Opinión

No está funcionando el 90% honestidad y 10% de experiencia

La falta de empatía del secretario Durazo con su personal es clara muestra de lo alejado que está de conocer a sus tropas. | César Gutiérrez

  • 28/01/2020
  • Escuchar

No solo de buena fe se requiere para el buen desarrollo en el desempeño de un cargo en el gobierno, se requiere integrar equipos de trabajo que den resultados, que tengan ganas de trabajar y no de ocupar simplemente un puesto. El proyecto de nación dice claramente las directrices, pero algunos de los designados no han tenido la certeza, ya sea porque adolecen de asesores competentes o no han querido profesionalizarse en el trabajo. Observemos cuántos han claudicado, y cuántos no han dado los resultados esperados, y solo hacen lo que pueden. Lo más delicado es que le están mintiendo al ejecutivo, al maquillar o manipular resultados justificando un trabajo mal hecho, creando teorías sin pies ni cabeza. No se puede seguir culpando a una oposición porque simplemente no existe, el enemigo está en casa.

Las personas que debieran estar dando resultados tangibles sólo han provocado el incremento de los problemas sociales por su ineficiencia, por eso la sociedad mexicana en sus diferentes estratos sociales tienen sed de justicia que, de no tomarse en cuenta, comenzará un nuevo caos social. La transformación comienza haciendo bien las cosas, así de simple. Todos los funcionarios públicos deben dar resultados tangibles con transparencia y una buena rendición de cuentas. Se requiere priorizar los objetivos que produzcan crecimiento a nuestra economía y no propuestas que nos provoquen un retroceso a nivel nacional e internacional.

Los retos de la guardia nacional

Toda estrategia debe contener objetivos claros para que el personal que cumple y ejecuta las órdenes, pueda cumplirlas en tiempo y espacio. El verdadero líder debe inculcar el valor a su personal, para que por medio de su valioso trabajo, sea el único medio real para cumplir con la misión. Teniendo en cuenta el marco jurídico vigente, el respeto a los derechos humanos y la integridad de los civiles, el secretario Durazo no ha comprendido que los guardias nacionales no necesitan un discurso político, requieren a un líder que los guíe hacia la victoria, poniendo el ejemplo y teniendo calidad moral.

La falta de transparencia en el ejercicio presupuestal de los gastos del señor secretario que ascienden aproximadamente a 7 mil 993 millones de pesos (publicado por Contrapeso Ciudadano el 24 enero 2019), dejan mucho que desear. Este gasto es excesivo. Es demasiado lo que el secretario Durazo nos ha cobrado a los mexicanos a cambio de raquíticos resultados para prevenir, atacar y perseguir de manera frontal a la delincuencia con todo el peso de la ley.

La falta de empatía del secretario Durazo con su personal es clara muestra de lo alejado que está de conocer a sus tropas. El comandante es como un padre, mismo que se preocupa por sus hijos, los procura y protege, siendo el primero que está ahí para darles el pésame cuando un compañero cae en cumplimiento de su deber, cosa que hasta el momento no hemos visto por parte del secretario Durazo, cuestión latente que no pasa desapercibida por los elementos que forman parte de la Guardia Nacional, ya que lo ven y sienten alejado de las necesidades diarias. Los discursos políticos están bien para los medios, pero los elementos que son el capital humano del proyecto más ambicioso de la 4T, del cual depende la seguridad del país, están siendo olvidados y vistos únicamente como números de filiación y no como seres humanos de carne y hueso.

La discriminación dentro del Ejército

Lamentablemente persiste la discriminación para el personal táctico, ¿cuándo fue la última vez que existió un General de División táctico? ¿Alguien podría explicar por qué no pueden ocupar cargos en los que actualmente solo hay personal diplomado? Si también cuentan con grado de Coronel o General Brigadier ¿por qué no reciben la misma oportunidad de preparación?

Alguien me podría decir ¿cuántos jefes y oficiales no pudieron concluir una licenciatura de 1976 a 1997? Afortunadamente hoy en el Heroico Colegio Militar, ya se gradúan con una licenciatura, pero los que no tuvieron esa oportunidad han sido olvidados, y tal parece que a nadie en lo absoluto le importa, no hay un proyecto que les regularice la calidad de vida como retirados, la realidad es que cada quien se rasca como puede.

Es menester decirles a todos aquellos que han colgado el uniforme en la percha: siéntanse orgullosos del deber cumplido. De repente salir a un mundo contrario a la férrea disciplina no es sencillo, las oportunidades de trabajo son escasas y sobre todo, no son valoradas. No vendan por tan poco sueldo su valioso trabajo y conocimiento al prestar servicios de seguridad o escoltas, ya que la vida no retoña.

En todo México existe una problemática delincuencial conformada por bandas locales, que es tolerada por la corrupción de algunas autoridades responsables de la seguridad pública. Esperemos que se resuelva la iniciativa de ley que hemos estado impulsando en el Congreso, para que este personal por lo menos tenga un incremento en su haber de retiro, para que no se le siga discriminando como pasa en estos momentos. Un militar retirado no puede ser sujeto de crédito por parte del Banco del Ejercito por el hecho de ser retirado, en la práctica así lo es, ya que se encuentran boletinados como mala paga por el simple hecho de haber causado baja del servicio activo y alta en situación de retiro. Asimismo, al personal militar retirado no se le dan los mismos derechos que al militar en activo como las becas para sus hijos, se le trata como de segunda categoría cuando ofrendó su juventud y vida de trabajo y disciplina a favor de la institución.

Le recuerdo al Comandante Supremo y presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, que si su percepción de las Fuerzas Armadas ha cambiado y que ahora el Día del Ejercito del próximo 19 de febrero serán homenajeados en el zócalo capitalino, reconociendo su trabajo y esfuerzo, siendo siempre leales, siendo bien representados por el General Cresencio Sandoval y el Almirante Ojeda Sandoval, es gracias al trabajo y dedicación de la tropa, marinería, oficiales, jefes, capitanes, generales y almirantes de las Fuerzas Armadas, que cuando pasan al retiro, simplemente son considerados de segunda categoría por sus mismos pares. El trabajo, esfuerzo, disciplina y lealtad de las tropas debe ser recompensado con la misma fuerza en que desempeñan su trabajo, ya que los militares no comen, ni viven de reconocimientos y discursos, necesitan mejores salarios, prestaciones y marco jurídico, ya que arriesgan sus vidas todos los días, protegiendo a todos los mexicanos.