Protección de datos personales

En los últimos años, en nuestro país se ha ido afianzando un marco amplio de sustento a los derechos humanos. La reforma constitucional en la materia de 2011 constituye un hito relevante para ello, al incorporar el control de convencionalidad y el principio pro persona. Estos aspectos de nuestra norma suprema han derivado en acciones relevantes de transformación legal e institucional y en cambios en la cultura de la sociedad, que cada día está más consciente de las prerrogativas que tienen ante la actuación de las autoridades.

En este escenario, todas las instituciones del Estado están obligadas a observar, respetar y promover todas las libertades fundamentales, que constituyen la base de una convivencia armónica en el marco del imperio de la ley.

En línea con lo anterior, resalta la protección de los datos personales como un derecho que, en las condiciones sociales de la actualidad, se destaca por las conexiones que mantiene con otros derechos y con varios ámbitos de la vida cotidiana de las personas.

Los dispositivos y procesos digitales permean en los diversos planos de la actividad humana. Desde el esparcimiento hasta aspectos clave para la economía, la educación y la salud, llevan implícito el uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación. Esto sucede con las consolas de videojuegos que se implementan en grupos virtuales; la música a la venta en la modalidad de “streaming”; los servicios de películas y series bajo demanda; los dispositivos para medir la actividad física y deportiva; los monitores del estado de salud; las plataformas de educación virtual; la banca electrónica; los expedientes clínicos electrónicos; los trámites gubernamentales por internet, que incluyen temas como la demanda de amparo; todos estos, son casos notorios de cómo la evolución tecnológica ha mejorado la manera como se satisfacen diversas necesidades de la sociedad.

Al mismo tiempo, reflejan las vías que sirven para dar vigencia a los derechos de protección a la salud, la educación, la información y el acceso a la justicia, los cuales se ven potenciados por el uso de los avances tecnológicos reseñados. Esta circunstancia encuentra un punto esencial de operatividad en el uso amplio e intensivo de información de las personas, que comúnmente se registran en grandes bases de datos, lo que requiere de un marco que les preserve de cualquier intromisión ilícita.

En el marco del Día Internacional de Protección de Datos Personales

El contexto normativo vigente, particularmente la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, y Federal de la materia aplicable a particulares, crean un escenario jurídico orientado a fortalecer la adecuada tutela de los derechos de la población sobre su esfera privada, tanto en las instancias públicas como en las privadas. Para evitar cualquier vulneración o incidente susceptible de comprometer la integridad de esta clase de información, los responsables están obligados a implementar acciones y controles específicos en áreas como la gestión y resguardo en soportes físicos y electrónicos; el uso de bitácoras donde se registren los accesos y operaciones cotidianas, y la realización periódica de revisiones o auditorías para verificar que los mecanismos de seguridad sean oportunos y eviten el robo, pérdida o alteración de los datos; su acceso, transmisión, copia o uso no autorizados e, incluso, la fuga producto de la voluntad de un agente pernicioso, o bien, como resultado de circunstancias fortuitas.

Asimismo, ante el nuevo contexto digital, se exige el cumplimiento del deber de informar a los usuarios de todos los aspectos concernientes al tratamiento de los datos personales relativos a ellos con la finalidad de que la evolución tecnológica no se convierta en un riesgo, sino que se constituya en una aliada en el desarrollo de los individuos y las sociedades, siempre a partir del pleno respeto a la autodeterminación informativa de los integrantes de la sociedad.

El eje de actuación de las instituciones del Estado, en función de la atención a las necesidades de los gobernados, debe ser la estricta vigencia del Estado de derecho, que encuentra en la protección de datos personales un importante pilar, pues la salvaguarda de los aspectos informativos de las personas tiene que ver con la posibilidad de colmar expectativas y necesidades diversas.

Bajo este contexto, el próximo 28 de enero se celebrará el Día Internacional de Protección de Datos Personales, esto hace propicio que el INAI, como organismo garante en la materia, tenga previsto realizar un evento para reflexionar la trayectoria de tan importante derecho, considerando los diez años que han transcurrido desde la incorporación de tan importante derecho en nuestra Constitución, y casi nueve de la publicación de la Ley respectiva. Así, en la fecha señalada se realizarán actividades diversas, como conferencias, paneles de discusión, jornadas en las entidades federativas e, incluso, la presentación de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, comentada; documento que sin duda contribuirá a una mejor comprensión de la extensa lista de obligaciones, deberes y derechos que contiene ese cuerpo normativo.

La sociedad en su conjunto está invitada a hacer conciencia sobre la importancia que tiene la información personal, de su marco de protección y de la evolución normativa e institucional que ha tenido lugar en ese rubro. El carácter transversal que tiene la protección de datos obliga a ello.

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