Opinión

Miedo a innovar

La crítica ante Chivas TV se enfocó en el riesgo de fracasar.

  • 15/08/2016
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Continuamente se habla y se escribe sobre las enormes ventajas que trae la innovación: menores costos para las empresas, bienes y servicios de mejor calidad o más adecuados a las necesidades de los consumidores, nuevas oportunidades de negocio y empleos, crecimiento económico, etc.

 

Pero esa es la teoría. En la realidad, no siempre existe una cultura favorable a la innovación: personas creativas e inquietas que busquen nuevas formas de satisfacer necesidades; consumidores interesados en probar nuevas opciones; empresarios dispuestos a tomar riesgos; autoridades y reglas que no obstaculicen las propuestas que escapan de las definiciones ortodoxas. Y en los mercados, para que se propicie esta cultura, antes que nada deben existir incentivos para competir.

 

Para innovar se requiere salir del marco de la costumbre, pensar y actuar “out of the box”, es decir, fuera del canon establecido por reglas formales o informales. Es necesario entonces tener la capacidad de detectar oportunidades tomando caminos que nadie ha intentado, lo que implica asumir riesgos.

 

Partiendo de esta premisa, me llamó la atención desde que apareció la primera noticia sobre el proyecto de Chivas TV, la oleada de críticas negativas y el gran escepticismo con que fue recibida públicamente esta propuesta.

 

Claro que, como suele suceder, algunas de esas expresiones públicas seguramente estuvieron animadas por intereses particulares deseosos de proteger el status quo ante la amenaza de una disrupción en el mercado.

 

No obstante, fue patente un clamor generalizado de desaprobación ante la propuesta de modificar el esquema tradicional de comercialización de derechos de transmisión de los partidos de futbol, donde lo que suele suceder es que un equipo vende los derechos sobre sus partidos a una o varias empresas de televisión abierta o restringida, quienes se encargan entonces de la transmisión al público y la venta de publicidad. Chivas TV cambió completamente este modelo, realizando directamente la comercialización de sus transmisiones al público mediante internet, donde los espectadores pagan al equipo por ver los partidos, prescindiendo de los operadores de televisión tradicional.

 

La crítica ante el anuncio de este nuevo proyecto se enfocó particularmente en el hecho de asumir el riesgo de fracasar, abandonar la zona de confort, perder el pájaro en mano frente a los cientos volando.

 

No me atrevo a apostar por el éxito o el fracaso de este proyecto, pero sí me entusiasma ver una propuesta novedosa en un mercado donde la tecnología ha avanzado vertiginosamente y, sin embargo, seguimos frente a un negocio que hasta ahora se sigue manejando de una forma bastante parecida a la hace 20 ó 30 años.

 

No puede haber innovación sin riesgo. Cuando vemos las experiencias de las industrias o los países innovadores, generalmente nos enfocamos en los éxitos sin ponderar la cantidad de fracasos que tuvieron que ocurrir para lograrlos. El camino de la innovación está lleno de fracasos.

 

Por ejemplo, en la industria de la televisión en EEUU se estima que de cada 5 guiones adquiridos por los estudios, se obtendrá un sólo programa piloto. En un año típico, se produce alrededor de 20 pilotos para sólo sacar al aire 6. De estos pilotos, sólo 35% sobrevivirá la primera temporada. En suma, cada guión enfrenta una probabilidad del 98% de fracasar comercialmente[1]. Sin embargo, la industria de la televisión de EEUU es la más fuerte del mundo.

 

No se trata de incurrir en riesgos irresponsables, pero sí en riesgos calculados sin los cuales no es posible avanzar. Tenemos que aprender a tomar el fracaso como una etapa de la ruta para aprender y mejorar. No tener miedo a intentar cosas nuevas, sino a quedarnos estacionados en nuestra “zona de confort”. Como sociedad, ganaríamos mucho en acoger este valor y saber reconocerlo e impulsarlo en los demás.

 

@elenaestavillo 

@OpinionLSR

 

 

[1] Tomado de Priceonomics: “The Economics of a Hit TV Show”, https://priceonomics.com/the-economics-of-a-hit-tv-show

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