Opinión

Panorama para el 2018

Un primer acercamiento.

  • 06/08/2015
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Un ejercicio muy interesante llevado a cabo por el diario Reforma entre el 23 y el 26 de julio de este año, pone a la luz pública una serie de datos por demás relevantes sobre la perspectiva, aunque muy preliminar, sobre el posicionamiento de algunos actores políticos que podrían ser contendientes en la elección presidencial de 2018.  No nos detenemos al análisis de esta parte porque me parece que aún faltan, sobre todo en algunos partidos políticos, otros posibles candidatos que pudieran cambiar los números registrados, o bien que pudieran establecer algún tipo de alianza.

 

Pero si revisamos este mismo ejercicio muestral representativo con relación a la preferencia del voto por partido político, encontramos un empate entre el PAN y el PRI con un 18% cada uno, seguido por Morena con un 14%, lo que lo coloca a dicho partido como la tercera fuerza política en estos momentos. Ahora bien, cuando analizamos la opinión de estos partidos punteros, observamos que el PRI tiene la mayor opinión desfavorable con un 39%, seguido de Morena con un 33% y luego el PAN con un 29 por ciento. A esto hay que agregar la medición en torno a cómo se considera la gente, es decir, priísta, morenista, etcétera. El resultado para estos tres mismos partidos es que hay un 19% de la población que se considera priísta, un 13% panista y un 10% morenista; frente a un 46% que no se identifica con ninguna fuerza política.[1]

 

Estos datos hacen presumir desde ahora que la contienda electoral para el 2018, además de esperar a ver quiénes serán los candidatos, hacen presumir que estará en verdad interesante por su intensidad política. Así, sin tomar en cuenta los datos sobre la aprobación o desaprobación del presidente de la República hay factores que desde ahora son focos rojos para nuestro sistema político mexicano. En primer lugar, para la elección federal que tendrá verificativo dentro de tres años, partidos políticos como Morena, podrán, ahora si a diferencia de 2015 por la restricción legal establecida, conformar alguna alianza (coalición) con alguna o algunas fuerzas políticas lo que seguramente pondrá en alerta a otros Institutos Políticos.  Es temprano aún para señalar alianzas y estrategias pero la posibilidad legal y estratégica ahí está.

 

Otro aspecto, importante previo a la elección de 2018 es la normatividad electoral que pueda utilizarse, es decir, si se juega con las mismas reglas del proceso electoral de 2015 o bien con otras reglas, si los legisladores deciden realizar cambios o ajustes.  En mi opinión y toda vez que dicha elección será concurrente con varias entidades federativas y el Distrito Federal es obligado la valoración de aspectos que deben de cambiarse y que ya hemos referido en otras columnas y la precisión sobre diversos aspectos que lleven a uniformar diversos criterios entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y los Institutos Electorales Locales (OPLE´s).

 

Ahora bien, uno de los aspectos fundamentales para la elección de 2018 será, sin lugar a dudas, la participación de los ciudadanos en los diversos aspectos en los que concurren, entre las que destacan, su colaboración activa como funcionarios de casilla; como consejeros electorales en los Consejos Locales o Distritales y su confluencia en la jornada electoral para emitir su sufragio por el partido político o candidato de su preferencia. Para ello, los ciudadanos que participan con la autoridad electoral, así como los que asisten a votar el día de la elección, deben confiar en dos aspectos básicos: En las reglas establecidas en nuestro sistema político electoral en la que destaca la autoridad electoral que, para el caso de las elecciones federales lo es el INE.

 

En este supuesto, vale la pena destacar nuevamente una encuesta realizada por Reforma a finales del mes de julio, que mide la confianza que la población tiene de diversas Instituciones. Así, observamos que para el INE el nivel de confianza registra un 34%, cuando con el otrora Instituto Federal Electoral (IFE) registraba índices de confiabilidad mucho mayores; con ello, es necesaria una obligada reflexión interna.  Y ni que decir de los partidos políticos que en la opinión de la gente están viviendo su peor momento; sólo un 16% le da un nivel de confianza favorable contra un 82% de opinión desfavorable.[2]  Esto implicará para nuestras Instituciones democráticas la realización de trabajos serios de acercamiento con la población para volver a ganar la confianza ciudadana; situación no fácil con el panorama mostrado.

 

Como decía, aún es muy temprano para pintar un panorama hacia el 2018, pero si podemos señalar desde ahora, con ejercicios serios como los publicados por el diario Reforma, algunos aspectos que son de llamar la atención.  Lo que queda es esperar que el legislativo corrija la norma electoral por un lado, y por el otro, que autoridades electorales integren mejores condiciones de coordinación y fluidez de los acuerdos que toman, que intensifiquen una campaña de acercamiento ciudadano y que enaltezcan la atribución fiscalizadora que es una de sus mayores atribuciones, entre otros aspectos.

 

Por parte de los partidos políticos, mi recomendación es dejar de mostrar al exterior conflictos internos; que se reorganicen y muestren a la sociedad que son un punto de equilibrio; de lo contrario podría ser una gran oportunidad para que los ahora, candidatos independientes, cobren mayor fuerza de la que registraron en la elección de esta año.  Estaremos atentos al desarrollo de las circunstancias electorales dadas con miras al 2018.

 

@fdodiaznaranjo

 

 

[1]  Fuente:  Diario Reforma: http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?page_id=2635

 

[2]  Fuente:  Diario Reforma http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?page_id=2635