Opinión

¿Por qué Podemos no pudo?

Ante la derrota, la cúpula del partido decidió bajar el tono de confrontación y radicalización de su discurso.

  • 10/07/2016
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El 26 de junio se realizaron los comicios para elegir a los 350 diputados del Congreso de España y el Partido Popular (PP) logró una victoria importante al obtener 137 diputados. A su vez, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) alcanzó 85 escaños. Unidos Podemos -la alianza entre Izquierda Unida-Podemos-Equo, En Comú Podem, Compromis-Podemos-EUPV, A la Valenciana y En Marea- logró 71 diputaciones, mientras que Ciudadanos alcanzó 32 escaños. El resto de los 350 diputados se repartieron entre los partidos regionales ERC-CATSÍ, CDC, PNV, EH BILDU y CCA-PNC.  

 

De estos resultados se desprenden diversas líneas para el análisis, sin embargo, quiero enfocarme en lo siguiente: en primer lugar, lo más evidente es el hecho de que el PP haya salido victorioso, incluso aumentando su representación en el Congreso en comparación con las elecciones del 20 de diciembre de 2015 donde alcanzaron 123 diputaciones. En segundo lugar, si bien el PSOE redujo su representación –obtuvo 90 diputados en las elecciones pasadas- se consolidó como la primera fuerza de la izquierda española. Unidos Podemos obtuvo los mismos escaños que sumaron el 20D como fuerzas separadas -71- sin embargo el voto nacional a la alianza perdió más de 1,2 millones de votos en comparación con los comicios pasados. Por último, Ciudadanos redujo en 8 diputados su representación en el Cámara Baja.

 

Algunas de las encuestas levantadas previamente, llegaron a proyectar a Unidos Podemos como posible ganador al contar con una intención de voto cercana al 30%, apoyo que fue disminuyendo en algunas encuestas a medida que se aproximaba la fecha de los comicios. A pesar de este hecho, creo que nadie se esperaba estos resultados, menos la dirigencia de la alianza electoral que lució consternada al momento de dar sus impresiones una vez se supo el resultado de la jornada.

 

Ahora bien ¿por qué se dieron estos resultados el 26J? ¿Qué pasó con Unidos Podemos que no logró la victoria que señalaron varias encuestas? ¿Por qué mermó su apoyo en las urnas en más de 1,2 millones de voto comparado con el apoyo obtenido el 20D?

 

Creo que la derrota de Unidos Podemos en estas elecciones puede explicarse tomando en cuenta un elemento fundamental: la desmovilización. Los simpatizantes de la alianza dejaron de ir a votar ese día porque, entre otras cosas, Unidos Podemos apeló a un discurso transversal, sin definiciones precisas sobre a quiénes interpelaba. Al dejar de lado la radicalidad discursiva de los inicios de la campaña, la alianza optó por presentarse como una versión actualizada y “cool” del PSOE, para obtener el mayor número de votos posibles, estrategia que debe haber pesado entre los simpatizantes con una identificación ideológica dura al momento de decidir si acudía a las urnas o no.

 

En este giro discursivo también deben haber pesado las graves denuncias sobre los financiamientos millonarios recibidos para la creación del partido por parte de la teocracia iraní y el gobierno chavista –cada vez más cuestionado en su carácter “democrático”-, tratando así de desmarcarse de la opinión pública que los veía como una amenaza para la democracia española.

 

Por el lado del votante medio, aquel que quizás vio con simpatía el ascenso de una fuerza política distinta dentro del sistema, y que si consideró como ciertas e irreversibles las proyecciones de las encuestas, pudo haber decidido quedarse en casa porque la victoria se vía como indiscutible. Mientras esto ocurría entre los simpatizantes de Unidos Podemos, el PP y el PSOE movilizaron a sus votantes ante lo que consideraban un peligro para el sistema.

 

Lo cierto es que ante la derrota, la cúpula del partido ha decidido bajar el tono de confrontación y radicalización de su discurso, declarado su intención de seguir los canales institucionales establecidos por el régimen político vigente para enfocarse en la actividad parlamentaria de ahora en adelante. Ahora deberán demostrar con los hechos si, efectivamente, han asumido una perspectiva que busque impulsar cambios siguiendo las reglas del juego democrático establecidas en la Constitución española. Ya tocará ver si en el futuro Unidos Podemos podrá…

 

@hhurtadog

@OpinionLSR

 

El autor es: Héctor Hurtado Grooscors

Es licenciado en Sociología (Universidad Católica Andrés Bello, Venezuela), Maestro en Ciencia Política (Universidad Simón Bolívar, Venezuela) y Doctor de Investigación en Ciencias Sociales (Flacso-México). Se especializa en investigaciones sobre discurso e identidades políticas, populismos, ciudadanía, sociedad civil y democracia.

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