Opinión

¿Menos spots y más debates?

Una democracia no puede existir si no hay debates de ideas y propuestas.

  • 30/06/2016
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@RicardoAnayaC, líder del #PAN, propuso esta semana uno de los desafíos políticos y legislativos más interesantes para hacer frente a la crisis de credibilidad que enfrentan los partidos: sustituir los spots por debates ágiles, flexibles y atractivos.

 

La propuesta es interesante porque:

  1. El gasto en spots de radio y televisión ha sido desorbitado en relación con el impacto político que han tenido en la ciudadanía.
  2. La calidad predominante de los mensajes ha sido baja en términos de contenidos, creatividad y credibilidad, por lo que han generado rechazo o bajo interés.
  3. Los personajes políticos se ven rígidos y falsos.
  4. Un elevado porcentaje de la ciudadanía no les presta atención, y menos cuando aparecen en bloque dentro de la programación.
  5. La publicidad casi nunca ha sido determinante en el resultado final de las elecciones que se han celebrado desde que se instauró el modelo actual de #ComunicaciónPolitica.

 

En suma, han aportado poco a la democracia.

Según Anaya, la iniciativa que presentará su partido al Congreso en septiembre "consiste en que una parte de los minutos que actualmente se distribuyen en spots de 30 segundos, se agrupen en grandes bloques mensuales, en un formato de debates entre los presidentes de partidos”.

 

Lo deseable sería acabar con los monólogos, dijo.

Y dar paso a la defensa de argumentos con ideas y propuestas. El ejemplo a seguir podría ser el de Estados Unidos, "donde los debates entre precandidatos generaron una enorme atención ciudadana, lo que se traduce en una mayor información para los votantes".

 

Para ello están los tiempos del Estado.

Además, consideró conveniente que los propios medios de comunicación participen en su diseño y que algunos periodistas sean los responsables de la moderación.

 

El modelo rígido debe cerrar su ciclo.

Por un lado, aseguró, porque hay que acabar con el temor que aún le tienen al #debate ciertos políticos, quienes han despreciado a los ciudadanos. Por el otro, porque "una democracia no puede existir si no hay debates de ideas y propuestas".

 

En el nuevo esquema debería haber sanciones.

"Pensamos —dijo Anaya— que aquellos presidentes de partido que no acudan a estos debates deben ser sancionados, restringiéndoles la cantidad de spots de los que dispondrán en los tiempos de campaña”.

 

En general, la idea es buena pero debe afinarse.

Ricardo Anaya sabe que cuenta con habilidades para el debate y lo ha demostrado. En caso de avanzar la propuesta, sus opositores no le darían ventaja. Más aún cuando un gran número de personajes y dirigentes no cuentan con la preparación para hacer frente con éxito a un esquema libre y dinámico.

 

Por lo tanto, la iniciativa podría naufragar.

Las resistencias serían diversas y tal vez desemboquen en formatos, horarios y reglas que incurran en nuevos obstáculos o problemas similares a los que tuvieron los spots:

  1. La sobrerregulación, que dificultaría la flexibilidad y libertad de los debates.
  2. La saturación y abuso de la herramienta en los tiempos oficiales de radio y televisión, situación que terminaría aniquilando el interés de la ciudadanía.
  3. El sesgo en la conducción de algunos periodistas, ya sea por la defensa de intereses particulares o debido a la falta de preparación adecuada para conducir este tipo de eventos.
  4. El predominio de agresiones, insultos o acusaciones sin evidencias, con el fin de distraer o desviar asuntos importantes para alimentar la guerra sucia de las campañas.
  5. La manipulación de acciones en las fases del predebate y posdebate (encuestas, tendencias en las #RedesSociales, etc.) con el propósito de cubrir errores o conflictos durante la transmisión del debate.

 

Para que el modelo funcione hay que ir más lejos.

Si en verdad se quiere el cambio, es preciso impulsar una auténtica cultura de debate. Está claro que los debates de las campañas durante los últimos años no han funcionado, pero también que el uso de la herramienta no puede ser exclusivo de algunos medios de comunicación tradicionales.

 

La nueva cultura es tarea de todos.

Gobiernos, congresos, partidos, medios y sociedad tendrían que impulsarla a partir de un proyecto de mayor alcance, más audaz y decidido. Modificar la ley electoral no será suficiente. Por el contrario, una visión limitada solo generará retroceso.

 

Para reducir los riesgos, se requiere una #Estrategia integral.

El #DebatePolítico es uno de los formatos de comunicación con mayores ventajas y potencialidades para fortalecer la #ComunicaciónPolítica y contribuir a la solución de la crisis de representatividad y liderazgo que enfrenta el país.

 

Es hora de aprovechar la ventana de oportunidad.

El problema que hubo con los spots no se puede repetir. ¿Qué pasaría con la confianza ciudadana si ahora llevan a los debates al fracaso? Este tipo de mensajes y otros como los spots son necesarios en cualquier estrategia electoral, pero se debe comprender que sin un verdadero cambio de paradigma será muy difícil cumplir con la misión.

 

 

 

#ConsultoríaPolítica  | #ComunicaciónPolítica | #Debate |

#Estrategia | #Elecciones2018 | #RedesSociales

 

 

Preguntas y comentarios a sosaplata@live.com

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