Opinión

Por una Constitución que encarne los sueños populares

En el Constituyente, Morena dará voz a la ciudadanía.

  • 09/02/2016
  • Escuchar

En el proceso electoral para elegir al Constituyente que redactará la Constitución de la Ciudad de México, Morena deberá librar un férreo combate en contra de la partidocracia conformada por PRI, PRD y PAN. Éstos, coludidos entre sí, con una mayoría ilegítima, toda vez que no deriva del poder delegado por los ciudadanos en las urnas, intentarán redactar una Constitución que les permita continuar usurpando el poder.

 

Los militantes de Morena, en contraste, daremos voz y respaldaremos a los ciudadanos para que el estatuto constitucional responda a las aspiraciones de éstos, para exigir transparencia y rendición de cuentas a quienes, a partir de 2018, gobiernen la Ciudad. En resumen: para que los ciudadanos decidan el rumbo de la capital de la República.

 

De la mano de los habitantes y de las organizaciones emanadas de la sociedad civil, los diputados del Grupo Parlamentario de Morena en la Asamblea Legislativa pugnaremos para que la Constitución responda a los deseos de los ciudadanos, no de los partidos políticos. Con tal propósito, en foros públicos recogeremos las propuestas populares y buscaremos que éstas se plasmen en el texto constitucional.

 

Con excepción de Morena, que votó en contra, los gobiernos local y federal, encabezados por Miguel Ángel Mancera y Enrique Peña Nieto, y los partidos políticos representados en las cámaras de Diputados y Senadores aprobaron la Reforma Política de la Ciudad para darle una mayoría ilegítima al PRI, una espuria sobrerrepresentación en la integración del Constituyente.

 

En efecto, de los cien legisladores que integrarán el Constituyente, 40 serán nombrados por dedazo: a seis losdesignará el presidente de la República, a otros seis el jefe de Gobierno del DF, 14 serán investidos por la Cámara de Diputados y 14 más por la de Senadores. Los 60 restantes serán electos mediante el voto ciudadano.

 

El dedazo representa un grave retroceso político. Se olvida que desde 1997 el jefe de Gobierno es electo mediante el voto popular, y que desde ese mismo año se eligieron diputados a la entonces primera Asamblea Legislativa (antes era Asamblea de Representantes). Ambas conquistas representan la lucha de millones de capitalinos, que durante décadas pugnaron por establecer la democracia que el autoritarismo les negaba.

 

Con la intención expresa de que la Constitución responda a los intereses populares, y no a los de las cúpulas partidistas y políticas, Morena organizó el evento Ciudad Soberana con Derechos Plenos, en el cual se creó el Consejo Redactor de la Propuesta de Constitución Alternativa de la Ciudad de México, que a su vez se dividió en once grupos encargados de elaborar los siguientes temas:

 

  1. Principios fundamentales de la Constitución (ciudad de los derechos humanos).

 

  1. Integración, funcionamiento y atribuciones de los poderes locales.

 

  1. Nuevo diseño de la administración pública.

 

  1. Gobiernos locales (acercar el gobierno a la gente).

 

  1. Derecho a la Ciudad.

 

  1. Nuevos Derechos para los habitantes de la Ciudad.

 

  1. Derechos sociales para la equidad.

 

  1. Democracia y poder ciudadano (referéndum, plebiscito, revocación de mandato, iniciativa y consulta popular, presupuesto participativo y nuevo modelo de participación ciudadana.

 

  1. Honestidad y ética pública.

     

      10. Seguridad ciudadana, procuración e impartición de justicia.

 

      11. Finanzas públicas, distribución del presupuesto.

 

El Consejo Redactor de la Constitución alternativa quedará integrado por destacados personajes de nuestra gran Ciudad, entre ellos: Héctor Díaz Polanco, Enrique Semo, Bernardo Bátiz, Jaime Cárdenas, Enrique Dussel, Paco Ignacio Taibo II, Edgar Cortés, Laura Esquivel, José Agustín Ortiz Pinchetti, Ignacio Marván, Luisa Alcalde, Gabriela Rodríguez, Patricia Ramírez Kuri, Mario Delgado, Eduardo Farah, Mario Zepeda, Sergio Zermeño, Federico Anaya, Súper Barrio Gómez, Rocío Lombera, Jaime Rello, Alejandro Luévano, Jaime Morales, Patricia Ruiz Anchondo, Javier Hidalgo, John Ackerman, Irma Sandoval, Netzaí Sandoval, Pedro Salmerón.

 

Xavier Robles, Guadalupe Ortega, Patricia Ortiz Couturier, Consuelo Sánchez, Paloma Saiz, Julia Pérez, Julio Boltvinik, Araceli Damián, Rocío Corral, Rocío Culebro, Rocío Mejía, Salvador Torres, Benito Mirón, José Enrique González Ruiz, Benito Bahena, Luis Bravo, Miguel Valencia Mulkay, Eduardo Cervantes, Avelino Méndez, Felipe Nájera, Jaime López Vela, Alejandro Luque, Rubén Álvarez, Bruno Bichir, José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, Alicia Barrientos, Jorge Pantoja, Alfonso Ramírez Cuéllar, Fernando Guiza, Juan Carlos Calzada, Héctor Vasconcelos, Jenny Saltiel, Máyela Delgadillo, Cecilia Jordán, Gustavo García, Carlos Galindo, Rafael Barajas El Fisgón, Jesús Ramírez Cuevas y un servidor, que participara en la mesa redactora del tema “Democracia y poder ciudadano”.

 

De tal manera, Morena busca entregar al Constituyente electo un proyecto de Constitución alternativa que contemple las propuestas ciudadanas y también, en palabras de Paco Ignacio Taibo II: “Una Constitución que contenga los sueños de los ciudadanos”.

 

Nosotros partimos de que en la Ciudad de México “todos somos constituyentes”. En consecuencia, estamos abiertos para recibir sus opiniones, propuestas y/o sugerencias sobre “Democracia y poder ciudadano”, por lo que pongo a su disposición mis redes sociales y correo electrónico para recibir sus ideas.

 

Facebook: César Cravioto Romero

Correo: cesar_cravioto@yahoo.com

Twitter: @craviotocesar 

 

 

 

 

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.