Opinión

Primera renuncia mayor

El IMSS es una institución compleja porque no es enteramente regida por el gobierno. | Julio Castillo López

  • 22/05/2019
  • Escuchar

El día de ayer Germán Martínez Cázares presentó su renuncia como Director al Consejo Técnico del IMSS, primera renuncia del gabinete de López Obrador. Hace un par de meses se filtró que sería Ebrard, pero fue negado, después, en dos artículos muy bien documentados, se dijo que había renunciado Romo a la jefatura de la oficina del presidente, pero también fue negado. Ahora es boletín oficial confirmado.

La renuncia es extensa y bastante completa, entre muchas otras cosas dice textualmente: “El Presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el “cargo” que el “encargo”. […] “Por su parte, algunos funcionarios de Hacienda intentan una remodelación cosmética del IMSS, donde por ejemplo, se pretende reformar el Reglamento para colocar funcionarios administrativos en los Estados desde la Secretaría de Hacienda, y así anular a los Delegados que este Consejo Técnico aprobó. Buscan nombrar, en todo el país, una suerte de “delegados administrativos estatales”, fuera de este Consejo, para que ellos, en los hechos, administren desde lo local al IMSS”.

De los dos párrafos citados se puede deducir con claridad lo que está generando Hacienda en el IMSS y muy probablemente en toda la administración: control y frustración. Cumplir la voluntad del presidente se ha traducido en generar carencias en toda la administración y mientras López Obrador sigue anunciando feliz cada mañana cuántos afiliados hay a sus programas clientelares, no hay medicinas, ni guarderías, ni becas, ni viajes a las olimpiadas de matemáticas, ni pago a provedores, ni brigadistas para apagar incendios, ni doctores, ni cuidado del medio ambiente, ni recursos para fomentar el turismo, ni muchas otras cosas.

El segundo punto es el control

Desde el inicio de la administración en este espacio se ahondó sobre cómo estaban construyendo una Secretaría de Hacienda y una Presidencia de la República gigantes, contra el desmantelamiento de muchas otras instituciones como la Secretaria de Gobernación. El IMSS es una institución compleja porque no es enteramente regida por el gobierno y aunque recibe aportaciones del gobierno también lo hace de los empleadores y de los empleados. Por eso Germán Martínez le renunció al Consejo Técnico del IMSS y no al presidente López Obrador. Es claro que Hacienda le intentó dar el mismo trato que a las demas dependencias del gobierno, haciendo recortes y nombrando delegados centralizados a su antojo, pero aquí no se podía. No al menos de esa manera.

Algo que deja claro la renuncia es que viene una crisis fuerte en materia de salud en toda la administración federal. Se sabía desde antes, desde que eliminaron ciertos servicios del catálogo y desde que eliminaron los recursos de programas sociales con los que se fondeaba el acceso a la salud. Se han visto ciertas noticias que muestran los picos del nivel del problema: la falta de medicamentos, el presidente López Orador negociando precios de retrovirales, las huelgas de doctores y algunas otras.

La renuncia, con todos los matices de lealtad a López Obrador que contiene, evidencia un problema que va más allá de la lealtad y que es general a toda la administración.

Dos Bocas; fracaso anunciado

@JulioCastilloL | @OpinionLSR | @lasillarota