Opinión

Perspectiva y matices del Frente

Ante la escalada de la confrontación que domina el proceso electoral, lo único seguro es que el desenlace sea desolador para todos

  • 20/10/2017
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En medio del torbellino de acontecimientos que precede a la decisión de los partidos políticos sobre los métodos de selección de candidatos, las plataformas, así como la conformación de las alianzas electorales, conviene hacer un alto en el camino para no perder la perspectiva de la vida institucional del país y las implicaciones en la agenda del bien común a la que todos estamos obligados, en particular los aspirantes a la candidatura presidencial si en verdad desean hacer de su decisión un hecho relevante que trascienda la coyuntura electoral.

Durante estos días hemos visto de todo: ambiciones desbordadas, luchas intestinas e intentonas de división al interior y al exterior de las fuerzas políticas; en ese ambiente, los protagonismos oportunistas se multiplican y las posiciones maniqueas brotan por todos lados buscando definir los campos de batalla sin matices, bien para saldar agravios, exaltar vanidades o para convocar a sendos movimientos de reivindicación partidista que, al final del día, en nada contribuyen al debate de fondo sobre el futuro del país.

A propósito, me decía un experimentado político y compañero de muchas batallas, cuyo nombre omito por respeto a la privacidad de la conversación:

“Habría que serenarse para abrir espacio a la reflexión y la generosidad con las mejores causas del país”. Tiene razón, ya que ante la escalada de la confrontación que domina el proceso electoral, lo único seguro es que el desenlace sea desolador para todos, no solo en términos de gobernabilidad y paz social al interior, sino ante las amenazas del exterior a propósito de la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por citar el tema más visible e inmediato.

Más aún, en medio de la crispación, el caos y el dolor que dejó la lucha fratricida revolucionaria durante la segunda década del siglo pasado, don Manuel Gómez Morín, fundador del PAN, apelaba a la necesidad de una visión de estado; es decir, a la urgencia de contar con instituciones para ordenar la vida nacional con base en programas y organización. No es desconocido que su preocupación lo llevó a la construcción de grandes instituciones nacionales. Lo que para ese momento fueron los programas y la organización, hoy, por analogía, lo representa la voluntad de diálogo y el talento para renovar las instituciones como herramientas fundamentales para articular el cambio que el país necesita.

De cara al proceso electoral del 2018, el naciente Frente Ciudadano por Mexico (FCM) se propone concretar un propuesta política que dé sustento a una alianza electoral para ganar las próximas elecciones con miras a formar un gobierno de coalición, con una mayoría legislativa estable así como capacidad y talento para lograr la aprobación e implementación de las reformas que hacen falta y el cambio de régimen político.

En los días por venir habrá de concretarse foros y espacios de reflexión sobre las propuestas de los partidos y las de los ciudadanos organizados en diversas agrupaciones que han encabezado la lucha en temas públicos fundamentales. De gran relevancia será contar con la aportación de los especialistas, académicos, escritores y líderes de opinión que ya se han manifestado en los foros realizados hasta ahora.

Al mismo tiempo se debe aprobar los métodos de selección de candidatos al interior de cada fuerza política y los que procedan de acuerdo al convenio de coalición, en el caso del FCM. Como es natural, esto genera todo tipo de tensiones derivadas de las pretensiones de los aspirantes a los más de 3,000 cargos de elección que estarán en disputa. Lo importante será privilegiar el interés superior del país sobre los legítimos intereses personales, de grupo o de partido y este es, precisamente, el mayor desafío de las fuerzas políticas ante las demandas de una ciudadanía cansada de la falta de resultados, de los excesos de los políticos e interesada en un cambio de fondo.

Estando tan cerca el momento de las definiciones fundamentales del FCM y tan claras las demandas de cambio, es alentador advertir el interés de destacados líderes de opinión pública y prestigiados activistas sociales por aportar las mejores propuestas de solución, a fin de integrar una propuesta representativa que logre aglutinar la confianza y la participación de la mayoría de los ciudadanos. Es responsabilidad de las fuerzas políticas agrupadas en el FCM traducir correctamente esta amplia aspiración de la sociedad y superar cualquier intento de polarización o división derivado de los ataques sistemáticos del gobierno en su afán de imponerse por cualquier vía en la próxima elección.

@MarcoAdame @OpinionLSR | @lasillarota


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