Karen y Axel acudían a talleres de actuación en una academia ubicada en la colonia Roma. La tarde noche del 27 de diciembre de 2017, a bordo de la motocicleta de Axel, llegaron al hotel Pasadena, cerca de la zona de Mixcoac, en la Ciudad de México.

Eran alrededor de las 19:30 horas cuando ingresaron a la habitación 214. Una hora con cinco minutos después, a las 20:35, Axel abandonó el hotel a bordo de su motocicleta. Todo el tiempo utilizó un casco en las áreas públicas del hotel por lo que no fue posible ver su rostro. Sin embargo, un empleado del lugar anotó las placas del vehículo, dato que permitiría dar con él días más tarde.

Esa fue la explicación dada el 3 de enero por el  titular de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, Edmundo Garrido, en conferencia de prensa. Ahí mismo señaló que ya se había capturado al actor Axel Arenas, presunto culpable de haberle disparado a Karen en la cabeza esa tarde noche, terminando con su vida de manera súbita.

Otra mujer asesinada


De esta manera se ponía una pausa a la vorágine mediática en la que se resaltaba que la víctima era escort, dama de compañía o acompañante, como si esa información fuera relevante para dar a conocer que otra mujer fue asesinada en la Ciudad de México. Pocos medios dieron a conocer que también presentaba heridas hechas con arma punzocortante en varias partes de su cuerpo, signo de haber sido torturada; pero sí resaltaron que Karen se anunciaba en algunos portales de internet para ofrecer sus servicios personales. Tampoco pusieron mucha atención a hechos como que pudo haber venido a México con engaños de un futuro promisorio.

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En esa misma conferencia de prensa, el procurador capitalino compartió que se llegaba a esas conclusiones tras haber entrevistado a tres empleados del hotel: quien los recibió, quien les llevo cosas a la habitación y quien vio salir al victimario, sumado a un retrato hablado. Anunció que el culpable ya había sido detenido y era trasladado en esos momentos al Reclusorio Oriente y presumió que la investigación se había desarrollado conforme a los parámetros establecidos por el Protocolo de investigación ministerial, policial y pericial con perspectiva de género para el delito de feminicidio.

A pesar de los prontos resultados, los argumentos expuestos por la defensa de Axel ante el Tribunal Superior de Justicia de la capital mexicana mostraban que los hechos habían sido muy diferentes. Entre el 25 y el 31 de diciembre, el integrante del elenco de la serie biográfica sobre el cantautor José José estaba en Medellín, Colombia, visitando a familiares de su actual pareja sentimental. Incluso se presentaron algunos videos en los que se aprecia a Axel y a su novia en un centro comercial de la ciudad colombiana casi a la misma hora en que ocurrieron los sucesos que terminaron con la vida de Karen. Toda la documentación migratoria presentada comprobaba que, efectivamente, el actor había salido del país días antes de que ocurriera el feminicidio que se le imputaba. Además de que negó rotundamente asistir a una academia de actuación en la colonia Roma y haber conocido a Karen.

Ante las pruebas, el actor fue liberado el pasado 9 de enero y exigió una disculpa pública por parte de las autoridades capitalinas, quienes, hasta el día de hoy solo han respondido con que se “encontró elementos de prueba razonables para solicitar una orden de aprehensión, datos de prueba testimoniales, periciales y documentales que posteriormente el juez de control consideró suficientes para librar la orden” sin que esto implicara que Axel fuera considerado como culpable, según el propio titular de la Procuraduría, quien afirmó que continuarían las pesquisas, aunque no había otra línea de investigación abierta hasta ese día.

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Alerta de género en la CDMX


Lo ocurrido en la investigación del caso de Karen no es un hecho aislado. A lo largo de 2017, diversas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas el Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio, exigieron la declaratoria de la alerta de género en la Ciudad de México debido a que se percataron que si bien las autoridades capitalinas reconocieron que entre 2012 y 2016 se había cometido 260 feminicidios, en la demarcación dicha cifra solo mostraba “aquellos casos que el Ministerio Público tuvo la voluntad de investigar y tipificarlos como tal”, pero no era un reflejo del “total de asesinatos de mujeres, entre feminicidios y homicidios dolosos”, pues simplemente, en 2017, se presentaron más de 100 casos.

Otros datos dados a conocer en el informe La violencia feminicida en México. Aproximaciones y tendencias 1985 – 2016 (Inmujeres – ONUmujeres) revelaron que durante 2016 se cometieron 144 homicidios dolosos de mujeres en la capital mexicana y dos de sus delegaciones, Iztapalapa y Gustavo A. Madero, estaban incluidas en la lista de los 10 municipios con mayores índices de asesinatos de mujeres en el país con 30 y 26 casos respectivamente.

En el argumento de la petición de alerta de género, las organizaciones señalaron que el objetivo de su solicitud era instar a la conformación de un grupo de  investigación que permitiera conocer el contexto de violencias de género que se viven en la Ciudad de México a fin de “corregir la política pública y política criminal, así como los obstáculos en los procedimientos de investigación y sanción que contribuyan a la erradicación del contexto de violencia feminicida que se manifiesta en el incremento de casos de feminicidio, desaparición y violencia sexual contra las mujeres y niñas en la Ciudad de México”.

Las organizaciones reconocieron que, a diferencia de otras entidades federativas, en la Ciudad de México había avances, como la tipificación del feminicidio como delito autónomo y un Protocolo Especializado para la investigación ministerial, pericial y policial del delito de feminicidio, pero también “un estancamiento que violenta la vida e integridad de las mujeres”.

La respuesta por parte del jefe de gobierno capitalino fue que la petición tenía un “origen político”, en tanto que, la titular del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México cuestionó la eficacia de la implementación de una alerta de género.

A pesar de eso, la Secretaría de Gobernación admitió la solicitud para que se active la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en la Ciudad de México por lo que desde octubre pasado se conformó un grupo de trabajo que investiga el contexto de violencia que padecen las mujeres en la capital mexicana.

En espera de los resultados de la investigación sobre la petición de alerta de género Karen, Lesvy, Génesis, Pamela, Anayetzin, Karla, Alejandra, Yesenia, Petra, Victoria, Ivon, Lesly, entre muchas otras, cuyo nombre e identidad se desconocen, han sido asesinadas y/o desaparecidas sin que, hasta el momento, la justicia honre su memoria.

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