Para el año 2018 se vivirá la contienda electoral más grande y más compleja que se haya vivido en nuestro país. Tan sólo a nivel local habrá elecciones en 30 de las 32 entidades federativas; sólo Baja California y Nayarit no tendrán elecciones.  Además, se celebrarán elecciones federales para renovar al Ejecutivo Federal y a las dos Cámaras, la de Senadores y la de Diputados Federales.

 

Esto implica que casi 90 millones de mexicanos estarán en la posibilidad de votar en las más de 150 mil casillas que el Instituto Nacional Electoral (INE), tiene previstas instalar para recibir, de manera conjunta, la votación de las elecciones locales como federales.  Para ello, el INE deberá capacitar a más de un millón de ciudadanos que fungirán como funcionarios de casilla para recibir la votación correspondiente.

 

Pero si a esto le agregamos otras consideraciones que están en marcha, podemos darnos cuenta que existen otros indicadores que complejizan el panorama electoral.  Me explico.

 

En este año de 2017, se celebrarán 4 elecciones locales en igual número de entidades federativas. En Coahuila y Nayarit, se renovarán los Ayuntamientos y el Congreso Local, así como el Ejecutivo Local; en Veracruz habrá elecciones para la renovación de los Ayuntamientos de la entidad y en el Estado de México habrá elecciones para Gobernador. Como vemos, estos procesos electorales son el preámbulo del proceso electivo de 2018 y, en algunos casos, como el Estado de México, como puede observarse según las publicaciones de medios de comunicación, serán unas elecciones muy competidas, agregando que es la entidad con mayor número de electores en todo el país (más de once millones) y que por sí sola equivale a casi el 14% de la fuerza electoral de la República Mexicana.

 

Pero, por si fuera poco, el INE acaba de publicar las convocatorias para la designación de las y los consejeros electorales de los Institutos Electorales Locales para 19 entidades federativas, a saber: Baja California Sur, Campeche, Colima, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas. Esto significa que varios de estos Consejos Generales de dichos órganos electorales, que son su máximo órgano de dirección, tendrán una nueva composición con miras a las elecciones locales de 2018.

 

Más aún, a nivel federal existen varias acciones de gran importancia para dicho proceso electivo. El primero, tiene que ver que hace unos días el INE anunció que el Sistema de Voto Electrónico por Internet para Mexicanos Residentes en el Extranjero será implementado, pero hasta pasando el 2018. Así, los ciudadanos mexicanos residentes en el exterior podrán votar por Presidente de la República sólo por la vía postal, tal como se hizo por primera vez en el año 2006, es decir, a doce años de distancia no fue posible arribar al mandato legal de poder facilitar el voto exterior con mecanismos novedosos electrónicos.  Valga aquí mencionar que, en el año 2012, la legislación electoral en el Distrito Federal (hoy Ciudad de México), permitió explorar también la vía electrónica para la elección de Jefe de Gobierno, con lo que por primera vez los ciudadanos de nuestra Ciudad Capital pudieron votar bajo dos modalidades según su opción: por vía postal o por vía Internet. Ambos casos fueron un éxito.

 

Otro dato por demás relevante a nivel federal, es la reciente aprobación por parte del INE de una nueva demarcación de los 300 Distritos Electorales Federales que conforman la geografía electoral federal en el país.  Si bien esta nueva recomposición de distritos y cabeceras distritales genera un mejor equilibrio poblacional en términos de valor de la representación política, también implica, en muchos casos, un reacomodo de fuerzas políticas, nuevas estrategias de precampaña y campaña para partidos políticos y los candidatos que se registren en su oportunidad.  Un ejemplo, lo constituye justamente la Ciudad de México, que de 27 Distritos Electorales para ahora a 24; qué lejos esos años a mediados de los noventas cuando el entonces Distrito Federal contaba con 40 Distritos Electorales.

 

En total 7 entidades federativas crecen en número de Distritos, Chiapas pasa de 12 a 13, Guanajuato de 14 a 15, Jalisco de 19 a 20, Estado de México de 40 a 41, Querétaro de 4 a 5, Quintana Roo de 3 a 4 y Tamaulipas de 8 a 9.  En tanto las entidades que pierden Distritos Electorales están la Ciudad de México pasa de 27 a 24 (de hecho, es la entidad que más Distritos Electorales pierde), Oaxaca de 11 pasa a 10, Puebla de 16 pasa a 15, Sinaloa de 8 pasa a 7 y Veracruz de 21 pasa a 20.

 

Las demás entidades federativas siguen conservando el mismo número de Distritos electorales con los que compitieron en la elección inmediata anterior, a saber: Aguascalientes 3, Baja California 8, Baja California Sur 2, Campeche 2, Coahuila 7, Colima 2, Chihuahua 9, Durango 4, Guerrero 9, Hidalgo 7, Michoacán 12, Morelos 5, Nayarit 3, Nuevo León 12, San Luis Potosí 7, Sonora 7, Tabasco 6, Tlaxcala 3, Yucatán 5 y Zacatecas 4.

 

Como podemos observar en este breve inventario de acontecimientos, el proceso electoral federal y local de 2018 estará por demás complejo tanto en la planeación de la elección, en su organización, su operación y ejecución por parte de los organismos electorales locales y el propio INE, para los órganos encargados de la justicia electoral seguramente implicará todo un reto la atención de los medios de impugnación que tanto en los procesos locales como el federal se lleguen a interponer, pero para los partidos políticos y candidatos será también muy interesante como reconfiguran estrategias, arman sus coaliciones (alianzas electorales) y salen bajo esta nueva composición geo electoral, a ganar las simpatías del electorado.

 

En otra entrega hablaremos a detalle del impacto electoral de la nueva conformación electoral.

 

@fdodiaznaranjo

@OpinionLSR

 

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