Opinión

Médicos: ¿dolo eventual?

Las manifestaciones de solidaridad médica en gran parte del país tienen razón: criminalizar los actos médicos que no lo son, es injusto | Joel Hernández

  • 11/04/2018
  • Escuchar

Edward L., era un niño de tres años. El 26 de noviembre de 2017, mientras jugaba en el parque Hutzolandia, en San Pablo Huitzo, Oaxaca, se cayó y se fracturó el codo del bracito izquierdo. Sus padres lo llevaron a la clínica de atención temprana en Telixtlahuaca, de ahí al Hospital Civil de la ciudad de Oaxaca, pero no había servicio, ni siquiera en urgencias, porque los médicos ese día estaban en paro.

Llevan a niño al médico por brazo fracturado, muere en hospital

Entonces sus padres decidieron llevarlo pronto al Hospital del Valle –privado–, en la misma Oaxaca. Allí fue atendido por el médico pediatra Luis Alberto P.M., quien diagnosticó la lesión y les dijo a los padres que había que operar porque tenían que insertarle el brazo. Los padres aceptaron.

El niño ingresó al hospital a las 18 horas. Se programó la intervención para las 23. La operación duró una hora y 22 minutos. Pero algo ocurrió. Y al ver la gravedad de la situación decidieron trasladarlo urgentemente al Hospital San Lucas, también privado, porque en el Del Valle no había equipo para atender la nueva urgencia. Se dice que hubo mala aplicación de la anestesia; que esta contiene una sustancia a la que Edward era alérgico y no se hicieron las pruebas previas, que hubo un paro bronco respiratorio o que… El niño había muerto.

Los padres, Daniela y Husaín, presentaron una denuncia en contra del médico pediatra y de la anestesióloga Gabriela C. y se inició el procedimiento legal. Insisten en que ambos médicos son responsables de la muerte del niño y exigen justicia. Son asesorados de forma legal por dos abogados. Al final, el 2 de abril, el médico pediatra fue detenido y vinculado a proceso.

“No queremos venganza, solo justicia”: mamá de Edward

Esto es: un primer juez obsequió la orden de aprehensión con base a la querella de la Fiscalía del Estado, y un segundo juez, de control, valoró la información obtenida, hizo su análisis y determinó que hubo un delito de “homicidio por negligencia médica, con dolo eventual”. Se le tiene en prisión preventiva con presunción de homicidio. (¿Qué es “dolo eventual”?)

Cae médico que atendió a niño con fractura

El tema ha despertado una extraordinaria inquietud social no solo en Oaxaca, sino en el país, porque se trata tanto de la atención médica como del procedimiento legal que se siguió.

En primer lugar está el servicio médico. Una tarea necesaria en la que debe predominar el espíritu que le da sentido con base al Juramento de Hipócrates con el que se debe regir todo médico, en beneficio de la vida humana y del bienestar individual y colectivo.

Médicos buenos, con sentido humano y social, hay muchos en México. Aunque los sistemas de salud, si son públicos, en general son deficientes, sobre todo en zonas aisladas del país, particularmente en Oaxaca.

Muchos médicos trabajan en condiciones ingentes, sobre todo si ejercen en el servicio público de salud. Es en este sector en el que más daño se ha hecho al erario público por malos funcionarios que hacen trabajar a los médicos sin los elementos indispensables para su ejercicio, como también por falta de equipo, de medicamentos y más, en tanto medran con los recursos.  

La salud, una causa que nunca termina

Hay médicos, también, que lo hacen de forma indignante e indigna de su responsabilidad humana. Médicos crueles que atienden más a su ambición económica… De estos médicos también hay.

El tema es que una vez interpuesta la demanda, la anestesióloga se amparó y no está a la vista. El médico Luis Alberto P.M. está detenido con el señalamiento dicho. También es cierto que abogados insisten en que el procedimiento para este resultado no fue llevado de forma apropiada, y la clasificación del delito no corresponde a lo ocurrido.

Según los abogados Juan Maldonado y Rodolfo Ricardo López Gandarillas, la razón por la que el médico está detenido y acusado de “dolo eventual” es porque en el procedimiento, por alguna extraña razón, de grado, o por fuerza, “la defensa no actuó como corresponde a su responsabilidad”.  

El juez da su fallo con base a la información que le aportan las partes, tanto el Ministerio Público como la defensa; pero, en este caso, esta última no aportó las pruebas necesarias para la defensa, no solicitó la ampliación a 72 horas ó 144 en favor de su defendido y prácticamente no actuó. Por tanto los jueces dictaminaron con base a lo solicitado por la fiscalía: “negligencia médica-dolo eventual”.

Esto es: dolo quiere decir que hubo la intención cierta, malévola y voluntaria del médico por dar muerte al niño. Y es muy difícil que esto sea así. Probablemente hubo malos procedimientos médicos en el caso, lo que se tendría que probar, pero el dolo en su sentido estricto, en este caso, tendría que ser revisado en una investigación y procedimiento legal renovados.

No se trata de defender errores médicos, pero que no se pretenda decir que estos fueron realizados con dolo

Dice un médico manifestante en Oaxaca.

Lo que llevaría a que el médico otorgara pruebas en su defensa con base a un procedimiento justo y certero. Y lo que llevaría a la reclasificación del fallo. No se trata de que salga libre si no ha sido probada la inocencia, pero habría que dejar que la pruebe, y si no, que la justicia sea eso: justicia.

Por lo demás, las manifestaciones de solidaridad médica en gran parte del país tienen razón: criminalizar los actos médicos que no lo son, es injusto. Como no castigar a responsables médicos que cometen agravio y muerte sería injusticia. Este caso debe ser revisado, con urgencia.

Candidatos y bolas de humo

@joelhsantiago | @OpinionLSR | @lasillarota

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.