Opinión

Perú, el lunar latinoamericano

Perú se debate entre la vida y la muerte política, merced a su inestabilidad y falta de gobernabilidad. | José Luis Castillejos

  • 17/11/2020
  • Escuchar

Perú, el poderoso país minero y la quinta mayor economía de América Latina que se ha caracterizado por un crecimiento sostenido, hoy se debate entre la vida y la muerte política, merced a su inestabilidad y falta de gobernabilidad.

El país andino que tiene un PIB de 222 miles de millones de dólares, hoy se encamina al fracaso merced a gobiernos erráticos, inmersos en la corrupción que está siendo saldado con la caída de presidentes de la República, muertos y heridos.

En los últimos días la comunidad internacional ha observado cómo la Nación que marchaba por un buen crecimiento hoy está afectada por disturbios, mientras se va quedando sin quien los gobierne.

Han caído ya cinco presidentes. El último ha sido Manuel Merino quien reemplazó al defenestrado Martín Vizcarra. Solamente duró cinco días en el cargo y, después, fue presionado a dimitir.

La caída de Merino, ocurrida hace algunas horas generó una gran celebración en todo el país y antes de irse dijo: "Quiero hacer de conocimiento a todo el país que presento mi renuncia irrevocable al cargo de presidente de la República".

Esa caída marcó otra debacle, la junta directiva del Congreso, encabezada por Luis Valdez, también renunció para no aceptar la conducción del país, lo que dejó a Perú sin quien lo gobierne mientras el Legislativo luce maltrecho.

Lo que ha generado este clima de inestabilidad es la recurrente corrupción en la que se han visto envueltas las autoridades y por ese motivo también fue echado del Palacio de Gobierno el mandatario Martín Vizcarra, un día después de que fuera destituido por el Congreso por presunta corrupción.

Hoy los peruanos no saben qué hacer ni a quién seguir, mientras las Fuerzas Armadas permanecen acantonadas en sus cuarteles.

Un nuevo presidente que asuma será el tercero en menos de una semana. El nuevo jefe de Estado deberá lidiar con una enorme recesión, pandemia y un pasado de golpes de Estado, desmantelamiento de las instituciones y corrupción.

Por actos de corrupción han caído presos el ex presidente Alberto Fujimori, su ex asesor en temas de seguridad, Vladimiro Montesinos y los ex gobernantes Pedro Pablo Kuczysky, Ollanta Humala y Alejandro Toledo quienes han sucumbido al olor del dinero.

En Perú todo es un desorden en estos momentos al grado que el destituido ex mandatario Vizcarra con bombos y platillos celebró la renuncia del presidente Merino y pidió al Tribunal Constitucional a pronunciarse lo antes posible sobre su destitución del cargo el pasado 9 de noviembre con la intención de volver a la Presidencia.

Ya se han reportado dos muertos y 94 heridos, según responsables del Ministerio de Salud aunque la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos estimó en 112 el número de heridos.

La actitud dictatorial de Merino que sacó a las calles a la Policía y reprimió a manifestantes le costó que el entonces presidente del Congreso, Luis Valdez, exigiera su "renuncia inmediata".

Aún no se sabe la suerte de este país que se ha visto afectado por covid-19. Debido a la cuarentena decretada por el gobierno se registró un descenso del PBI de 17.4 % durante el primer semestre del 2020.

De acuerdo al Banco Mundial, los hogares peruanos experimentaron una de las mayores pérdidas de empleo e ingresos de toda América Latina.

Las pérdidas de empleo y la aversión al riesgo afectarán el consumo en lo que queda del año, mientras que la incertidumbre seguirá entorpeciendo la recuperación de la inversión privada, alertó.

El desgobierno en esa nación afectará el programa global de compensación económica y asistencia con el fin de proteger a la población vulnerable.

Se espera que con una nueva administración la economía se estabilice a tasas cercanas a las registradas en el período anterior a la crisis.

Ahora lo que le tocará a una nueva administración será administrar la crisis y acelerar el crecimiento del PBI, y buscar que la prosperidad sí llegue a todos los hogares hoy empobrecidos.

Esperemos tengan suerte.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.