Opinión

Peligro en Veracruz

Urge que Veracruz recobre la calma, que haya seguridad pública eficiente y cierta. | Joel Hernández Santiago

  • 14/11/2018
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Alrededor de las 4 de la tarde del jueves 8 de noviembre pasado, fue asesinada la joven estudiante de medicina Valeria Cruz Medel en un gimnasio de Ciudad Mendoza, en la zona montañosa del centro de Veracruz. De pronto un hombre llegó al local y sin dirigirse a nadie subió al segundo piso del edificio, habló unas cuantas palabras con la muchacha luego le disparó nueve tiros.

Mientras, en la Ciudad de México se llevaba a cabo, de forma normal una sesión más de la Cámara de Diputados en la que estaba presente la diputada por Morena Carmen Medel, quien al recibir una llamada estalló en llanto y en una fuerte crisis que hizo que la sesión fuera suspendida. Los diputados ahí presentes, todos, estaban conmocionados y evidentemente indignados por lo ocurrido en Veracruz.

De inmediato los medios de comunicación dieron a conocer el hecho trágico y se generó una fuerte crítica al gobierno de Miguel Ángel Yunes por el grado de inseguridad en Veracruz en donde “pueden ocurrir estos hechos a la luz del día y sin que nadie haga algo”.

Pero de forma sorprendente, la misma noche de la tragedia el gobernador Yunes salió a informar que se había localizado el vehículo en el cual huyó el homicida y dentro de éste se hallaba el cadáver de un hombre apodado “El Richy” quien –dijo- había disparado en contra de la joven Valeria y que la habían asesinado por una confusión pues iban por otra persona muy parecida a la joven muerta.

Todo esto de forma vertiginosa. Y no porque no debiera ser, si esta fuera la regla, pero excepcionalmente en unas cuantas horas el gobernador y su gente tenían más certezas que interrogantes, más afirmaciones que líneas de investigación y más motivos de suspicacia que confianza en lo que se estaba informando.

En principio se preguntaban: ¿Cómo supo que habían confundido a la joven si el presunto homicida fue encontrado muerto? ¿Y cómo saben que realmente fue él? ¿Quién lo asesinó? Se habla de que lo identificaron por la aportación de testigos que lo vieron y pudieron aportar elementos para un retrato hablado.

Y poco a poco se fue deslizando más información: Que los homicidas pertenecían a un cártel delincuencial en la entidad; que la mujer a la que buscaban –según una camioneta abandonada al exterior del gimnasio- pertenece a una mujer vinculada con un cabecilla del crimen organizado… Todo esto según versión oficial.

Pronto se dijo que apareció una manta en donde un Cártel decía que aquello había sido una confusión. Pero luego aparecieron mantas en Poza Rica en las que el Cártel Jalisco Nueva Generación se deslindaba del hecho. El 12 de noviembre, el gobierno de Veracruz anunció la detención de cinco presuntos involucrados en el homicidio.

Urge que Veracruz recobre la calma

Este hecho criminal encendió de nueva cuenta las alarmas del estado que guarda la inseguridad en Veracruz en los años muy recientes.

Esto es: Según la organización Semáforo Delictivo, fundada por Santiago Roel, que lleva registro del estado de violencia criminal en el país, durante los primeros nueve meses de 2018 el estado de Veracruz registró 970 asesinatos; que ‘la plaza Veracruz’ es disputada principalmente por el Cártel de Jalisco, Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Luego, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) dice que Veracruz se sitúa entre los diez estados con mayor número de homicidios en el país y que entre los municipios con mayor número de asesinatos están en primer lugar Coatzacoalcos, luego Córdoba, Xalapa, Veracruz, Pánuco, Acayucan y Poza Rica. Otros también afectados son Cosoleacaque, La Antigua, Papantla, Álamo Temapeche, Fortín, Tecolutla, Tuxpan y Jáltipan.

Y todavía más: Según el Índice Global de Impunidad 2018, el nivel de impunidad en Veracruz es el octavo más alto del país, con una puntuación de 75.62 (el nivel nacional es de 69.21) de ahí que la suspicacia por la inmediatez en resolver el caso de la joven Cruz Medel contraste con este índice.

Por supuesto que uno quisiera que las investigaciones por hechos de esta naturaleza fueran esclarecidas con esta celeridad sorprendente y, sobre todo, con certezas. Porque no hay nada peor que hacer creer a todos que se soluciona un hecho cuando se tienen demasiadas dudas y preguntas que deben ser aclaradas aun.

El gobernador Miguel Ángel Yunes es controvertido. Y cosas como esta generan suspicacias por la prontitud en dar a conocer los resultados de las investigaciones, como los que presentó la misma noche del homicidio, luego de lo cual ha aportado datos que podrían estar más en el terreno de la especulación que de las certezas.

Si, urge que se descubran las razones y quiénes cometieron el delito de la joven estudiante de la Universidad Veracruzana; y que se haga justicia. Pero también urge que los muchos homicidios ocurridos en la entidad sean esclarecidos y puestos en los terrenos de la ley estatal o federal, según corresponda.

Y aún más: urge que Veracruz recobre la calma, que haya seguridad pública eficiente y cierta y que la corrupción y la impunidad no hagan de nuestro querido Veracruz un “rinconcito donde hagan su nido”. El gobernador Yunes tiene que dar buenas cuentas en este sentido. ¿Será? Ya veremos.

Periodismo a debate

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