Opinión

Más que nausea dan tristeza

Mal gobierno, malos empresarios y mala sociedad... la tormenta perfecta. | Julio Castillo

  • 01/04/2020
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La crisis sanitaria y la constante escalada de infectados y muertos tanto en México como en el mundo, obligan a una reflexión profunda de lo que somos como país, como sociedad y de quiénes están al frente de nuestro destino compartido.

En este espacio he criticado fuertemente la actuación del presidente López Obrador durante todo el episodio del COVID-19, pues sigue estando fuera de la realidad y teniendo un comportamiento patético; pero, no es el único, y aunque de todos es el que mayor responsabilidad tiene, también hemos fallado todos. Algunos puntos tanto del caso de AMLO como de los demás:

· La semana pasada leí en una noticia de otro estado de la República que bajaron del transporte público a dos enfermeras por miedo a que contagiaran a los demás usuarios... en los países civilizados se bajan las personas y dejan pasar al personal de salud, se les aplaude y se ve si necesitan algo; aquí fue exactamente lo contrario... qué triste.

· En anuncio de López Gatell (que ha tenido errores terribles como científico al hablar de la "fuerza moral" del presidente, pero es la autoridad al frente) declaró que sólo el 30% de la población estaba intentando quedarse en casa. No es desdeñar a todos aquellos que tienen que salir a diario porque su labor se los exige, ni mucho menos desacreditar a todos los sectores que son indispensables, pero existe una falta de conciencia social terrible; se ven en fiestas y convivios, se ven buscando excusas para salir a la tienda o a cualquier lado y empresarios tan irresponsables como Salinas Pliego que dentro de sus empresas no permite  faltar a nadie y hasta se atrevió a dar un mensaje con el lenguaje de López Obrador acusando a los "fifís" de querer hacer cuarentena... Salinas Pliego criticando a alguien de fifí es una ironía. Además, es una gran casualidad que ese mismo día del mensaje le renovaran la concesión de sus servicios... qué triste.

· Ver al presidente paseándose, criticando (haciendo evidente su ignorancia) los aerogeneradores (para él ventiladores), caminando en Sinaloa y saludando a la mamá de uno de los narcotraficantes más grandes de la historia es patético. Hoy se necesita que sea líder y le quedó muy grande el puesto. Quienes lo defienden ya lo hacen hasta en tono de broma porque los argumentos se les agotaron... sólo es ideológico su razonamiento, pero en todo el mundo es visto como un payaso. Además, que es sumamente ambiguo lo que hace... ¿está mal un aerogenerador, pero está bien poner una refinería en una reserva? ¿está mal acatar las medidas que su propio gobierno dicta para detener la propagación del COVID? ¿está bien ir con las familias del crimen organizado? Es triste verlo... más ahora que se necesita tener un líder al frente y es obvio que él no lo será.

Mal gobierno, malos empresarios y mala sociedad... la tormenta perfecta. Pero no todo está perdido, hay grandes gobernadores y alcaldes dando el ejemplo, hay miles de ciudadanos siendo responsables y miles de trabajadores del sector salud que se están jugando la vida, y también hay cientos de empresarios haciendo hasta lo imposible por mantener su plantilla laboral y no quebrar en el intento. Los López Obrador, los Salinas Pliego y los egoístas que se atreven a bajar a una enfermera de un camión por no convivir con ella tienen que dejar de ser el ejemplo de este país, si queremos que siga habiendo país.

Ante los terremotos la solidaridad es visible, pero eso se podría deber a que el dolor es también visible. Espero que no se necesite llegar al nivel de Nueva York, España o Italia para que al ser visible empecemos a ser solidarios. Ojalá veamos más historias de los médicos que se la están jugando, de los ciudadanos y empresarios que asumen su responsabilidad y de gobernantes que entiendan su labor en una situación de este tipo...