La discusión sobre las reglas de internet se ha intensificado durante los últimos meses en EEUU y continuará así hasta conocer la decisión final que esperamos tomará la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de ese país este mismo año.

No existe un concepto universal de neutralidad de red, pero en términos generales este principio protege el derecho de los usuarios de internet para elegir en toda libertad a cuáles contenidos, aplicaciones o información acceden a través de la red, sin que los operadores puedan selectivamente bloquear, obstaculizar, encarecer o afectar la calidad de los contenidos.

La neutralidad de red implica que los proveedores de servicios de internet deben tratar el tráfico de datos que cursa por las redes de la misma manera, sin alterar la calidad o la velocidad de transferencia de ciertos contenidos y sin imponer sobreprecios de forma discriminatoria.

Aunque de manera conceptual no pareciera haber gran controversia en cuanto a lo deseable de tener un ambiente de internet neutral, transparente y libre, como siempre el diablo está en los detalles.

Las reglas específicas que son necesarias definir para determinar el alcance del principio de la neutralidad de red, pueden tener efectos en los modelos de negocios y la innovación de las empresas, las posibilidades de elección de los consumidores y la garantía de la libertad de expresión en el entorno de internet. Esto explica la apasionada batalla que se está librando en nuestro vecino del norte justamente en estos momentos.

Aunque la historia es más larga, podemos comenzar a partir del 26 de febrero de 2015, cuando la FCC reclasificó a los proveedores de servicios de internet, quienes eran considerados hasta ese momento oferentes de servicios de información, para definirlos como operadores públicos de servicios de comunicaciones electrónicas (common carriers).

Como resultado de ese cambio, los proveedores de servicios de internet estarían sujetos en términos generales al mismo marco regulatorio que los operadores tradicionales de telecomunicaciones –aunque con ciertas consideraciones- y, particularmente, a las reglas de neutralidad de red.

En ese entonces el presidente de la FCC, el demócrata Tom Wheeler, declaró que: "El internet es la plataforma más poderosa y extensa del planeta. Simplemente es demasiado importante para dejarla sin reglas y sin un árbitro en el campo".

En 2017 las cosas han cambiado. Bajo su nuevo presidente, el republicano Ajit Pai, la FCC inició el procedimiento para sustituir el marco normativo aplicable a la neutralidad de red, por un enfoque basado en la adopción de compromisos voluntarios por parte de los operadores de telecomunicaciones.

En respuesta, el 26 de abril más de 800 empresas, inversionistas, organizaciones y consumidores suscribieron una carta dirigida a Pai para expresarle que: "Sin neutralidad de red los jugadores históricos que proveen acceso al internet estarían en posibilidad de seleccionar ganadores y perdedores en el mercado. Podrían obstaculizar el tráfico de nuestros servicios para favorecer sus propios servicios o los de competidores establecidos. O podrían imponernos nuevas cargas, inhibiendo la elección de los consumidores".

También argumentaban que "el éxito del ecosistema americano de nuevas empresas (startups) depende de un internet abierto con reglas de neutralidad de red aplicables, que aseguren que las compañías pequeñas puedan competir en igualdad de condiciones sin la amenaza de que sus servicios sean discriminados por las grandes empresas de cable e inalámbricas".

Después de una muy activa campaña de los opositores a la iniciativa de la FCC, quienes lograron enviar más de 2 millones de comunicados a la agencia gubernamental, el sitio oficial de la FCC se colapsó.

Para reordenar sus procedimientos, la FCC decidió iniciar un periodo de 90 días, a partir del 18 de mayo, para someter a consulta pública las modificaciones a las reglas de neutralidad de red. El límite para obtener retroalimentación es entonces el 17 de julio. La FCC dará contestación a los comentarios recibidos el 16 de agosto y, más tarde en el año, deberá resolver en definitiva.

En el debate público en términos generales se distinguen dos bandos más vocales.

Por un lado, los operadores tradicionales de servicios de telecomunicaciones argumentan que las reglas actuales son demasiado restrictivas, con lo cual pueden desalentar la innovación y disminuir los incentivos para la inversión y el desarrollo de la infraestructura.

Por otro lado, los proveedores de contenidos alegan que los usuarios ya pagan por obtener conectividad y por lo tanto merecen un servicio de calidad. También señalan que la neutralidad de red permite la creatividad, innovación y crecimiento económico.

El 11 de julio, la Asociación de Internet de los EEUU a la que pertenecen empresas como Netflix, Apple, Google, Amazon, ebay y PayPal presentaron un escrito a la FCC y se reunieron con Ajit Pai para expresarle su apoyo a las reglas actuales de neutralidad de red, las que consideran no deben modificarse.

Estas compañías, además de otros proveedores de contenidos y plataformas, como Twitter, Vimeo, Change.org, Reddit y Dropbox, pero también diversas organizaciones preocupadas por la libertad de expresión y la protección de derechos humanos como Human Rights Watch, Naral-Pro Choice America, Greenpeace, NDIA-National Digital Inclusion Alliance, CDT-Center for Democracy and Technology, y Generation Justice, organizaron el 12 de julio un "Día de Acción" con manifestaciones públicas y alertas en sus sitios de internet mostrando cómo pudiera ser el internet sin neutralidad de red.

Estas organizaciones también destacan la relación que puede existir entre las reglas de neutralidad de red y la protección a la libertad de expresión, previendo que el trato discriminatorio a contenidos o información puede facilitar actos de censura en la red.

En México, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión establece que los proveedores de servicios de acceso a internet deberán respetar la capacidad, velocidad y calidad contratada por el usuario, con independencia del contenido, origen, destino, terminal o aplicación, así como de los servicios que se provean a través de internet.

La ley también señala que el Instituto Federal de Telecomunicaciones emitirá lineamientos de carácter general en este tema sobre bases de libre elección, no discriminación, privacidad, transparencia e información, gestión de tráfico (sin que se impida la competencia y libre concurrencia), calidad y desarrollo sostenido de la infraestructura.

En vista de que este es un tema en el que tarde o temprano nuestro país deberá tomar definiciones más precisas, nos interesa seguir atentamente la discusión que se da ahora en los EEUU, sin perder de vista que ya otros países se han adelantado en este camino.

@elenaestavillo




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