Opinión

¡Que renuncien!

Mientras el gobernador de Guerrero ha renunciado y el presidente municipal de Iguala se encuentra detenido, el alcalde de Cocula continúa plenamente en funciones.

  • 16/11/2014
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La actuación del procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, en el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa amerita que salga inmediatamente de la dependencia. Su proceder ha dificultado la resolución del caso, la localización de los estudiantes desaparecidos y la detención de todos los responsables.

 

Durante los acontecimientos de los días 26 y 27 de septiembre la PGR se mantuvo totalmente pasiva. Una vez que se tuvo conocimiento de los seis homicidios y 43 desapariciones, la Procuraduría se abstuvo de atraer el caso. Es hasta el 6 de octubre, 11 días después, que la Procuraduría anuncia que encabezará las investigaciones.

 

Es decir, que pese a que los sucesos de Iguala constituyen delitos federales sancionados en el Código Penal Federal y delitos de lesa humanidad contemplados en la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, Murillo Karam no actuó de manera inmediata y expedita lo que constituye una violación grave a la Constitución por lo que se le debe realizar un juicio político toda vez que este funcionario cometió infracciones a la Carta Magna y a las leyes federales en prejuicio de la sociedad.

 

La PGR tuvo conocimiento de conductas delictivas del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, desde el 3 de julio de 2013 cuando recibió la averiguación previa relacionada con los homicidios de Arturo Hernández Cardona, Ángel Román Ramírez y Félix Bandera Román. El 18 de marzo de 2014 fue informada nuevamente la PGR de este caso. Y el 1 de mayo de 2014 otra vez. Es decir, en tres ocasiones en el periodo en el que ha sido titular de esa dependencia Jesús Murillo Karam.

 

Asimismo, después de más de un mes de los acontecimientos, hacia el 4 de noviembre, fue detenido el matrimonio Abarca. Sin embargo, la señora María de los Ángeles Pineda Villa se mantiene en situación de arraigo. Y existen fundadas sospechas de que dicha detención se ha soportado en un montaje con propósitos mediáticos y políticos como ha ocurrido en el pasado con otros casos similares.

 

Aunado a esto, a lo largo de la investigación, la PGR ha protegido a otro alcalde implicado en estos ilícitos: el presidente municipal priísta de Cocula, César Miguel Peñaloza Santana, cuya policía participó en las detenciones ilegales y desapariciones de los normalistas de Ayotzinapa como ocurrió en el caso de la policía de Iguala. Además Cocula, según afirma el Procurador, fue utilizada para calcinar a 43 personas. Esto tiene serias implicaciones pues habla de la manipulación del caso para proteger políticamente al alcalde de Cocula y, sobre todo, de una acción concertada por un ente que va más allá de ambos municipios.

 

Llama la atención que mientras el gobernador del estado de Guerrero ha renunciado y el presidente municipal de Iguala se encuentra detenido, el alcalde de Cocula continúa plenamente en funciones.

 

Por todo ello el procurador debe renunciar. Si Jesús Murillo Karam ya se cansó y el presidente Enrique Peña Nieto prefiere irse de viaje, mejor que se vayan ya, que renuncien de una vez a sus cargos públicos.

 

@martibatres

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