Opinión

Niza, el terror reaparece

Por Erick Fernández.

  • 14/07/2016
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El verano francés se ha interrumpido. A menos de una semana de la final de la Eurocopa en St. Denis y en  pleno Tour ciclista, el país galo vuelve a ocupar el interés central de los medios internacionales y de la opinión pública mundial.


Esta noche no es la derrota del seleccionado nacional o simplemente el recordatorio de la Toma de la Bastilla, lo que apunta la brújula hasta aquella nación europea sino otro atentado que ha golpeado una vez más a un sector de la sociedad  francesa y el conglomerado de turistas que van a la Costa Azul como cada 14 de julio a observar los fuegos artificiales en el nutrido Paseo de los Ingleses en Niza.


Las primeras informaciones difundidas por los medios locales y a través de diversas cuentas de usuarios de twitter, señalaban que previo al inicio del espectáculo de luces, un camión se lanzó contra la multitud que caminaba en el malecón, al tiempo que dejaba a un número creciente de muertos y heridos en el camino. 


Esta acción se suma a los atentados de la mañana del 7 de enero de 2015 en la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo, que costó la vida a 12 personas y adjudicado a una rama de la organización Al Qaeda y los más recientes, la noche del 13 noviembre del año pasado en diferentes locales de Paris y en las cercanías del estadio de Saint Denis, mientras se jugaba un partido amistoso entre Alemania y Francia, con cerca de 140 víctimas mortales. Estos ataques fueron asumidos por el llamado Estado Islámico.


Esta situación obligó al incremento de las medidas de seguridad y a la declaratoria de un estado de excepción y al mantenimiento de operaciones militares francesas en Siria. 


El teatro del terror en el espacio europeo se trasladó a Bélgica, cuando el 22 de marzo de este año, el aeropuerto y algunas estaciones del metro de Bruselas fueron objetivo de atentados en paralelo que causaron 35 muertos y asumidos por el Estado Islámico como reacciones a los ataques de la OTAN, cuya sede es precisamente la capital belga. 


Para diversos analistas los ataques de Bélgica fueron una extensión de los atentados de París y precisamente ayer 13 de julio se encendieron las luces de alerta en esa ciudad tras el incendio de varios automóviles.


Este es el contexto donde aparece el ataque de la noche del 14 de julio en Niza


Las reacciones de condena a la situación no se han dejado esperar desde la capital norteamericana, el presidente Barack Obama manifestó su desconcierto y condena sobre el atentado, al tiempo que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry instruyó a su embajada a ponerse en contacto con los turistas de ese país en la zona.


Por su parte, el virtual candidato republicano, Donald Trump que realizaría el anuncio de su compañero de fórmula para las elecciones de noviembre, decidió cancelarlo por respeto ante los hechos en Niza.


Al tiempo, el presidente francés Francois Hollande, tras una reunión con su gabinete en el Palacio del Elíseo difundió en un mensaje a la nación y los medios mundiales (20:45 hora de México) dijo que es un acto terrorista.  Y señaló que en estas circunstancias se tomarán otras medidas para reforzar la seguridad, y mostrar vigilancia máxima y se extenderá el estado de emergencia por tres meses más. (Este estaba por concluir en dos semanas). Hollande dice que evaluará otras medidas sobre su participación para combatir el terrorismo. “Francia es más fuerte que los fanáticos que la quieren destruir” concluyó.


Con ello, se destaca que en perspectiva y análisis del presidente galo, que si es un acto terrorista que se suma a los anteriores y por tanto, las acciones que se tomen serán como respuesta a esa situación. Es decir, para combatir el terrorismo. Veremos cómo evoluciona la situación.


@elyoda1

@OpinionLSR


*Erick Fernández: Internacionalista y periodista. Coordinador de la licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Iberoamericana.


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