Opinión

¿Qué médico te atiende, qué medicinas consumes?

La población ha solicitado información sobre médicos y medicinas.

  • 26/05/2016
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Todos deseamos tomar las mejores decisiones posibles, sobre todo cuando se trata de nuestra salud o la de nuestros seres queridos. Para ello, reunimos la mayor cantidad de información a nuestro alcance y buscamos en internet las referencias de un médico o para qué sirve un medicamento.

 

Hoy en México, las instituciones de salud pública generan mucha información pero no la hacen pública -pese a que deberían hacerlo- o se encuentra dispersa. La información pública que sería útil a la población para tomar una decisión sobre un médico o una medicina es inaccesible o difícil de encontrar. Pero, la información existe.

 

Imaginemos que la sociedad civil, una institución de salud mexicana y el INAI se reúnen para colaborar y crear una herramienta que recopile la información pública útil para elegir un médico, tomar una medicina y para denunciar una mala práctica o la reacción adversa de un medicamento. En otras palabras, un sitio web y una línea telefónica que ponen a disposición del público de manera accesible y sencilla esta información, permiten hacer las denuncias pertinentes y facilita la interacción entre servidores públicos y la población.

 

Gobierno abierto es emprender e implementar ejercicios como éste. Iniciativas como éstas se han implementado, por ejemplo, en Gran Bretaña, donde existe un registro nacional de médicos autorizados para ejercer la profesión; si un médico no está registrado, se indica por qué y el tipo de sanción que recibió.

 

Planteo lo anterior porque la población ha solicitado información sobre médicos y medicinas y ha tenido que acudir al INAI porque está inconforme con la respuesta que recibió. En particular, me refiero a dos recursos de revisión que resolvió el pleno del INAI.

 

¿Le gustaría saber si alguien ha denunciado por una mala práctica al médico que le atenderá? La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) apoya a pacientes que presentan quejas y están dispuestos a llevar un proceso de negociación y avenencia con el médico que los atendió. De manera que un “laudo” es la resolución que emite la CONAMED cuando no se alcanza acuerdo entre las partes de una controversia arbitrada por ésta. En respuesta a una solicitud de información, la Comisión entregó una base de datos con información de “laudos condenatorios” que contiene datos del tipo de quejas, unidad médica donde se brindó la atención, institución a la que pertenece el médico, fecha de ingreso de la queja, modalidad de conclusión, estado, especialidad del médico y motivo. Sin embargo, clasificó como confidenciales el nombre y la cédula profesional del médico. Después de una inconformidad ante el INAI, el pleno instruyó a la CONAMED a entregar el nombre y cédula de los médicos respecto de los laudos en los que dictaminó a favor del paciente y concluidos.

 

¿El medicamento que consumirás ha tenido reacciones adversas en otros pacientes? Una persona solicitó a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) información sobre las notificaciones de reacciones adversas a medicamentos de una empresa farmacéutica. La Comisión le contestó que localizó 187 notificaciones. Pero esta persona consideró incompleta la respuesta e interpuso recurso de revisión ante el INAI porque la Comisión omitió el tipo de medicamento y las reacciones que provocaron. De manera que instruimos a COFEPRIS a realizar una búsqueda exhaustiva de las notificaciones de reacciones adversas que han tenido los medicamentos de la compañía farmacéutica referida, e incluir los nombres de los medicamentos en los que se han presentado las reacciones adversas y su tipo.

 

La información puesta a disposición en los dos casos que he descrito sería útil para la población al momento de tomar decisiones cotidianas o en medio de una emergencia. Por una parte, ésta permitiría a cualquier persona saber si el médico que le atenderá fue denunciado por otro paciente por una mala práctica. Es decir, nos daría la certeza de que nos atiende un doctor que ha cumplido adecuadamente con su labor. Por otra parte, la información pública nos permitiría saber si el medicamento que nos recetaron ha generado reacciones adversas en otros pacientes. Una vez más, tendríamos tranquilidad sobre la medicina que consumiremos. En ambos casos, la información pública muestra a la población que la CONAMED y la COFEPRIS cumplen responsabilidades, pero también ayuda difundir los canales de denuncia que tienen los mexicanos.

 

Es necesaria una iniciativa que reúna a autoridades y población para recopilar esta información y ponerla a disposición del público de manera accesible y sencilla, para facilitar las denuncias y permitir la interacción entre servidores públicos y la población. De esa manera, la información pública será útil a la población en el día a día y le permitirá tomar decisiones que mejoren su calidad de vida.

 

@joelsas

@OpinionLSR