Opinión

Por fin, justicia para Óscar

La discriminación hacia una persona por su orientación sexual puede ser un motivo para el acceso inequitativo a la justicia. | Leonardo Bastida

  • 14/04/2019
  • Escuchar

En medio de la brisa de la madrugada. En los claroscuros de los alrededores del Reclusorio Oriente, Guadalupe Siordia esperaba con ansia volver a ver libre a Óscar, su hijo. Había pasado cinco años en prisión, prácticamente la mitad del tiempo de su vida de entre los 20 y 30 años. Recién egresaba de la licenciatura de la comunicación y hacía sus pininos en la vida profesional.

El gran portón que separa de la libertad a quienes viven en el infierno de la reclusión se abrió y apareció Óscar, visiblemente más delgado, cuando cambió el uniforme de la penitenciaria por las ropas de la vida cotidiana, estas se resbalaban ante la falta de músculo para poder ceñirse.

A partir de ese día, el 29 de mayo de 2016, Óscar, su madre y su familia comenzaron el recorrido de un camino en busca de que el Estado reparara el daño provocado hacia él tras haber sido encarcelado por casi cinco años por el sólo hecho de ser homosexual, pues tras el asesinato de su pareja en manos de otro hombre, fue culpado de haber participado en las acciones, a pesar de que el asesino confesó su participación en los sucesos sin ningún cómplice.

Ahora ya puede contar la historia con más tranquilidad. Le ha quedado claro que siempre hubo prejuicios en su contra, partiendo de que los jueces y agentes ministeriales, quienes siempre creen que el homicidio de una persona gay se debe a cuestiones emocionales porque "son muy apasionados", no agotaron las líneas de investigación y no cambiaron su parecer.

Esas fueron las razones que lo llevaron a prisión.

Ser joven, homosexual, y por tanto, apasionado. Lo único que había hecho Óscar fue llamar a la policía después de haber encontrado el cuerpo de su pareja tendido en el piso de su departamento con visibles huellas de violencia. El día que se presentó a declarar sobre los hechos, paso de su calidad de testigo a la de principal sospechoso y no salió del Ministerio Público. Lo entrevistaron sobre su vida sexual, exigiéndole dar un sinfín de detalles, no permitieron que estuviera su abogado presente durante el interrogatorio, e incluso, fueron a la casa de su padre para cerciorarse que en su casa no hubiera pertenencias del occiso.

Después se capturó al asesino, quien confesó el crimen, pero ni siquiera así dejaron libre a Óscar, por considerar que al ser gay, pudo haberse apasionado y participar en los sucesos, a pesar de que él no se encontraba en el lugar de los hechos la noche que ocurrieron. Incluso, cuestionaron el testimonio de Óscar de que la tarde noche en que ocurrieron los hechos, su pareja había acudido a visitar a una amiga, pues “era homosexual”, dando por hecho que no podía tener amigas.

Tres años después de haber obtenido la libertad, Óscar recibió la noticia de que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emitiría su primera recomendación del año basada en su caso.

Discriminación

De esta manera, el pasado 10 de abril se presentó la recomendación 01/2019, en la que se pide a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, sobre todo a la Agencia del Ministerio Público de la Fiscalía Desconcentrada en Benito Juárez, que fue la encargada de la investigación, el reconocimiento público de su falla y la celebración de un acto de reconocimiento de responsabilidad en el que se comprometa a modificar su atención a los diferentes sectores de las poblaciones LGBTTTIQ, garantizar sus derechos humanos y sancionar a sus elementos por conductas discriminatorias hacia estos grupos sociales.

Además tanto Óscar como su familia, madre, padre y hermanos accederán a atención rehabilitación psicológica y de salud hasta lograr la restitución de su proyecto de vida. Esto incluye, otorgar al propio Óscar una beca para la realización de sus estudios de maestría, un deseo que se truncó el día que fue injustamente aprehesado.

De esta manera, por primera vez en la historia de nuestro país, se reconoce que la discriminación hacia una persona por su orientación sexual puede ser un motivo para el acceso inequitativo a la justicia, e incluso, para sesgar una investigación judicial.

¿Salud para todas las personas?

@leonardobastida  | @OpinionLSR | @lasillarota