Opinión

Petroquímica, la industria ignorada por 30 años

Sustituir las gasolinas todavía llevará cuando menos diez años. | Ismael Jiménez

  • 13/05/2020
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De acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el mercado mundial de petroquímicos, tiene un valor de más de 540 mil millones de dólares. México participa apenas con el 2%.

La producción de petroquímicos en nuestro país languideceo desde que Salinas inició la privatización del sector energético. Desde entonces y hasta la administración de Peña Nieto, el objetivo sistemático era desmantelar Pemex.

La estrategia para debilitar a la petrolera mexicana, rindió sus frutos, ahora, además de operar con una onerosa deuda, también posee un déficit comercial de poco más mil 300 millones de dólares registrada en marzo. ¿La causa? El abandono de las refinerías.

En México existen actualmente seis refinerías todas ellas semi-abandonadas, pues durante casi tres décadas, operaron al 30 por ciento de su capacidad, es decir se hicieron deficientes y los gobiernos anteriores poco o nada hicieron para revertir la tendencia.

El argumento entonces, como ahora, era que el petróleo dejaría de ser el principal energético del mundo, esa premisa fue suficiente para dejar de invertir en una empresa que valía más como chatarra que como ente productivo.

Desde los noventa, los promotores de la apertura energética, señalaban que el petróleo se acabaría en el 2015, luego que en 2020. Posteriormente dijeron que en 2030 y otros en 2050. Inlcuso, hoy día, algunos opinadores perspicaces dicen que los campos petroleros del mundo se secaran en seis años.

Cifras de la AIE selañan que hay petróleo e hidrocarburos para al menos 80 años más, pero como la mentira y el engaño han sido el método de los neoliberales, ellos siguen repitiendo que el petróleo mexicano tiene vida hasta 2050, por eso crítican el proyecto de Dos Bocas.

Pero, ¿y sí solo hubiera petróleo para los siguientes 40 años? ¿valdría la pena de cualquier forma invertir en una nueva refinería? Vayamos en partes. La petroquímica es el sector que le da valor agregado al petróleo crudo. No sólo se obtiene gasolina, como lo quieren hacer creer los neoliberales, pues al afirmar esto, intentan tratar como estúpidos a los mexicanos que no comulgan con ellos.

La petroquímica surte de insumos a industrias como la textil, automotriz, farmaceútica, construcción, electrónica, recubrimientos, química, alimentos, fertilizantes y plásticos entre otros.

Este último subsector, no sólo fabrica bolsas, la industria del plástico, está presente en prácticamente todos los sectores económicos ofreciendo insumos de todo tipo, tanto de alta especialización como de respuesto o complementarios.

El proveedor por excelencia es la industria petroquímica que tiene en las refinerías su respaldo productivo. Hay poco más de 700 en todo el mundo. Sólo en Estados Unidos, existen 135, lo que lo hace el mayor refinador del mundo.

Pero, detrás de ese país y como dos de los principales refinadores mundiales, están Corea del Sur y Singapur. Estos dos países, además de ser grandes productores de hidrocarburos y petroquímicos, tienen una particularidad. No son productores de petróleo.

Y aunque sus economías no dependen de esta industria, sus refinerías surten al menos un cuarto de la demanda mundial de petroquímicos. El desarrollo tecnológico y la inversión en este sector estratégico, hace que las cuatro refinerías que onstentan entre Corea del Sur y Singapur, sean de las más eficientes del mundo.

En México, país productor de petróleo, los gobernantes del pasado y los pregoneros de los medios de comunicación, suponen que es mejor comprar en el extranjero los petroquímicos y los hidrocarburos que producirlos, teniendo la materia prima en casa.

Los neoliberales, convirtieron a Pemex no sólo en un ente improductivo y corrupto, sino en un bazar mercatilista, en donde aprovecharon desde la compra-venta de información, hasta la intermediación en la asignación de las rondas de inversión cuando se aprobó la reforma energética.

La ambición, los llevo actuar como mercaderes que sólo veían en el intercambio de mercancías, ya fueran bienes o servicios, una oportunidad para enriqucerse y aprovecharse de los recursos de Pemex. Su actitud, por más que se evite usar el término, ha sido durante 30 años rapiñosa, pese a que se precian de empresarios.

Dicho así, Pemex además de haber sido saqueada en términos productivos, fue exhibida en las vitrinas de los mercados financieros mundiales en donde los neoliberales mexicanos promovieron los bonos de deuda que garatizaban el pago por parte del gobierno y en caso contrario, la posibilidad de hacerse con los activos de la paraestatal.

Fue así y de manera resumida, que Pemex llegó a los 104 millones de dólares de deuda, el 70 por ciento, son bonos colocados en los mercados financieros con vencimientos hasta de 30 años. Todo ello, amparado por las calificadoras de riesgo que, por tres décadas, avalaron la deuda de una empresa improductiva.

Es cierto, las energías renovables cobran más fuerza cada día en el mercado de generación eléctrica y la tendencia hacia el auto eléctrico, irá en ascenso, pero sustituir las gasolinas todavía llevará cuando menos diez años, pues pese al auge en Europa y China, los autos eléctricos apenas representan el 2 por ciento del parque vehicular en el mundo, según datos de la AIE.

Pero como lo mencionamos, la refinación de petróleo, no es únicamente gasolinas y el mercado de la petroquímica, es una gran oportunidad de negocio para aprovechar al cien por ciento los derivados del petróleo.