Opinión

¿Qué significa ser panista?

Seguiré siendo panista por México y mis causas. | Ana Villagrán

  • 09/12/2021
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Hoy no es una columna feliz, esperanzadora o crítica. Es una columna triste. Me siento triste porque hay veces que no importa cuanta energía, ideas, entrega, talento, medios, acciones le pongas a un proyecto, siempre habrá voces que te hagan sentir que no es suficiente o que no lo estás haciendo bien.

Para mi ser PANista desde hace mas de 13 años ha sido entregarme con fervor a los ideales de un México democrático, un México que cumpla las leyes, un México que vele por todas las vidas posibles, para mí ser PANista ha sido poder actuar con plena libertad y pelear todo aquello en lo que creo.

Ha sido crecer siendo parte de una generación de jóvenes que se entregan juntos y dan mucho de su vida personal para avanzar en equipo.

Ha sido pelear por cada cargo interno, por cada posición, ha sido recibir infinidad de nos, buscando un sí, una oportunidad para demostrar mi entrega, talento y vocación. He logrado crecer siempre ante muchas adversidades y hoy la vida me ha permitido compartir mi camino político con decenas de personas que han venido creciendo y hoy somos un gran equipo y familia.

He sabido estar a la altura intelectual, de diálogo y de confrontación cuando por mas de dos años me volví una voz y referencia nacional de lo que somos la nueva generación de panistas, una que entiende el humanismo como una actitud de apertura y humildad, de no entender los dilemas sociales desde los prejuicios y la violencia, sino desde la construcción de concebir que todos y todas somos personas y merecemos dignidad.

Es por ello que, los días mas duros, sólo sirven para hacerme más fuerte, reafirmar mis convicciones y entender que siempre habrá mucha gente que te quiera frenar y yo les digo:

No le daré gusto a aquellos que me hacen sentir que no soy panista, que no soy digna de tener el cargo que tengo o las aspiraciones y sueños que me embargan, porque me ha costado casi sangre llegar a donde estoy y porque llega un punto donde una misma ya no se pertenece,  ni a mis objetivos individuales ni mis más genuinas ambiciones, yo le pertenezco a mis causas, a todo aquello que la gente espera, le pertenezco a los cambios que  podemos lograr en temas de mujeres, de educación, de animales, de periodistas, de la ciudad misma y por supuesto de México, de nuestro amado México , yo le pertenezco a eso.

Así, en un día negro como hoy, también llamo a la reflexión para no darle entrada más a:

Gente que ha traicionado al PAN y hoy viendo la posibilidad de regresar lo está intentando.

Gente que se trepa a temas para volverse relevante por un momento aun si esto implica atacar a más panistas.

Gente que no ha luchado por el PAN, ni ha sufrido en carne propia lo que cuesta a veces traer estas siglas por delante y por detrás, pero que hoy se sienten con la autoridad moral de decir que pueden decidir quién es o no panista.

El PAN es diversidad, el PAN es integración, el PAN de origen es conservador y liberal a la vez y porque el PAN es el instituto que por mas años ha nutrido de manera positiva a esta nación, no necesito su permiso o validez para sentirme, asumirme y seguir llamándome panista.

Y no tengo que declararme conservadora, hipócrita, oportunista o agresiva (como son ustedes) para asumirme como panista. Soy PANista porque así lo he decidido y porque el PAN me ha formado y me ha permitido también entregarle todo lo que soy. Y sólo en los términos que aprendamos a respetarnos, y a cuidar esa dignidad que nuestros propios principios tanto procuran y ustedes vulneran, podremos seguir avanzando como una sola fuerza.

El PAN es y seguirá siendo más grande que todos aquellos que buscan mermar a las voces que por naturaleza propia buscamos cambios y buscamos evolución.

Soy PANista y lo seguiré siendo pese a ustedes, por México y mis causas.

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