Opinión

Quién salva al teatro

Hasta donde se sabe, Zoé Robledo tiene toda la intención de dar un nuevo aire a la amplia red de teatros del IMSS. | Jorge Ramos Pérez

  • 09/12/2019
  • Escuchar

¿El crimen organizado y malas políticas públicas podrían poner en riesgo a 38 salas de teatro del IMSS?


El pasado 10 de octubre Olga Georgina Martínez Montañez, coordinadora de Bienestar Social del IMSS, reveló en la Mesa de Opinión en el 98.5 de FM de El Heraldo de México y de La Silla Rota, que algunas salas de teatros del Instituto no tienen obras exhibidas debido al amago del crimen organizado, como es el caso de Piedras Negras. Hay otros tres parados en Monterrey y uno más en Tabasco, este último desde hace cuatro años debido a una inundación.


En 1958 el IMSS inició una etapa que germinó en 38 salas de teatro. El objetivo del entonces director Benito Coquet quería dar una atención integral a los derechohabientes.

No era ni es mala la idea a seis décadas de distancia.


El primer teatro que se construyó fue el Julio Prieto, mejor conocido como el Teatro Xola, se inauguró el 19 de mayo de 1960 y en él inició también el Programa de Teatro del IMSS con la puesta en escena Marcopolo, dirigida por Ignacio Retes.


¿Algo frena el renacimiento de los teatros?

No está muy claro. Zoé Robledo, actual director, hasta donde se sabe tiene toda la intención de dar un nuevo aire a la amplia red.


En los últimos meses ha habido una serie de grillas en torno a algunas obras teatrales y los presuntos apetitos de cercanos a la autodenominada 4T que parecen tener en la mira a los teatros.


¿Es negocio? La periodista de La Silla Rota Mariluz Roldán ha encontrado datos: de acuerdo con el Fideicomiso de Administración de Teatros y Salas de Espectáculos del IMSS en los últimos cinco años han generado ingresos por 129.4 millones de pesos, y ha recibido al menos a 13 millones 919 mil 327 espectadores.


¿Quién gana y quién pierde con estos números? La radiografía teatro por teatro no muestra decadencia. Sería bueno que Zoé Robledo, fogueado en su juventud en las azarosas filas del periodismo, volteara a ver algo que también es importante para los derechohabientes, obviamente menos que sus medicinas y atención hospitalaria, pero que en un contexto global es bueno para la salud.


Punto y aparte. Octavio Romero Oropeza como director de Pemex es un buen agrónomo. ¿Hay boicoteadores dentro de Pemex? Ojalá los encuentre. Pero es claro que si no puede resolver el oscuro asunto del hackeo tampoco está dando resultados en el combate a la corrupción, manejo de la compañía...


Punto final. Un día por la tarde un militar retirado orina en un conjunto de viviendas a unos pasos de Palacio Nacional, donde vive el presidente Andrés Manuel López Obrador. Justo el día en que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum presumía en un “informe” por su primer año como jefa de gobierno que la inseguridad se está abatiendo. ¿Un día de furia para un militar armado? ¿Delincuencia? ¿Narco? Lo cierto es que ni en lo Federal ni en lo local tienen a la criminalidad a raya. Y si fue un día de furia de un militar empistolado, menos.