Sorprende poco que, por encima de garantías de desarrollo social, laboral o de igualdad y justicia, los mexicanos en casi todo el país desgranaron la exigencia de seguridad pública-seguridad individual.

Esto había sido así durante meses a lo largo del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto (PRI) y, de forma aún más enfática, durante las campañas electorales de los candidatos a la presidencia de México desde septiembre 8 de 2017. Y no es para menos:

De enero a mayo de este año se habían contabilizado 13,298 víctimas de homicidio doloso. Esto suponía un incremento del 21 por ciento respecto de lo ocurrido en el mismo periodo de 2017. Y por lo que se veía al quinto mes de 2018, la tendencia iba al alza pues el total de asesinatos en todo 2017 fue de 28,710 por lo que, según estimaciones del Observatorio Nacional Ciudadano, al finalizar este año la cifra podría incrementarse hasta en, por lo menos, 15 por ciento.

Tampoco hay que olvidar que del 8 de septiembre al 30 de junio de este año ocurrieron 49 muertes de precandidatos y candidatos a puestos de elección popular en distintos estados de la República y de distinto partido político, además de que a lo largo de este periodo hubo cientos de intimidaciones y amenazas, ataques a familiares agresiones con armas de fuego.

Por tanto, en los tres debates de los candidatos a ser presidentes del país, cada uno aportó su propia perspectiva de la situación y cuáles serían sus políticas de seguridad pública en caso de llegar a la presidencia.

Andrés Manuel López Obrador dijo que lo de la seguridad pública sería uno de sus asuntos prioritarios, aunque ya desde antes decía que una de las razones por las que se genera este estado trágico en el país es por la desigualdad social, la pobreza y factores que inciden en la desesperación colectiva e individual, como el tema de la educación y la salud, el trabajo y el salario, desajustados. Así decía.

De cualquier manera, ya reconocido como triunfante en el proceso electoral, de inmediato dio a conocer que una vez que tomara posesión se crearía la Secretaría de la Seguridad, y que esta sería encabezada por Alfonso Durazo.

Hace unos días, dijo que pedirá el apoyo del presidente Enrique Peña Nieto para que enviara la iniciativa de creación de esta Secretaría al Congreso y llegar el primero de diciembre con esta dependencia ya dispuesta.

Pronto inició una serie de Foros "Por la Pacificación y Reconciliación Nacional". El primero de los 17 que se llevarán a cabo de agosto a octubre en distintos estados de la República fue en Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde en fechas recientes se atizó la criminalidad y las muertes dolosas; quizá a manera de mensaje del crimen organizado al Presidente electo, o es que, por otro lado, la seguridad pública se le está saliendo de las manos al gobernador Javier Corral Jurado –del PAN- quien el 6 de agosto acudió solícito a saludar a AMLO en Juárez.

Programa de Seguridad Pública

En todo caso, habría que ver cuál es la propuesta en la materia de Seguridad pública por parte de AMLO pues, si propuso la creación de la Secretaría de Seguridad, muy probablemente es que ya tiene diseñado un proyecto así para México, en sus diferentes variantes. Crear una Secretaría de esta naturaleza implica razones y formas, programas y estructura, métodos y estrategias, protocolos e integración humana... Será bueno conocer este esquema.

Lo de los Foros está muy bien. Esto daría voz –se dice- sobre todo a las víctimas de agravios; a campesinos, indígenas, académicos, empresarios, comunidades religiosas, colectivos y organizaciones sociales, gobernadores y presidentes municipales. Pero será mejor ver reflejada la reflexión de muchos ponentes en estos 17 foros en el documento final de lo que será el gran Programa de Seguridad Pública, y que no ocurra con estos como ya pasó antes con otros foros similares...

Como los nueve que se llevaron a cabo durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y cuyas reflexiones o exigencias no se perciben por ningún lado... Y mucho menos los foros de seguridad pública que comenzaron durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa –PAN-.

Sí, la participación social, colectiva, individual para aportar ideas respecto del país que se quiere, sobre todo en esta materia, es materia de oro que debe ser aprovechada. Pero tampoco se tiene que olvidar aquella idea original por la que el entonces candidato insistía en que una de las razones de este estado criminal-violento y sangriento en México se debe a la desigualdad social, a la falta de recursos, a la ausencia de oportunidades y a la carencia de trabajo: digamos que esta debería ser la base de la solución, según el mismo Andrés Manuel López Obrador.

¿Pacificar al país y reconciliarlo? Sí, es parte de la solución. Pero no es todo en seguridad pública-seguridad social.

Agravio a periodistas

@joelhsantiago  | @OpinionLSR | @lasillarota



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