Opinión

‘Mujeres al borde de un ataque de responsabilidades’

Es un error insistir en que la cuota de género sustituye a la calidad profesional. | Joel Hernández Santiago

  • 09/12/2020
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El lunes 7 de diciembre, el presidente anunció cambios en su gabinete. Y dio los nombres de cinco mujeres que ocuparán cargos de mando, autoridad y responsabilidad graves. Está bien. Aunque de pronto, a la lectura del historial de vida profesional y académica de cada una de ellas, surgió la suspicacia respecto de su capacidad, experiencia, conocimiento y calidad profesional para la responsabilidad que el presidente les otorgó y aceptaron asumir.

Tras el anuncio, no cabía menos que recordar la frase de Luis Videgaray, ex funcionario en el gobierno de Enrique Peña Nieto, aquella de: "Vengo a aprender" que dijo en 2017 cuando el presidente de entonces lo nombró titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), puesto para el que fue cuestionada su poca experiencia en la materia.

Esto viene al caso porque los nombramientos del lunes pasado tienen que ver con eso, que en algunos de los casos quienes se ocuparán de carteras de enorme responsabilidad tienen, sí, la voluntad de hacerlo y la disciplina para obedecer el mandato, pero no necesariamente las herramientas teóricas, prácticas y de experiencia que se necesita en los cargos.

Así que, en nombre de la cuota de género que el presidente festejó el 7 pasado, nombró a la capitana de altura Ana Laura López Bautista, nueva coordinadora general de Puertos y Marina; a Galia Borja Gómez, propuesta como nueva sub gobernadora del Banco de México (era tesorera de la Federación); este cargo deberá ser ratificado por el Senado de la República, como será, dada la mayoría legislativa de Morena.

(Se ratificó a Rosa Icela Rodríguez como titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana –a la renuncia de Alfonso Durazo que busca ser gobernador de Sonora en 2021- periodista de carrera y a quien se atribuyen más de veinte años en la administración pública en diversos cargos, en el gobierno de la capital del país...).

Elvira Concheiro será la nueva tesorera de la Federación, quien es Investigadora titular B y cuenta con un doctorado en Sociología, una maestría en Sociología y una licenciatura en Sociología-UNAM; su nombramiento requiere la aprobación de la Cámara de Diputados, como será, dada la mayoría legislativa de Morena.

Graciela Márquez Colín deja la Secretaría de Economía y se va al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) como miembro de la Junta de Gobierno. Deja de ser titular de la Secretaría de Economía para ser miembro de la Junta de Gobierno del INEGI. Este nombramiento tiene que ser ratificado por el Senado, como será.

(“El año próximo tengo que hacer la propuesta para la presidencia del INEGI y el propósito es que ya se tenga a una representante vinculada a nuestro gobierno en el INEGI”, dijo el presidente).

Tatiana Clouthier Carrillo, nueva titular de la Secretaría de Economía. Ella fue la coordinadora de campaña de AMLO. Al principio de este gobierno no quiso aceptar el cargo de subsecretaria de Participación Ciudadana, Democracia Participativa y Organizaciones Civiles de la Secretaría de Gobernación, se fue como diputada federal y ahora sí será parte del gabinete. Es licenciada en letras inglesas y una maestría en Administración Pública.

Está bien la lista de nombramientos femeninos en tanto que con esto queda organizada una parte sensible de la administración pública actual; pero no lo es tanto si se observan las calificaciones de la mayoría de ellas, ajenas a la tarea que habrán de realizar y que podría dar al traste con la urgente solución a la crisis económica y financiera del país. La Secretaría de Economía, el Banco de México, la Tesorería de la Federación son áreas estratégicas para el desarrollo económico de la Nación...

Lo de los puertos se pone en mano de la Marina, con el nombramiento de la capitana López Bautista, y el INEGI pasa a zona estratégica de gobierno si se consolida la propuesta presidencial para que quien dirija a este Instituto tan importante para la investigación y la evaluación cierta de los estados sociales y económicos de México. De pronto el presidente acusa a INEGI de que sus cifras no coinciden con las del Instituto, y ya no quiere que esto pase... ¿cómo será entonces?

Es un error insistir en que la cuota de género sustituye a la calidad profesional. Sí es cierto que en general hombres y mujeres están en el mismo nivel de capacidad, de calidad profesional, de inteligencia y nivel de acción y solución, y sus beneficios; pero esto es siempre y cuando se pruebe que así es tanto en hombres o mujeres que ocuparán cargos de gran compromiso público.

Porque tanto hombres como mujeres cometen un error  al aceptar hacerse responsables de cargos para los que no tienen los niveles mínimos de exigencia académica y profesional. No vale aquello de 95% de solidaridad y 5% de experiencia. No estamos en momentos de ‘venimos a aprender’... Y aceptar los cargos en esas condiciones podría dibujar una forma de deterioro personal.

mujeres para estos cargos, pero mujeres calificadas para cada uno. Las hay en México; miles, y están en la academia, en la misma administración pública, en cargos de responsabilidad en áreas vinculadas. Hay muchas profesionales que tienen además de la vocación, también enorme capacidad y que navegan por ahí buscando una oportunidad. Lo que beneficiaría al país.

Mujeres de alto valor moral, ético y a prueba de cañonazos: las hay... ¿Cuándo serán ellas las que ocupen estos cargos? Pero, en todo caso el tiempo dará a conocer los resultados: ojalá sean buenos, por el bien de todos.

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