Opinión

¿Quién es el enemigo?

“El nueve nadie se mueve” tal vez no sea una convocatoria política, pero sí un gran acto de poder. | José Antonio Sosa Plata

  • 27/02/2020
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Estamos ante un arma de doble filo. La controversia que ha provocado la convocatoria al paro nacional #UnDíaSinNosotras ha contribuido a visibilizar, como nunca antes, la situación extremadamente grave de violencia que existe contra las mujeres. Sin embargo, el eje principal de la protesta se está desviando a la toma de posiciones en favor o en contra del movimiento.

En esta situación, la polarización no favorece la causa.

En primer lugar, porque se está relegando de la discusión el problema de fondo que le dio origen. Segundo, porque incrementa la politización del movimiento, abriendo mayores espacios a quienes intentan sacar ventaja personal o partidista en un momento que, por donde se le vea, no es el más conveniente. Y tercero, porque se ha abierto un falso debate sobre quién o quiénes son los enemigos de las organizaciones y mujeres que están organizando el paro.

Por si no lo leíste: "Si tienen problemas con nosotros, no se disfracen de feministas": AMLO.

#UnDíaSinNosotras exige la justicia de género. Ni más ni menos.

La igualdad de las mujeres y los hombres tiene como objetivos principales que el derecho reconocido en las leyes deje de ser una intención; que se acabe con la discriminación en cualquiera de sus expresiones; que se ajusten las políticas públicas para acabar con la inequidad; que se ponga fin al machismo visible e invisible que prevalece desde hace mucho tiempo en nuestra cultura; y, sobre todo, que se acabe con la violencia en todas sus expresiones.

No más violaciones, secuestros y feminicidios.

La revictimización sigue siendo indignante e inaceptable. La procuración de justicia no puede seguir operando con niveles tan bajos de eficiencia y profesionalismo. Hombres y mujeres deben tener los mismos derechos y obligaciones. Hay que poner punto final al acoso. En los medios de comunicación y en las redes sociales no se deben mostrar más a las mujeres como objetos y abusando de estereotipos sexistas. La representación política paritaria debe ser una realidad en los tres poderes y en los tres niveles de gobierno.

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En esta lucha, el enemigo no es ninguna persona en particular.

Si ese fuera el caso, la manifestación pública no tendría el respaldo que ha logrado ni la legitimidad y confianza que necesitan las mujeres para seguir adelante. La historia y las características del paro están muy alejadas de la lucha partidista por el poder, en donde ciertamente hay aliados y adversarios. Mucho menos tiene que ver con intenciones “oscuras” o de “mano negra” para derrocar, desacreditar, minar o dar un "golpe blando" a ningún gobierno.

Tampoco se trata de una confrontación entre conservadores y liberales.

A diferencia de lo que sucede en las guerras, en esta protesta el enemigo es muy diferente y tiene otro rostro. Es el rostro de la violencia generalizada y de la injusticia. Es el rostro de los criminales que les matan. Es el rostro de la injusticia y de la inequidad. Es el rostro de las instituciones que no terminan por resolver una problemática en la que las omisiones, la falta de profesionalismo, la corrupción y la impunidad son asunto de todos los días. Por supuesto que hay excepciones, pero los resultados reflejan una situación delicada y preocupante.

#UnDíaSinNosotras abre una ventana de oportunidad invaluable.

No esperemos una movilización tranquila o pacífica. Es muy probable que se susciten algunas acciones violentas y daños económicos. Pero nada comparado con las injusticias, agresiones y daños graves e irreparables que han padecido las mujeres por tanto tiempo.

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Tengamos claro que el enojo, el miedo y la irritación de las mujeres son muy grandes.

Si los protocolos de las autoridades de seguridad pública funcionan en forma adecuada, no habrá nada importante que lamentar. Pedir un comportamiento diferente al de otros movimientos sociales es tanto como no entender los principios de equidad e igualdad al que tienen derecho las mujeres.

El país será testigo de un acto de resistencia y toma de conciencia sin precedente.

En ese marco, la campaña gubernamental de concientización en contra del machismo que anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador es necesaria, pero será insuficiente. El cambio profundo que necesitamos en lo político, económico, social, jurídico y cultural exige también del diseño de una estrategia de comunicación transversal, permanente y de gran alcance.

Llevará tiempo, pero el punto de inflexión podría darse los próximos 8 y 9 de marzo.

Recomendación editorial: Joaquín A. Mejía Rivera. Diez cuestiones actuales sobre derechos humanos. México, Instituto de Estudios Constitucionales del Estado de Querétaro, 2018.