Opinión

Más que nunca… otros mundos son posibles

Promover el buen vivir y el respeto a la tierra, da pie al reconocimiento de las diferentes posibilidades de mundos. | Leonardo Bastida

  • 19/03/2021
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El cuidado del planeta, del medio ambiente, de los seres que habitan en él, de la vida comunitaria, de las decisiones centradas en el beneficio colectivo y no en el individual, de un futuro digno para las generaciones actuales y las venideras son las aportaciones de las diferentes culturas indígenas a las problemáticas de la devastación ecológica, la carencia de agua y de otros recursos naturales, las políticas energéticas centradas en el uso de combustibles fósiles, el desarrollo inmobiliario desenfrenado, entre muchas otras problemáticas que sustentan la crisis ambiental vivida hoy en día. 

Este cúmulo de conocimientos y experiencias, intencionalmente silenciadas por los veladores de las visiones unilaterales capitalistas, modernizantes y de tinte progresista aunque no puedan definir lo que significa el concepto de progreso ni garantizar que este sea para todas las personas sino sólo para algunos cuantos, han encontrado un sinfín de trabas en su divulgación.

En medio de una urgencia por paliar el cambio climático y cuestionar las políticas extractivistas vigentes, el Seminario Universitario de Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones de la UNAM (SUSMAI) conjuntó a especialistas de diferentes áreas de conocimiento y a representantes de distintos pueblos indígenas para dialogar, a partir de una posibilidad verdadera de intercambio de ideas, dando como resultado el libro Otro México es posible. Diálogos para la construcción del Estado pluricultural

Condensados, de manera muy breve, los saberes nahuas, yühumu, masewales, tutunaku, mayas, tzeltales, tzotziles, purépechas, nuntajuyi, nayeri, odam y wixárika, aunque reconociendo que aún faltan muchos más, pues México es una de las naciones más culturalmente diversas, es posible acercarse a otras ideas del vivir en el mundo y del convivir en él sin que, necesariamente, haya una imposición de los unos sobre los otros. Romper el monoculturalismo y apostar a un pluriculturalismo. 

Lo anterior, abre un debate sobre las nociones clásicas y contemporáneas de Estado, sustentadas en la unicidad, y la urgencia del reconocimiento de la pluralidad de ideas, de pensamiento, de cosmovisiones y de organización social, política y económica. 

Una urgencia representativa de un punto de quiebre de la política actual, que por un lado, bajo el argumento de respeto a los derechos humanos, propicia el surgimiento de tratados y de convenciones para el respeto de los pueblos indígenas y les asignan derechos como el de la consulta, ante cualquier indicio de vulneración a sus espacios ancestrales, y por otro, busca las formas de sobreponer ciertos intereses por sobre su cosmogonía y posición sociopolítica, cultural y ambiental.

Como señala en el prefacio de la publicación la activista maya Leydi Araceli Pech Miranda, del Colectivo de Comunidades Mayas de Los Chenes, “Actualmente, muchos pueblos y comunidades indígenas nos encontramos librando batallas legales en contra de la imposición de megaproyectos capitalistas y extractivistas impulsados por nuestros gobiernos, los cuales alegan el urgente crecimiento económico de nuestras naciones”. Sin embargo, ese crecimiento no es colectivo, sino sólo para algunos cuantos, que suelen vivir a centenas o miles de kilómetros de distancia de los sitios donde se pretenden saquear los recursos y devastar los paisajes. 

Para Leticia Merino, coordinadora del seminario y del libro, una de las discusiones contemporáneas más importantes en el mundo son los derechos de los pueblos indígenas, su derecho al territorio, a la historia, al presente, al pasado y al futuro, y la subsanación de la deuda histórica con el reconocimiento de los mismos.

“Los pueblos indígenas son antecesores de nuestra sociedad, son nuestra raíz y tienen un papel en el futuro de este país, en términos de cultura, de sustentabilidad y de derechos”, añadió la antropóloga en el marco de la presentación virtual del ejemplar.

Por su parte, Xavier Martínez Esponda, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, consideró que este ejercicio posibilitó el diálogo y reflexiones entre los distintos pueblos indígenas y comunidades equiparables que han defendido sus territorios en contra de los proyectos de desarrollo y la discriminación que han sufrido para fortalecer sus posiciones, y definir formas sobre cómo se podría transformar el Estado mexicano a 200 años de su fundación. 

En otros países como Bolivia y Ecuador se han incorporado otras visiones a sus constituciones, respetando las múltiples perspectivas de sus pueblos, promoviendo el buen vivir y el respeto a la tierra, dando pie al reconocimiento de las diferentes posibilidades de mundos, otras posibilidades del mundo.

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