Opinión

París es una fiesta

En México se fugó el narco y multiasesino al que llaman Chapo.

  • 14/07/2015
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Y sí, de un penal de alta seguridad.

 

“No imaginemos que habrá en el presidente Peña Nieto una voluntad de apoyarse en la sociedad civil para hacer avanzar los debates y las prácticas democráticas… Invitando al presidente Peña Nieto y a un contingente de las fuerzas armadas a la celebración de la fiesta Nacional en París, ¿se desea sobre todo lanzarse a la caza desenfrenada de contratos o se pretende también apoyar a los sectores de la población mexicana que anhelan las reformas que favorecen la consolidación de un Estado de Derecho y el fin de la violencia y la corrupción?”.

 

Gilles Bataillon, en su largo análisis “México, un invitado problemático para Francia el 14 de julio”, publicado por  el periódico Le Monde (Idées) el 12 de julio. Bataillon es especialista en Centroamérica y México, Director de Estudios de L’École des Hautes Études en Sciences Sociales.

 

“París es una fiesta”, escribió Ernest Hemingway.  El presidente Enrique Peña Nieto y un contingente de las fuerzas armadas son invitados de honor para el desfile del 14 de julio en París, (conmemoración de la toma de La Bastilla y del inicio de la revolución francesa).  Los cadetes de la Escuela Militar mexicana abren el desfile.  Honor el que nos hacen. Seguro que  los cadetes parten plaza.  En nuestro contexto: Qué impotencia, que tristeza infinita, qué ganas de llorar, ¿no es cierto?

 

El avión presidencial andaba en las nubes cuando una noticia (casi) les arruina el viaje: El multiasesino al que llaman Chapo (que no El Chapo con mayúsculas) se fugó del penal de alta seguridad El Altiplano. “Qué casualidad”, se habrá dicho Peña Nieto, quien justo en ese momento (yo no lo sé de cierto…) revisaba sus tarjetas para ir enterado: La Bastilla fue una fortaleza en donde la monarquía condenaba a la muerte, inmediata o lenta, a sus enemigos.  Nadie escapaba de la Bastilla.

 

Chapo se les escapó en moto por un túnel. Seguro que en el desfile militar del 14 de julio los mexicanófilos (tan abundantes en Francia) agitarán banderitas para “recibirnos”. También pancartas -muchas, espero- para rechazar la visita del reyecito y su corte. Osorio Chong se regresó corriendo a México. Qué pena por él, con lo delicioso que se come en París. Y los vinos.  Y el lugarcito de luxe que les ofrece la République.  Cerrando los ojos, Hollande, es cierto. Los cierran y los aprietan muchísimo para no vernos, mientras que intentan hacer como que sí nos ven.  A nosotras/os, a las/los mexicanas/os. México y Francia restablecen sus buenas relaciones. Habrá más intercambios académicos y científicos. Es muy bueno. Cantidad de contratos millonarios. También. ¿Quiénes serán los socios mexicanos? Ocho millones de euros en inversión para renovar la Casa de México en la Cité Universitaire.

 

El presidente (vestido de negro y con el rostro verde) con la bandera tricolor y obra del magnífico pintor mexicano Ángel Zárraga a su lado,  se vio obligado a mandarnos un mensaje desde la Embajada.  ¿Qué tan auténtica será su palidez? No sabemos. Quizá la tiene bien ensayada.  La fuga de Chapo: “Es una afrenta para el Estado”. Pues sí, ¿verdad? También lo era/lo es el índice de feminicidios durante su gobierno en el Estado de México, y sin embargo, él es presidente.  Y los feminicidios continúan despiadados. Impunes.  Por citar  sólo una de las más horribles y específicas formas de la violencia creciente e impune.  Lo que no disminuye de un ápice la gravedad de la fuga. Claro. Alguna vez  Peña Nieto declaró que la fuga de Chapo era “imperdonable”. No  eran aún los tiempos de su  “liderazgo”  empresarial de  sonrisa tiesesita y zapatos hiper boleados.

 

El hecho “lamentable… indigna a la sociedad mexicana”, dijo, así como ingenuo y campirano. No, “a la sociedad mexicana”, o sea, a cada una/o de nosotras/os, no nos indigna que se haya fugado Chapo, ¿por qué un criminal miserable y con tantísimos recursos no se fugaría?  Una declaración desconcertante la suya.  ¿Tendríamos que apelar a la moralidad de Chapo quien debió quedarse para siempre en el penal, en un hondo respeto ante las leyes y los sistemas judicial y penitenciario?  “He ordenado trabajar en la reaprehensión de este delincuente… He ordenado también reforzar la seguridad de todos los penales de máxima seguridad”.  Sería bueno, ajá, que lo encuentren un siglo de estos, y que los penales de “alta seguridad” tengan alta seguridad. ¿Quiénes serán los Perogrullos que le escriben declaraciones tan asertivas al presidente?

               

                                                             Mapa  tomado del diario El País. 

EL TÚNEL

 

El detalle va más o menos así: El sistema carcelario mexicano, ¿célebre por sus propuestas de vanguardia y su respeto a los Derechos Humanos? (los suecos deberían rogarnos por venir a aprender) tiene un punto ciego en las cámaras que vigilan 24 horas (24 horas) las celdas de alta seguridad: la regadera.  ¿Un punto ciego en la regadera? Me imagino que por respeto a la intimidad y al pudor de los presos. Pero nunca falta un abusivo, diría Peña Nieto, para aprovecharse de las circunstancias.  Lo último que observaron los vigilantes fue que Chapo se internaba en el "área" de regadera en la cual nos dicen: “Los presos lavan también su ropa y sus enseres”.  

 

Resulta que la  noche del sábado, Chapo se tardaba en la regadera, y se tardaba, y se tardaba. Aquello era demasiado –habrán pensado los  acomedidos y atentos vigilantes- aún en el caso de bañarse muy lentamente, desengrasar varios sartenes, desmanchar  una pila de camisas, o realizar cualquier otra actividad inscrita en la –lenta- categoría de los "vicios nefandos".  Al no verlo aparecer, los intrépidos -y seguro honestos- servidores públicos encargados de su custodia, acudieron a su celda en tropel. ¡No lo encontraron!

 

-¡No está! Exclamó Vigilante Uno.

 

-¡No está! Exclamó Vigilante Dos.

 

Así muchos de ellos a coro.

 

- Acá están su cepillo de dientes y su peine, ¿quizá y regresa por ellos?

 

- Constato, compañeros, que no hay cuerpo alguno en la regadera. Ni el del señor Don Chapo, ni el de ningún otro recluso de menor investidura.

 

- ¿Y los “enseres?”

 

- Constato, compañeros, que se mantienen en su sitio “los enseres”.

 

- ¿Se habrá escapado? Se preguntaron en un hachazo de lucidez sin precedentes.

 

- Demos aviso.  Demos aviso. Demos aviso.

 

Así muchos de ellos a coro.

 

Qué impotencia, qué furia la nuestra. Se “escapó”.  Se largó. La burla infinita.  En su artículo: “Túnel de escape: el teatro”, Lydia Cacho escribe: “He estado en el penal del Altiplano…entrar me llevó una hora debido los procedimientos de seguridad exhaustivos. Cámaras por todas partes, guardias con armas, pasillos blindados, vidrios blindados, más cámaras en los pasillos, en los baños. Los detenidos, para circular de una zona a otra, van esposados y escoltados por guardias. El guardia casi le respiraba a Succar en el cuello. Así es esto -me dijo el juez de Toluca- en este penal hasta las moscas están inventariadas… El responsable de seguridad del área en que estábamos nos dijo que en absolutamente cada rincón había cámaras y sensores de movimiento”.

 

París es una fiesta. La gendarmería francesa firmará un acuerdo con sus equivalentes mexicanos para crear una gendarmería rural, que en México luche contra el crimen organizado, escribe el profesor Bataillon en Le Monde. También escribe de Tlatlaya, de los elevadísimos niveles de criminalidad y de corrupción en México. Escribe de la casa blanca y del escándalo silenciado,  de las denuncias constantes de los organismos de Defensa de los Derechos Humanos. Escribe cómo, si bien los cadetes que hoy abrieron el desfile militar en París, no son responsables de lo que él llama: “las exacciones de las fuerzas armadas mexicanas”, sí representan a la institución que las cometió. Escribe cómo en México pasa de todo y el gobierno invitado a París –con tanta bomba y tanto platillo- pretende que no pasa nada.  Escribe de una clase política  acostumbrada a enriquecerse impunemente: “en el soborno y el tráfico de influencias”. El gobierno de México como el “invitado incómodo”. Poderoso caballero es Don Dinero.

 

HOMENAJEAR A UN SOCIÓPATA.    

 

Osorio Chong regresó corriendo. Faltaba más. ¿Tendría que haber regresado -también- el presidente de la República Mexicana? No lo creo. No porque me parezca digno que la República Francesa honre su presencia (sin intentar llevar a cabo los acuerdos entre ambos países con prudencia  y reserva, en fechas donde no se conmemore nada, por respeto a las/os mexicanas/os que padecemos un gobierno corrupto y anti-democrático) sino porque bastante grave es ya que un multiasesino se les haya “fugado”, como para abundar en la ignominia haciéndole el inmenso homenaje de un regreso precipitado. ¿Chapo huye y el presidente de la República Mexicana cancela una visita de Estado?  En términos simbólicos me parece como entregarle la plaza –ya casi entregada- al crimen organizado.

 

Ya es bastante rudo que Forbes incluya en su lista de los hombres más ricos del mundo a un narcotraficante y sociópata.  Qué extravagante homenaje a un criminal. ¿Con qué criterios se elabora una lista de Forbes? Homenajear asesinos. Convertirlos en personajes casi míticos. Y una tiene tantas ganas de llorar que hasta se ríe con los memes. Seguí la reseña de la boda de Chapo con la reina del café y la reseña –anterior- de la ceremonia de coronación en un pueblecito de las montañas. Chapo le compró el concurso a su prometida. Le llevó en avioncito una entera banda de música.  Circulaban por el pueblo sicarios armados hasta los dientes y con pasamontañas. Nadie lo supo. Es decir, el ejército llegó cuando la fiestecita se había terminado.  Cantidad de adolescentes sueñan con ser elegidas por un narco. Tan justicieros y tan galantes. 

 

Es desgarrador y sucede cada vez más: “Los héroes”.  Y muchos medios contribuyen –de manera involuntaria- a esa confusión de valores: “El capo de capos”.  ¡Bueno! Chapo se eleva en los aires como globo aerostático.  Sus  dominados lo admiran y quieren ser como él. Los medios nos han mostrado funerales  multitudinarios con centenas de rosas, y monumentos fúnebres como casas, cuando uno de estos criminales deja de estar. ¿Cómo se lee esta imagen  “grandiosa” desde un mundo inscrito en la precariedad material y emocional y sometido todos los días a la violencia? ¿Cómo se leen estas notas desde los cuarteles de los más viles “amos”?  ¿Por qué dos de los hijos de Chapo publicaron -en sus cuentas de tuiter-  avisos de la inminente fuga del padre, y nadie se dio por aludido? Anuncian el regreso de “El general”. Anuncian que: “Todo llega para quien sabe esperar”.

 

Se les escapó por una alcantarilla. Tan metafórico.  Mientras el presidente y su corte volaban entre las nubes. Tan metafórico. ¿A cuántos sobornó Chapo y a cuántos niveles?  ¿La fuga podría ser parte de un pacto?  A como haya sido y espero lo sepamos algún día: creo que el presidente de México no puede interrumpir una gira para llegar de rodillas ¿a observar más de cerca? cómo sucedió “la fuga” de uno de los más peligrosos sociópatas del país.  Me inquieta muchísimo qué va a negociar Peña Nieto en Francia y en qué condiciones para las/los mexicanas/os.  Los tiburones andan sueltos. En el crimen organizado y en la delincuencia de cuello blanco.

               

París es una fiesta. El 14 de julio se escucha –por todos lados- La Marsellesa. El crimen organizado –en México- también celebra. La tragicomedia. Casi, pero no, somos un pueblo confrontado a la tragedia cotidiana y gobernado por personajes de vaudeville. Por el momento. Y en eso creo firmemente: Sólo por el momento.

 

@Marteresapriego