Opinión

Oaxaca en vilo

Hoy sabemos que no ha habido ni paz ni progreso ahí estos cinco años…

  • 06/01/2016
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Parece mentira, el Estado mexicano que ha aportado a la nación lo mismo cultura suprema e historia intensa, hombres ilustres, ideas, brillo nacional y riqueza, vive hoy una etapa que es una vuelta de tuerca en la historia: La tragedia y el quebranto están ahí, a la vista…

 

…Y de nuevo ya están ahí los políticos de reciclaje o no políticos –digamos advenedizos- quieren su parte de riqueza sin aportar riqueza a uno de los estados más empobrecidos de la nación mexicana. Fracasos de una democracia incipiente, pues.

 

Por décadas gobiernos priístas se apropiaron del trabajo, del esfuerzo, de la lucha y de la ilusión de los oaxaqueños para salir de la pobreza y para colocarse en el ritmo universal del todo cumplido para todos a lo que tienen derecho los oaxaqueños por esencia y por historia; nada ocurrió: La catástrofe de millones de oaxaqueños sigue ahí, como el dinosaurio de Tito Monterroso…

 

Enriquecimiento ilícito de unos cuántos cínicos y corruptos, empobrecimiento y abandono  de muchos, eso es el color del cristal con el que todo se mira hoy allá, en la tierra del sol…

 

En 2010, los oaxaqueños tuvimos un espejismo: El del cambio; el de la posibilidad de que el estado dejara de ser botín para convertirse en comunidad de vida y trabajo de hombres, mujeres, viejos y niños que quieren encontrarse en su propia tierra como dueños de ella y no ajenos a ella; habían transcurrido casi dos décadas de gobiernos inauditos y felones hasta lo inaudito…

 

Así que la expectativa era suprema y, por lo mismo, el 4 de julio de 2010 el 50.11 por ciento de los oaxaqueños votó en favor de la Coalición Unidos por la Paz y el Progreso (PAN-PRD-PT-Convergencia: 733,783 votos) dejando al PRI en un segundo lugar con 613,651 votos, 41.90 por ciento de los votos. La mayoría castigaba al PRI y se lanzaba una aventura indescifrable aún.

 

Hoy sabemos que no ha habido ni paz ni progreso ahí estos cinco años… Sí inseguridad, debilidad de gobierno, quebranto social, corrupción y engaños. Millones de oaxaqueños vieron cómo se deshacían sus ilusiones entre los dedos de los dueños del poder y el dinero.

 

Frente al panorama de ingobernabilidad, desdén político y enojo social, el PRI quiere retomar el gobierno en 2016. Los oaxaqueños están a la expectativa de frente a un futuro insospechado con actores políticos asimismo inciertos… Batallas en el paraíso…

 

La batalla por el poder político y sus derivados económicos que hoy mismo se da en Oaxaca no es entre partidos: es entre priístas, y muy especialmente entre ex gobernadores priístas que quieren volver al poder: De otro modo, lo mismo: Son ellos y nadie más que ellos los que hacen bolas el queso; son ellos y nadie más que ellos, los ex gobernadores priístas, los que se confronta, los que dividen, los que asolan, los que amenazan con su poder bajo resguardo todo este tiempo. El nuevo PRI pone a disposición de los oaxaqueños a sus nuevos ejemplares que no son sino ellos mismos.

 

Por un lado el señor José Murat, de gobierno inolvidable, que hace grandes favores al gobierno de Enrique Peña Nieto y quiere cobrar facturas a través de su hijo, Alejandro Murat, quien desde que era funcionario peñista en el Infonavit hacía campaña electoral en el estado, aun cuando su pasado se radica en el Estado de  México. Tiene dificultades de residencia aún no resueltas ¿las resolverá?... ¿Gobernador o senador? En un país de connivencias y de arreglos puede que sí…

 

Y está la propuesta de Ulises Ruiz en la persona de Eviel Pérez Magaña que ya contendió y  contendió pero perdió; aun así no pierde la ambición… ¿tiene piernas de jinete para conseguir la candidatura y el gobierno aun en coalición?... grupos políticos locales lo debaten y algunos le apoyan: Héctor Pablo Ramírez Puga y José Antonio Hernández Fraguas ya le levantaron la mano.

 

Diódoro Carrasco apoya a José Antonio Estefan Garfias, un viejo político istmeño que iría con el PRD aun en Coalición apoyada por Gabino Cué; inoportuna una coalición anti-PRI en momentos en los que los oaxaqueños tienen un mal sabor de boca por la Coalición PAN-PRD que llevó al actual gobierno oaxaqueño; aunque también anda por ahí el senador Ángel Benjamín Robles Montoya que no ha pedido licencia, pero ¿será que la pida? y Carol Antonio Altamirano…

 

Navega por allá la priísta Mariana Benítez Tiburcio con la que se cubriría la ‘cuota de género’, pero en el PRI anda con esas delicadezas… Y Gurrión y los que vayan apareciendo… y desapareciendo.

 

Como, por ejemplo, Gerardo Gutiérrez Candiani, el Caballo Negro que dice que viene con la bendición peñista, lo cual dadas las actuales circunstancias del país no es ninguna garantía para nadie. Fue presidente de la organización empresarial Coparmex. Especialistas lo ven así:

 

“Candiani el ‘candidato de la reconciliación’, no es muy conocido en el estado ni conoce al estado; sin duda acaso la ciudad y en sectores específicos, como es el empresarial; es compadre del gobernador, pero no tiene equipo para una campaña que sepa operar elecciones y caería en manos de gente nada confiable…”.

 

En fin que en Oaxaca la lucha por las candidaturas y por el gobierno se da entre ex priístas o ex gobernadores priístas: La sombra fatal está ahí… ¿Quién ganará la candidatura? ¿Quién el gobierno?... ¿Gana Oaxaca en cualquiera de las advocaciones priístas?

 

El estado tiene problemas muy serios: Ingobernabilidad, corrupción, el magisterio (CNTE) insaciable; diversas organizaciones que tienen secuestrado al gobierno; delincuencia organizada, sobre todo en la zona del Papaloapan, en el Istmo y en la costa; mafias de transportistas en todo el Estado… Improductividad, mala educación, pobreza…

 

Así que esta es una postal en foto fija desde la tierra del sol… Habrá que seguir con el tema antes del 5 de junio de este año en el que los oaxaqueños habrán de tomar una decisión, una sola: La de qué futuro quieren para vivir.

 

@joelhsantiago

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