Opinión

No al entreguismo a Trump

Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y el gabinete presidencial no han dado una respuesta digna a las agresiones de Trump.

  • 14/02/2017
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Ante las cotidianas agresiones de Donald Trump contra México y nuestros compatriotas radicados en Estados Unidos, Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y el gabinete presidencial en pleno no aciertan a dar una respuesta digna, nacionalista e inteligente al nuevo habitante de la Casa Blanca.

 

Apabullados por una realidad inesperada, incapaces de actuar de manera patriótica porque su ideología ha sido labrada por el modelo de la libre competencia y de la ganancia, ignorantes al extremo de la historia patria que nos ha forjado como nación, no encuentran otra salida ante las agresiones del imperio del norte que la claudicación.

 

Confinados en la ideología del libre mercado, para ellos más allá del sistema neoliberal no existe nada. La República, según su teología política, se constriñe al caudillaje de los multimillonarios, a los contratos establecidos al amparo de inconfesables intereses, a la corrupción y subordinación a las reglas dictadas por las trasnacionales.

 

Incapaces de imaginarse un futuro sin libre mercado, el peso de los intereses que representan les impide avizorar el porvenir, ni siquiera el inmediato.

 

En drástico contraste con la visión reduccionista de los neoliberales a ultranza, la perspectiva de Andrés Manuel López Obrador descansa en una amplísima gama de posibilidades que nos permitiría forjar un país independiente, justo, democrático. Sin corrupción, sin miseria. Y sin impunidad.

 

Porque se basa, de manera primordial, en la necesidad impostergable de desterrar la corrupción y en una fraterna solidaridad con los marginados de siempre. Cabe subrayar, al respecto, que a finales de enero el presidente nacional de Morena presentó su nuevo libro titulado 2018. La Salida. Decadencia y renacimiento de México, en cuyo epílogo vislumbra cómo sería nuestro país en 2024, después de triunfar en 2018 y de aplicar el Proyecto Alternativo de Nación. Es decir, al final de su mandato.

 

Al respecto, López Obrador anticipa:

 

“En 2024 habrá en la sociedad mexicana en su conjunto un nivel de bienestar y un estado de ánimo complemente distinto al actual. Esta nueva circunstancia de menos desempleo y pobreza será el fruto obtenido de la aplicación de una nueva política económica con desarrollo, seguridad, fortalecimiento de valores culturales, morales y espirituales”.

 

Recordó, en tal sentido, que durante el periodo neoliberal, de 1983 a 2016, la población aumentó 2 por ciento anual, mientras la economía creció casi a la misma tasa porcentual, en 2.03 por ciento. Algo muy distinto sucederá de 2018 a 2024, en cuyo lapso la población aumentará 1.7 por ciento y la economía 4 por ciento anual. Es decir, explica López Obrador, se romperá la tendencia al estancamiento y la economía crecerá, en promedio, más de dos veces respecto de la población.

 

El dirigente nacional de ,Morena añadió que en 2024 el país registrará una tasa de crecimiento de 6 por ciento y se consolidará el programa emergente de empleo y de becas para jóvenes promovidos por el gobierno. Habrá más ocupación, menos desempleo, mejor especialización de la fuerza laboral y, en consecuencia, mejores salarios. El campo producirá como nunca, se exportarán frutas, verduras.

 

Las previsiones de López Obrador no son una quimera. Se basan en el exhaustivo análisis de la historia mexicana, de las potencialidades de nuestra fuerza laboral, de nuestra situación geopolítica, de la abundancia de las riquezas naturales. Por ejemplo, en comparación con la desnacionalización de éstas perpetrada por el gobierno de Peña Nieto en contubernio con el Congreso federal y los congresos estatales, excepción hecha de los legisladores de morena, López Obrador sostiene que a partir de la mitad de su sexenio se producirán en México todas las gasolinas que se consumen en el país, porque entrarán en funcionamiento, desde los tres primeros años, nuevas refinerías.

 

En el epílogo de 2018. La Salida. Decadencia y renacimiento de México, el presidente nacional de morena advierte:

 

“En suma, la balanza comercial del sector agropecuario y del sector energético no será deficitaria, como lo es ahora”. Y afirma que la población crecerá de forma semejante en todos los pueblos de México, no como ocurre en la actualidad, cuando más de la mitad de los municipios del país padecen severas pérdidas de población.

 

También, en referencia a esta época de incertidumbre en que millones de migrantes viven con el temor de ser deportados y separados de manera abrupta de sus familias, López Obrador anticipa que al final de su mandato todas las regiones de México crecerán, y la emigración pasará a formar parte de una época superada, porque la gente trabajará donde nació, con apego a sus costumbres y cultura.

 

Rescatemos, a manera de conclusión, dos reflexiones de López Obrador sobre el promisorio futuro que nos espera si es presidente de la República:

 

“En 2024 habrá una mejor distribución de la riqueza y del ingreso, los trabajadores habrán recuperado por lo menos 20 por ciento de su poder adquisitivo, se fortalecerá el mercado interno porque ningún mexicano padecerá de hambre y nadie vivirá en la pobreza extrema. Los adultos mayores vivirán con pensiones justas.

 

“En 2024, la delincuencia organizada estará acotada, bien retirada, para entonces predominará la política de empleo y bienestar, los jóvenes no tendrán necesidad de tomar el camino de las conductas antisociales”.

 

En efecto, a despecho de quienes suponen que el entreguismo es la única vía posible de subsistencia ante el implacable conservadurismo de Donald Trump, López Obrador nos demuestra que con dignidad, patriotismo y organización ciudadana es posible aspirar al renacimiento de México. Porque la reconstrucción de México no será dictada por los mafiosos que se han apoderado de las instituciones de la República, sino por el pueblo organizado.

 

@craviotocesar

@OpinionLSR

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