Opinión

Militares perdieron la esperanza

López Obrador debe agradecer que los militares son leales. | Jorge Ramos Pérez

  • 04/07/2021
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El viernes circularon videos de militares agredidos en Aguililla, Michoacán, por parte de pobladores. Un soldado se queja mientras sus compañeros tratan de darle los primeros auxilios.

No es la única escena. En sexenios anteriores hubo imágenes semejantes o más graves. Es cierto, también hay muchas denuncias sobre abusos cometidos por soldados del Ejército mexicano, como ahora parece ser que desean se les describa.

Un reportaje en The New York Times de 2016 habló entonces de la letalidad del Ejército mexicano en su combate al narco. Una de sus fuentes era un reporte del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM con datos de 2014-2015, para colegir que mataban de una manera desproporcionada.

Los militares, marinos o del Ejército mexicano, se han visto envueltos en señalamientos y quejas por abusos cometidos en su tarea de luchar contra el crimen organizado.

No es nuevo. Documentos en el Archivo General de la Nación muestran a soldados con órdenes de “destruir y exterminar” a guerrilleros en 1974. Y así lo hicieron.

En este contexto conviene recordar las palabras de Andrés Manuel López Obrador como político de oposición y de sus seguidores más fieles como Manuel Bartlett que se llenaban la boca al acusar una “militarización” en sexenios anteriores.

Hoy está más que documentado que los soldados del Ejército mexicano tienen cada vez más tareas. Sólo les falta ser los chambelanes de las quinceañeras… pero ellos mismos dicen en broma que para eso están los cadetes del Colegio Militar.

López Obrador debe agradecer que los militares son leales. Incluso son capaces de aguantar momentos como los de los videos del fin de semana.

En este espacio se publicó el 28 de octubre de 2019 que la liberación de Ovidio, hijo del Chapo Guzmán en el escandaloso choque con militares en Culiacán días antes, tenía muy molestos a integrantes de las fuerzas armadas. Todo derivó del desayuno el 23 de octubre con generales activos y en retiro con el secretario de la Defensa, Luís Crescencio Sandoval.

Ahí, en ese desayuno el general de división retirado Carlos Gaytán habló fuerte y duro.

Mencionó malas decisiones en la estrategia de López Obrador y lo acusó de polarizar al país.

Hacia el 31 de octubre, el presidente respondió que las críticas del general Gaytán le parecían “normales” porque había sido subsecretario en el sexenio de Felipe Calderón. Pero que no pasaban de ahí.

Generales que estuvieron en el desayuno de octubre de 2019 han dicho a este espacio que se sienten defraudados… hoy. Expresan su molestia con el presidente López Obrador.

Pese a todo señalan que son soldados de México y que seguirán siendo leales a su institución y al país.

A casi dos años de distancia, el presidente López Obrador no sólo no se ha granjeado la confianza ni la esperanza de quienes estuvieron décadas al servicio de las fuerzas armadas.

Según dijeron a este espacio: han perdido la esperanza.

Punto y aparte. ¿Alguien sabe qué hace en sus ratos libres el general Salvador Cienfuegos? Se reúne con sus amigos, conversa… pero está preocupado.

Punto final. “¡Presidenta, presidenta!” Así corearon a Claudia Sheinbaum en la “celebración” de Morena por el triunfo de hace tres años de AMLO. Hubo rechiflas para Mario Delgado. Y ella estuvo en un sitio central en Palacio Nacional en la ceremonia del presidente. Es el juego de espejos.

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