Opinión

Periodismo en pandemia, nada será igual

La pandemia también le ha pegado a la viabilidad económica de los medios de comunicación tradicionales y nativos digitales. | Ulises Castellanos

  • 13/01/2022
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La pandemia global que está cumpliendo ya dos años de azotar al planeta, ha generado múltiples daños colaterales, tanto en lo humano, como en lo económico y social de los que tardaremos años en recuperarnos. El virus Sars-Cov-2 también le ha pegado significativamente a la viabilidad económica de los medios de comunicación tradicionales y nativos digitales, poniendo en riesgo absoluto su existencia. Esto en México y el resto del mundo, y que adicionalmente enfrenta ahora, la nueva variante Ómicron.

Durante la primera ola de la pandemia, entre marzo y junio de 2020, hubo informes “que revelaron un interés sin precedentes de las audiencias en el periodismo independiente, en momentos en que las personas querían darle sentido a la pandemia”. Pero al mismo tiempo se vino el colapso de los ingresos publicitarios, (tanto de fuentes privadas como de gobiernos) y con ello el incremento de la desinformación, las Fake News, y los ataques a la libertad de prensa y la necesidad de una transformación digital aun más rápida. La pandemia aceleró la digitalización de los medios, para bien y para mal.

Foto: Adam Niescioruk / Unsplash

En México a mediados de 2020, en el más crudo momento del encierro y distanciamiento social, decenas de medios colapsaron, despidieron fotógrafos, reporteros y diseñadores, cerraron oficinas, dejaron de imprimir temporalmente sus ediciones y a los que se quedaron les bajaron el sueldo hasta en un 50%. Los periodistas se sintieron vulnerables quizá por primera vez, muchos relatan que de inmediato sintieron menos seguridad laboral como resultado de la pandemia y aún así estuvieron en primera línea cuando el mundo no tenía vacunas ni cura para la covid-19.

Diversos estudios realizados por académicos de la Universidad de Columbia, y expertos europeos, entrevistaron a 1,400 periodistas de casi todo el planeta -125 países- y llegaron a descubrimientos muy interesantes de lo que nos pasó en el contexto de la pandemia.

Según algunos de ellos “El confinamiento obligatorio causado por la pandemia obligó a los medios de comunicación a modificar sus dinámicas de producción de tal forma que muchos periodistas tuvieron que dejar las redacciones para hacer un trabajo completamente remoto”. Y de eso fuimos testigos en nuestro país de una manera contundente, las grandes redacciones se convirtieron en espacios muertos, donde ya sobraban computadoras.

Tanto en México como en Estados Unidos varios medios tuvieron que dejar de lado la cultura de lo “presencial” como fue el caso del Washington Post donde tuvieron que realizar nuevas dinámicas de trabajo para evitar que sus publicaciones bajaran el ritmo.

En otras redacciones, “la cobertura de los temas de la pandemia representó el reto de adaptarse a nuevos procesos de entrega de notas de “última hora”; utilizaron herramientas y crearon agendas que les permitieron crear secciones y tener conversaciones con las audiencias sobre los diversos temas relacionados con la covid-19”.

Pero en muchos casos, la crisis sanitaria obligó a los periódicos a dejar de imprimir y a convertirse 100% digitales para ahorrar dinero. “Los periódicos gratuitos, como Metro y Destak en Brasil, o 20 Minutes en Francia, también han suspendido temporalmente su publicación. Se financiaban con publicidad y se distribuían en zonas de gran densidad”, así lo señala la AFP. En México hasta los gratuitos desparecieron.

Adicionalmente, en lo que concierne a nuestro país, el modelo de negocio de la mayoría de medios tradicionales, donde más de la mitad del flujo publicitario provenía del gobierno federal y/o de gobiernos locales, desde el arranque de 2019 se vino abajo dramáticamente. 

Con la irrupción de redes sociales y espacios gratuitos ya nadie considera vital anunciarse en medios tradicionales. Mucho menos el gobierno actual bajo la premisa de “austeridad republicana” y su muy particular visión sobre medios conservadores y liberales. 

La tormenta perfecta pues, medios digitales gratuitos y pandemia. Es cosa de asomarse a los puestos de periódicos en México para ver cómo se han convertido en mini tiendas, prácticamente sin oferta editorial.

Y obviamente la “desaparición progresiva” de las ediciones impresas (diarios y revistas) afectó a toda la cadena de producción: desde los periodistas hasta los vendedores de periódicos, pasando por productores de papel, impresores y los repartidores.

La radio y la televisión son otra historia, curiosamente la radio está intacta en su modelo de comunicación, y más bien al contrario, las apps ayudaron a transformar sus programas locales en nacionales e internacionales a un click de distancia.

La televisión ya venía de bajada frente a la competencia de streaming, -Netflix, Amazon, Disney, HBO, Paramount y otras- la televisión perdió relevancia y bajó su penetración social. Hoy existen “youtubers” con más audiencia que el Canal de las estrellas y por ello la publicidad se fue para las redes.

Según un texto académico de la Universidad de Guadalajara “Las nuevas dinámicas de cobertura, los innovadores formatos de trabajo remoto y colaborativo, así como las nuevas herramientas disponibles en el ecosistema digital, obligan a revisar una vez más los modelos de negocio en la industria de medios.”

Para María Elena Gutiérrez Rentería, investigadora de la Universidad Panamericana y responsable del capítulo México del Digital News Report del Reuters Institute, “los medios informativos pueden librar con éxito la pandemia si innovan sus modelos de negocio y ofrecen una distribución eficaz de sus contenidos respetando los criterios del quehacer periodístico”. Y tiene toda la razón.

En ese mismo texto se destaca que “A pesar de que muchos medios han experimentado con diversos modelos de negocio desde hace tiempo, los expertos señalan que la fórmula del éxito para sobrevivir a la post pandemia se debe basar en dos palabras clave, la calidad y la confianza; de ahí que Ismael Nafría, autor de ”La reinvención de The New York Times”, señala que los medios deben ganarse la confianza de los lectores con información de calidad”. Y eso aplica igual en nuestro contexto. Sin embargo, a muchos directivos en México, no se les ve preocupados en serio por ello.

Por último el Centro Europeo de Periodismo publicó un trabajo de investigación que ya está en español, sobre cómo los medios y sus periodistas enfrentaron la pandemia en estos años. Al final de esta columna les comparto link del estudio completo.

El informe del Centro Europeo de Periodismo propone una serie de consejos para hacerle frente a la presente crisis:

1. Se debe mantener la guardia y seguir atrayendo a nuevos lectores con nuevos productos digitales.

2. Los medios deben atender a los grupos sub-representados y hacer un periodismo donde se apueste a sus historias.

3. Diversificar el financiamiento y evitar una dependencia absoluta a las membresías y suscripciones.

4. Los periodistas emprendedores necesitan desarrollar negocios que atraigan capital social y privado.

5. Impulsar espacios para ideas audaces e invertir en estudios para el conocimiento de nuestras audiencias.

6. Colaborar y unir esfuerzos entre comunidades de periodistas para reducir costos y gastos generales por medio de recursos compartidos.

7. Los medios deben invertir en capacitadores, investigadores y expertos consultores.

8. Reunir los datos necesarios para comprender mejor las necesidades de las redacciones.

Los expertos insisten en que el negocio de los medios “va más allá de consumir contenido en línea; por ello, las compañías y periodistas deben crear nuevas experiencias informativas y productos editoriales, con información útil para la vida diaria, una de las necesidades más apremiantes que la pandemia hizo evidente”.

Aquí una instantánea global. Los primeros 30 hallazgos del proyecto antes referido basados en las respuestas de más de 1400 periodistas de 125 países, son sorprendentes e inquietantes. “En un momento en que el público necesita confiar en el periodismo independiente creíble para mantenerse seguro e informado, los periodistas y las organizaciones de noticias están lidiando con una crisis de salud mental, peligro financiero, amenazas a la seguridad física y ataques a la libertad de prensa, al mismo tiempo que luchan contra los niveles pandémicos de desinformación”. 

Entre los principales hallazgos están estos: “El 46% de los encuestados identificó a los políticos y funcionarios como una de las principales fuentes de desinformación. El 81% dijo que se encuentra con desinformación al menos semanalmente, y más de una cuarta parte identifica información falsa muchas veces al día. Facebook fue identificado como el difusor de desinformación más prolífico. Casi la mitad dijo que sus fuentes habían expresado temor a represalias por hablar con periodistas durante la pandemia. El 30% dijo que sus organizaciones de noticias no habían proporcionado a los reporteros de campo una sola pieza de equipo de protección durante la primera ola de la pandemia. Y el 70% identificó los impactos en la salud mental de cubrir covid-19 como el desafío más difícil. Así las cosas, aquí les dejo el link para que se asomen al documento completo. Que lo disfruten.

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