Opinión

Nadie supo de la boda en Culiacán

Ninguna autoridad supo nada de la boda privada que ocurrió en la Catedral de Culiacán el sábado 25 de enero. | Fred Álvarez

  • 06/02/2020
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Ninguna autoridad supo nada de la boda privada que ocurrió en la Catedral de Culiacán el sábado 25 de enero, ni el presidente municipal Jesús Estrada que estaba fuera del país, ni el gobernador Quirino Ordaz Coppel, ni siquiera el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador que casi todo lo sabe, o por lo menos, pide se le informe de lo que ocurre todos los días en la madrugada al gabinete de seguridad. El único que supo, pero dos días después, fue el obispo del lugar Jonas Guerrero "No me enteré de la boda (sino) hasta el lunes siguiente que alguien me dijo que hubo una boda con muchos recursos en la Catedral", reveló.

El caso es que casi toda la ciudadanía de Culiacán supo. 

Todos nos enteramos cuando las fotos circularon por la vía de WhatsApp, pero sin darle credibilidadReforma lo confirmó días después: "Cierran Catedral para hija del Chapo", publicó el 1 de febrero.

La boda fue a puerta cerrada donde familiares y amigos de los novios acordonaron con cinta amarilla alrededor del templo; los invitados llegaron en camionetas blindadas y carros de lujo, como se muestra en fotografías. Dice Reforma que se "presume" que asistió Ovidio Guzmán, hermano de la novia, y quién el 17 de octubre fue detenido y luego liberado por elementos de la Guardia Nacional, luego de que el Cártel de Sinaloa sitió Culiacán y amenazó a militares y sus familiares.

Agrega la nota que el servicio religioso lo dio un sacerdote "cercano a las familias" y que le recepción fue en grande amenizada por la banda regional y norteña Calibre 50 y el cantante Julión Álvarez.

Todo eso se dio a conocer el fin de semana, el tema quizá hubiera pasado desapercibido, pero la mañana del martes 4 de febrero, la valiente reportera Sara Pablo, aprovechó para preguntar justo en el momento que la conferencia llevaba una horas con 23 minutos...

-Y preguntarle por otro lado, del tema de esta boda de la hija de Joaquín ´el Chapo´ Guzmán. "¿Los servicios de inteligencia que ustedes tienen en el Gabinete de Seguridad sabían algo? Porque se dice que incluso estuvo Ovidio Guzmán. ¿Si saben qué pasó en esta boda?"

La respuesta del presidente fue un categórico: "¡No, no tengo información sobre eso!" Y de inmediato le otorgó la palabra a otras reporteras evadiendo con mucha habilidad el espinoso tema.

¡Nadie de los reporteros dijo nada, todo mundo calló, parecía un tema prohibido!

Y como era de esperarse el asunto se viralizó en las "benditas redes sociales"; alguien subió el vídeo.

Emití opinión para un programa de radio subrayando que esa había sido la nota del día en Palacio Nacional

Más tarde Jorge G. Castañeda escribió un texto para la web de Nexos 

Dijo el ex canciller que la respuesta (de AMLO) es totalmente inaceptable para un jefe de Estado, a menos de que hubiera proporcionado su contestación de otra manera: "sobre eso no pienso hacer ningún comentario en este momento".

Coincido con eso hubiera salvado la conferencia.

Empero, la mañanera de ese día el presidente nos "ofreció un espectáculo hasta cierto punto inédito y a la vez sintomático del comportamiento del presidente ante los medios y de los medios ante el presidente", dice Jorge.

Y arremete contra los reporteros de la fuente presidencial...

"Se puede entender que después de haberse atrevido con mucha valentía (Sara Pablo) a formular la pregunta, la reportera no quiso insistir, a través de lo que los norteamericanos llaman un follow-up: "¿qué quiere usted decir con eso, presidente?" ,"¿Cómo que no tiene ninguna información?" Pero hasta dónde pude ver de lo que siguió en la mañanera después de esa pregunta, ningún otro reportero volvió sobre el tema. Nadie se atrevió a preguntarle a López Obrador que quería decir con "no tengo esa información".

Concluye Jorge que el presidente se "salió con la suya, y los medios, salvo la reportera, no supieron qué hacer."

Esa no respuesta del presidente es preocupante para alguien que todo contesta, incluso hasta de beisbol.

Vale la pregunta ¿y dónde diablos está la inteligencia de este país?

Supuestamente en Culiacán hay todo un sistema de inteligencia, sobre todo después del llamado "Culiacanazo" de aquella tarde del jueves 17 de octubre.

Esperemos no enterarnos con un video de que quienes si sabían de todo lo que ocurrió ese sábado 25 de enero hayan sido agentes de la inteligencia norteamericana.

¿Qué dijo el presidente municipal?

Que la boda pasó desapercibida, y que ninguna autoridad se enteró de ella.

Entrevistado por Azucena Uresti en Radio Fórmula, el señor alcalde dijo que 

"(La boda) pasó desapercibida por completo: no hay reporte oficial de un particular que presente hechos delictuosos. (...) No hay nada que nos obligara a nosotros a actuar. Ni siquiera nos enteramos cuando fue la boda hasta posteriormente. (...) Ni el párroco ni nadie de la Iglesia está obligado a investigar a las personas que se van a casar. Salvo que tengan un matrimonio ya registrado anteriormente".

Y todavía ignorando la ley de Cultos dijo que "Y si la catedral se cerró, así lo hizo la gente y no puede impedirse. (...) No se percibió ninguna cosa rara, extraordinaria. Por eso ninguna autoridad se enteró."

Comentó que él estaba en Madrid, en la Feria del Turismo Internacional junto con el gobernador del estado, Quirino Ordaz Coppel.

El hecho de que no esté en la ciudad no justifica que no se haya enterado...

¿Y qué dijo el obispo?

Le echó la culpa al municipio. Dijo que él no dio aval alguno para la boda y que en dado caso "todo fue a través de un trámite burocrático de la oficina de Catedral". Y sobre el acordonamiento de la zona al celebrarse la ceremonia, asegura "que eso es jurisdicción del municipio "de la banqueta para afuera no es asunto de nosotros" dijo.

Mmm.

Pero, con todo respeto, lo que ocurra en Catedral es responsabilidad del prelado.

El obispo está hoy en falta, por lo menos violó la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público al permitir un servicio religioso privado en la Catedral

Se puede lavar las manos y decir que no es asunto de él y que esos casos ocurren a lo largo del territorio nacional.

Con todo respeto Monseñor, la ley en la materia es clara los actos religiosos en México son de culto público y deberán estar abiertos a todos sin discriminación alguna. 

¡Nadie puede cerrar un recinto religioso propiedad de la Nación para uso privado! Pero lamentablemente son los políticos los que lo han hecho impunemente.

¿Casos?

Muchos. Así fue cuando el gobernador Peña Nieto cerró la catedral de Toluca para contraer matrimonio religioso con Angélica Rivera, o cuando el gobernador de Chiapas Velasco Coello se unió con Anahí Puente Portilla en la catedral de San Cristóbal de las Casas.

Y qué decir, cuando en septiembre de 2018 una persona cercana a la 4T -César Yáñez-, decidió cerrar la Capilla del Rosario ubicada al interior del Templo de Santo Domingo, en la calle 5 de mayo y Cuatro Poniente, en Puebla.

Todos violaron la Ley en la materia de cultos pero eso es pecata minuta.

¿Y la Secretaría de Gobernación?