Al menos 26 personas murieron y más de 24 resultaron heridas tras un tiroteo registrado el domingo 5 de noviembre en una iglesia cristiana en Sutherland Spring, pequeña localidad ubicada a 48 kilómetros de San Antonio, Texas.

La tragedia comenzó alrededor de las 11:30 hora cuando un hombre vestido de negro, con uniforme táctico y un chaleco, entró armado con un rifle Remington R-15 y con una pistola al templo y disparó a la gente que estaba rezando; mató a 23 de sus víctimas dentro de la parroquia, a otras dos la abatió afuera y una perdió la vida camino al hospital. El hombre habría disparado al menos 20 ráfagas después de entrar al templo.

En el servicio religioso participaban unas 50 personas, muchos de ellos niños.

El impacto es tremendo, ya que de repente el asesino acabó con el 5 % de la población. Alrededor de una docena de menores fueron asesinados por Kelley, según avanzaron las autoridades. Allí dentro, en esa iglesia hecha infierno, murieron a balazos la abuela de la pareja del asesino, una mujer embarazada de ocho meses y sus tres hijos; murió la hija de 14 años del pastor de la iglesia; un jubilado que se dedicaba a ir por cárceles a leerle la Biblia a los presos; murieron ocho miembros de una misma familia; y una pequeña se salvó, escondiéndose bajo un banco. La iglesia grababa sus eventos y existe un vídeo de lo ocurrido en poder del FBI.

Tras la masacre, el asesino se escapó en un vehículo Ford Explorer, abandonó en el lugar el arma larga y en la calle se topó con dos vecinos; iban armados... Mucha gente en Texas anda armada. La legislación de Texas sobre armas es una de las más laxas de Estados Unidos, que no exige registro ni permiso para comprarlas; solo es necesario llevar las armas a la vista. Estos dos "buenos samaritanos", como los bautizó Freeman Martin, director regional del Departamento de Seguridad Pública, se fueron en su persecución. La huida de Kelley se produjo hasta unos 17 kilómetros de lugar del crimen. 

Johnnie Langendorff, uno de los "samaritanos" que ayudó a atrapar al tirador de Texas.

Ambos "samaritanos" manejaron a más de 150 kms. hasta que el atacante perdió el control del vehículo, a la altura del límite entre el condado de Wilson, al que pertenece Sutherland Springs, y el de Guadalupe, y chocó.


Llevamos a la policía hasta él

Narró Johnnie Langendorff a The Washington Post.

Se sabe que Kelley llamó por teléfono a su padre para decirle que estaba herido por disparos, según explicaron las autoridades. También le dio a entender que creía "que no iba a lograrlo" poco antes de que se suicidara.

Esa es la hipótesis con las pruebas recogidas, aunque no lo confirmarán hasta que se le haya practicado la autopsia.

¿Y el motivo? Un asunto poco claro

El asesino había amenazado a su suegra, que asistía al servicio religioso, aunque ese día no fue...

Según la policía:


Había una situación doméstica con su familia (política). La suegra del sospechoso venía a esta iglesia. Sabíamos que había recibido mensajes amenazantes de él (Kelley). Pero no podemos entrar en más detalles

Explicó Martin, Jefe de la Policía.

Para algunos lugareños el asesino estuvo poseído por el diablo.


Satán poseyó a Devin Kelley, lo armó con dos pistolas y un fusil de asalto Rueger AR-15, lo subió al coche vestido con un uniforme negro de combate, lo detuvo de camino en una gasolinera para llenar el tanque de combustible y lo dirigió a la capilla de Sutherland Springs (...) y le dijo: "Dispara, mátalos a todos"

Dijo a los medios Charlie Young, ex policía de 71 años (El País).

¿Quién fue?


Devin Patrick KelleyLa primera versión es que fue un hombre de raza blanca de veintiséis años que llegó totalmente vestido de negro, con uniforme táctico y un chaleco antibalas, a una gasolinera frente a la Primera Iglesia Bautista cerca de las 11:20 horas.

El agresor fue dado de baja de la fuerza aérea en 2014 tras haber sido juzgado en un tribunal militar por agredir a su esposa e hijo. La portavoz de la Fuerza Aérea, Ann Stefanek, le dijo a USA Today que Kelley trabajó en Logistics Readiness en la Base Holloman de la Fuerza Aérea en el Sur de Nuevo México desde 2010 hasta su baja, en 2014. Y desde entonces, estaba desempleado; aunque daba clases a niños de 4 a 6 años en los colegios bíblicos.

Estaba casado en segundas nupcias con Danielle Kelley, con quien procreó a un hijo. Antes de conocer a Danielle, en abril de 2011, Devin contrajo matrimonio (en 2014) con Tessa K. Kelley, con quien tuvo un hijo. Sin embargo, este primer matrimonio apenas duró unos meses debido a los malos tratos sufridos tanto ella como su hijo, según denunció Tessa en 2012.

Devin era un hombre que tenía gusto especial por las armas. Oficiales de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos señalan que disponía de por lo menos 4 armas; dos fueron adquiridas en Colorado y dos en Texas, entre 2014 y 2017. 

Según fuentes policiales anónimas citadas por el diario The New York Times, Kelley vivía en la casa de sus padres en New Braunfels, 56 kilómetros al norte de Sutherland Springs. 

Su página de Facebook fue eliminada tras el incidente, pero en su foto de perfil se le podía ver con dos niños. También aparecía una foto de un rifle de asalto y una cita de Mark Twain: 


No temo a la muerte. He estado muerto por millones y millones de años antes de nacer y no he sufrido ningún inconveniente por ello

En su perfil en la red LinkedIn menciona que le interesa el bienestar animal, las artes y la cultura, los niños y los derechos civiles. Y se describe a sí mismo como una "persona dedicada que trabaja duro".

No se le conocen vínculos con ISIS


La policía descartó que la matanza estuviese motivada por raza, religión o terrorismo y atribuyó el incidente a problemas familiares.


No contemplamos que la acción de ayer se deba a motivos raciales o religiosos; sí podemos decirles que había una serie de problemas domésticos en su familia

Las reacciones han sido varias...

Lo más grave es que los hechos lamentables surgen un mes después de que un hombre armado mató a 58 personas en un concierto en Las Vegas, Nevada, en el ataque más letal en la historia de Estados Unidos.  

El último ataque de esta envergadura en una iglesia estadounidense ocurrió en Charleston, Carolina del Sur, en junio de 2015, cuando Dylan Roof, un joven blanco, entró en una iglesia de Charleston y mató a tiros a nueve personas afroamericanas en el que fue considerado uno de los peores crímenes de odio. Roof fue condenado a la pena de muerte.

Vale  la pena rescatar los dicho por el Presidente Trump, quien señaló que la matanza se debió a un "problema de salud mental" y no es "un asunto de armas". 


Tenemos muchos problemas de salud mental en nuestro país, al igual que otros países. Pero esto no es un asunto de armas

Aseguró categórico.

El gobernador del Estado, Greg Abbott, calificó el ataque como un "acto del mal". En una rueda de prensa, en San Antonio, dijo que el tiroteo ocurrido es "la peor matanza registrada en la historia del estado".

El senador republicano y ex candidato presidencial, Ted Cruz, también expresó en las redes sociales su solidaridad con las víctimas.

"Nunca te esperas que pase algo así. Mi corazón está roto", dijo a la prensa el concejal Albert Gómez.

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, expresó sus más profundas condolencias ante el hecho:


Acepte nuestras profundas condolencias con motivo de la tragedia ocurrida en Texas. Es difícil imaginar un crimen más cruel y cínico que el asesinato de personas durante un servicio religioso

Señaló el Mandatario ruso en un mensaje publicado en la página web del Kremlin.

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Al margen...

Los tiroteos más sangrientos de EU:

  1. 1 de octubre de 2017, masacre en Las Vegas, Nevada: 58 muertos. Stephen Paddock, un jubilado adinerado de 64 años, disparó desde la habitación de su hotel al público que asistía a un concierto de música country en Las Vegas y mató a 58 personas. Casi 500 resultaron heridas (Matazón en Las Vegas, en LSR; 05/10/2017)
  2. 12 de junio de 2016. Orlando, Florida, 49 muertos. La matanza de la discoteca Pulse. Un joven de 29 años llamado Omar Mateen abrió fuego con su rifle de asalto y acabó con la vida de casi medio centenar de personas. El autodenominado Estado Islámico de Irak y Siria ha reivindicado el ataque. El criminal que portaba un fusil de asalto y una pistola, murió en un enfrentamiento con la policía, que entró al local para liberar a los rehenes.
  3. 2 de diciembre de 2015. San Bernardino, California. Syed Farook de 28 años, nacido en EU, y a su esposa, Tashfeen Malik, de 27 años, de origen pakistaní, mataron a 14 personas en un centro de servicios sociales para discapacitados donde los trabajadores celebraban una fiesta de Navidad. ISIS dijo que los asesinos eran seguidores suyos. Habían dejado tras de sí bombas que debían ser activadas por control remoto, pero fallaron.
  4. Diciembre de 2012. Matanza en Newton, Connecticut: 27 muertos. Más allá de los números, es una de las matanzas grabadas a fuego en la memoria de los estadounidenses porque la mayor parte de víctimas eran niños.
  5. Abril de 2017. Virginia. Seung-Hui Cho, un estudiante de 23 años, comenzó a disparar en el campus universitario de Virginia Tech y se llevó por delante a 27 estudiantes y cinco profesores antes de suicidarse.
  6. 1991. Texas23 muertos. Otro episodio inexplicable en el que un ciudadano entra en un local y de forma arbitraria se pone a disparar a todo el que se mueve. Fue Jon Hennard de 35 años, que se presentó en una cafetería de un pueblo llamado Killeen y ejecutó con calma y precisión, según los testigos, a un total de 23 personas.

@fredalvarez | @OpinionLSR | @lasillarota



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