importante de la comunicación política. | José Antonio Sosa Plata

  • 21/11/2019
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La aprobación, popularidad y apoyo social que logran los personajes de poder se explica, en buena medida, por la confianza que son capaces de inspirar en la gente. Sin confianza no hay esperanza y, sin esperanza, los liderazgos se debilitan.

La confianza es el instrumento principal de la política y la comunicación para crear afinidad y cercanía entre líderes y ciudadanos. También es un recurso indispensable para reducir los sentimientos de inseguridad, duda, incertidumbre, miedo y terror de cualquier grupo de la sociedad.

Son tres los factores principales que generan la confianza en los líderes: el cumplimiento de la palabra, la congruencia y los resultados. Para las instituciones, importa mucho también que se cumpla la ley, que haya justicia y respeto a los derechos humanos. Todo esto en un marco de pluralidad, rendición de cuentas y transparencia.

Te recomendamos: Sebastián Rivera. "Confianza y participación política en América Latina". Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Nueva Época, número 235, enero-abri de 2019.

Pero más allá de lo que para algunos son conceptos abstractos, también importan las percepciones. En política, lo que parece es. En los regímenes democráticos son dos pilares sobre los que se soporta la confianza ciudadana: la seguridad y la calidad de vida.

Los altos niveles de inseguridad y los efectos adversos de la economía en las clases medias y grupos en desventaja explican el mal humor social de los años recientes y la mala imagen de la mayor parte de las autoridades que encabezan las instituciones más importantes del país.

Cuando hay confianza de la ciudadanía, los niveles de apoyo, aprobación y popularidad se fortalecen. Por eso es que en campaña es relativamente fácil ganarla. Pero en el gobierno, es muy fácil perderla. Más aún cuando las expectativas no se cumplen y los resultados esperados no alcanzan a mantener la tranquilidad y la calidad de vida de la gente.

Entérate: Por segundo año consecutivo, aumenta confianza de mexicanos en instituciones. Ranking Mitofsky, El Economista, 28 Octubre 2019.

De acuerdo con el Ranking Mitofsky México 2019, la confianza de la ciudadanía en las instituciones pasó de 6.2 en 2018 a 6.4 en 2019. El avance es muy reducido si se consideran los resultados inéditos de las Elecciones 2018 y el importante aumento, de casi dos puntos, en el índice de confianza en la Presidencia de la República, que se ubicó en 7 puntos a finales de septiembre pasado.

Desde hace algunas semanas, algunas encuestas reflejan que los niveles de aprobación y popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador se mantienen en términos positivos. Sin embargo, otras dan cuenta de una tendencia consistente a la baja que se explica claramente, como es lógico, por el clima de inseguridad que se sigue viviendo en el país.

Por si no lo leíste: Sube 5% aprobación de AMLO; en Morena, Mario Delgado, a la cabeza.

¿Por qué mantiene el Presidente los resultados positivos en términos de confianza y aprobación? Por un lado, porque apenas ha pasado un año desde que tomó posesión del cargo y la oposición no ha podido recuperarse del golpe del 1 de julio de 2018. Por el otro, por la eficacia que ha demostrado el primer mandatario en el manejo de la agenda nacional y de su narrativa, que mantiene la cercanía y simpatía con un alto porcentaje de la población.

Sin embargo, esta situación no podrá sostenerse por mucho tiempo. No hay duda que la realidad siempre termina por imponerse a la retórica y la propaganda. El desgaste por ejercer el gobierno es implacable en la mayoría de los casos. Pero puede llegar a ser devastador para la reputación si no se controla en la sociedad el miedo, el enojo y la angustia por sobrevivir.

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El Gobierno de la República está a unos días de cumplir su primer año. La fecha marcará un fin de ciclo. Estamos próximos a vivir un periodo de análisis y reflexión, donde las emociones emergen. La llamada cuesta de enero abrirá una nueva etapa y lo más probable es que no habrá la misma esperanza o expectativas que hubo el año pasado. Todo lo contrario: aumentarán las críticas y demandas a las autoridades por más y mejores resultados.

Por lo tanto, el Presidente tendrá que revisar de nuevo —y a fondo— su Estrategia de Comunicación Política. El objetivo es encontrar con acciones, narrativas y mensajes la mejor manera de refrendar la confianza. Es lo que más le conviene a su gobierno. Es lo que más le conviene al país.

Recomendación editorial: Niklas Luhmann. Confianza. Universidad Iberoamericana y Editorial Anthropos, México, 2005.

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