Opinión

Martes negro de Semana Santa en Bruselas

¿El ataque terrorista pudo haberse evitado?

  • 24/03/2016
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Señores terroristas –con todo respeto– no han leído bien el sagrado Corán, “Alá no ama a los que se exceden…” 2:190.

 

  • Es el segundo atentado reivindicado por integrantes de ISIS en menos de una semana, luego de que el sábado 19 de marzo atacara en pleno Estambul y acabara con las vidas de cinco personas.

 

La mañana de este martes 22 de marzo la ciudad de Bruselas sufrió dos ataques terroristas que han causado terror y la muerte de por lo menos 34 personas y poco más de 200 heridos. La acción obligó a cerrar todas las operaciones y el gobierno elevó al máximo el nivel de alerta en todo el país; la frontera franco-belga fue cerrada y todo el servicio de transporte colectivo -metro y de tranvías- fue suspendido durante horas; el gobierno decretó tres días de luto nacional, y la bandera ondea a media asta: “Es un duelo excepcional. Todas las banderas nacionales estarán a media asta en todos los edificios oficiales del país”, indicó el vocero del primer ministro belga, Charles Michel.

 

Los atentados han conmocionado al mundo en general, pero sobre todo a Bélgica y sus 11 millones de habitantes.

 

La solidaridad no se hizo esperar. Los colores de la bandera belga, fueron proyectados sobre la torre Eiffel en París en recuerdo de las víctimas, iguales muestras se manifestaron en el mundo.

 

Y otra vez, la información nos llegó por las redes sociales, sobre todo por Twitter.

 

Uno de los primeros comunicados de solidaridad fue del Papa Francisco, quien envió un telegrama de condolencias a través del secretario del Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin donde “vuelve a condenar la violencia ciega que causa tanto sufrimiento e implora a Dios el don de la paz, invocando sobre las familias de las víctimas y sobre los belgas el beneficio de las bendiciones divinas”.

 

Más tarde emitió un tuit @Pontifex_es:

 

  

Ante los hechos lamentables, el arzobispo de Bruselas Mons. Jozef De Kesel decidió cancelar la celebración de la Eucaristía de Semana Santa.

 

¿Cómo ocurrió?

 

El primer ataque se produjo a las 7:45 horas en el aeropuerto Zaventem, se sabe que poco antes de las explosiones, se escucharon disparos y gritos en idioma árabe en la terminal del aeropuerto. Después se escuchó una doble explosión que provocó al menos 14 muertos y más de 90 heridos, las imágenes que circulan en la red son de terror generalizado.

 

Y cuando todavía no se reponían a eso de las 9: 30 horas, se produjo un segundo ataque en la estación de metro de Maelbeek, justo en el centro de la ciudad, muy cerca de las instituciones democráticas como son la Comisión, Parlamento y Consejo de Europa; ahí una explosión causó por lo menos 20 muertos y un centenar de heridos.

 

“Un hombre gritó unas palabras en árabe y escuché una gran explosión”, dijo a la agencia AFP Alphonse Lyoura, que trabaja en la seguridad del equipaje de los vuelos hacia África. “Era el pánico general. Me escondí y esperé cinco, seis minutos. Algunas personas vinieron a pedirme ayuda”, agregó, con las manos aún ensangrentadas. “Ayudé al menos a siete heridos. Retiraron cinco cuerpos que ya no se movían”, continuó, explicando que “muchos perdieron las piernas”.

 

Una hora más tarde de producidas las explosiones, una periodista de la AFP vio unos cientos de personas evacuadas en el aeropuerto.

 

En imágenes televisadas podían verse escenas de pánico, con cientos de pasajeros huyendo de la terminal área de la que salían columnas de humo, y ventanas destruidas.

 

Por cierto, al menos una de las bombas fue hecha con clavos para hacer más daño.

 

¡Inenarrable lo que ocurrió en Bruselas!

 

Los terroristas trasladaron los explosivos en el aeropuerto dentro de maletas de viaje: “Llegaron en taxi con sus maletas, donde escondían las bombas”, dijo el alcalde de Bruselas. En tanto, el fiscal federal, Frédéric Van Leeuw,manifestó en rueda de prensa junto con el primer ministro, Charles Michel, que una de las dos explosiones ocurridas en el aeropuerto de Bruselas “probablemente fue causada por kamikazes”. “Dos (personas), probablemente, cometieron un acto suicida. El tercero está siendo activamente buscado”, precisó.

 

Los investigadores indagan si una de las explosiones en el aeropuerto pudo haber sido causada por una bomba en una maleta, de la otra explosión se sabe que fue un ataque suicida.

 

Minutos después, diarios belgas y la televisora pública VRT difundieron una fotografía de los sospechosos del atentado en el aeropuerto. Las imágenes fueron captadas por una cámara de vigilancia. En ésta se ve a tres hombres cada uno de los cuales empuja un carro de equipaje.

 

Dos presuntos terroristas van vestidos de negro y llevan en la mano izquierda un sólo guante; algo que según el periódico La Libre Belgique podría haber servido para ocultar los detonadores de explosivos; de inmediato las fuerzas de seguridad buscan a un tercer sospechoso, que aparece en las imágenes vestido con una chaqueta blanca y que lleva un gorro negro.

 

La policía belga piden colaboración ciudadana para identificar a dicho sujeto: “Si usted ha reconocido a este individuo o si tiene informaciones sobre el atentado, por favor póngase en contacto con los investigadores”. Para lo que facilita un número de teléfono y un correo electrónico avisderecherche@police.belgium.eu

 

La policía, también pide colaboración a aquellos que tengan vídeos y fotografías de los ataques, asegurando que se mantendrá la discreción sobre los informantes.

 

Debemos precisar que en un primer momento, la policía había pedido a los medios de comunicación no revelar la captura tomada por las cámaras del aeropuerto, pero ante su filtración a través de las redes sociales autorizó su publicación, según explicó la agencia de noticias Reuters.

 

Se ha abierto una profunda investigación y se han designado a tres jueces especializados en terrorismo para encontrar a los culpables.

 

Las primeras evidencias encontradas además del fusil kaláshnikov AK-47 cerca de uno de los cuerpos sin vida en el aeropuerto fue una tercera bomba que por fortuna no llegó a explotar; otras pruebas que llevan a encontrar los culpables son haber descubierto un artefacto explosivo, productos químicos y una bandera de ISIS, en una vivienda en el distrito de Schaerbeek.

 

Pero no hubo necesidad de confirmar a los responsables ya que ISIS reivindicó los atentados.

 

En efecto, ese mismo día los atentados fueron reivindicados por el denominado Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), según la agencia Amaq, vinculada a ese grupo terrorista.

 

Un día después, la policía belga detuvo a un sospechoso de los atentados de Bruselas del que se desconoce su identidad. En un primer momento los diarios 'DH' y 'La Libre' informaban de que el detenido era Najim Laachraoui, identificado como uno de los terroristas del aeropuerto que habría huido al no explotar su carga, y que es pieza clave de los ataques en Bruselas y de los atentados de París. Sin embargo, minutos después desmentían esta información. La Fiscalía no se ha referido a esta detención pero sí ha confirmado que continúan buscando a Laachraoui.

 

¿Quién es él?

 

Es la tercera persona que aparece en las imágenes del aeropuerto difundidas este martes por las autoridades belgas con un sombrero.

 

Es un ciudadano belga de 24 años nacido el 18 de mayo de 1991 y criado en el barrio de Schaerbeek. Se sabe que en 2013 viajó a Siria y ha sido una figura clave a la hora de reclutar a jóvenes europeos para ISIS. El presunto yihadista, se cree podría ser el artífice de los equipos terroristas que atentaron en Francia el pasado 13 de noviembre. Su ADN fue encontrado en parte del material explosivo utilizado en los atentados de París.

 

¿Por qué el ataque?

 

Lo más sencillo es decir que los ataques terroristas habrían sido una reacción a sólo tres días después de que la policía belga detuviese al yihadista Salah Abdeslam de 26 años de edad, principal responsable tras los atentados de noviembre en París que costaron la vida a 130 personas.

 

Salah era el único de los autores de los atentados del 13 de noviembre contra París que ha logrado escapar; habría cruzado la frontera hacia Bélgica en la misma mañana posterior a la matanza.

 

En un comunicado difundido en inglés y árabe y publicado en el sitio web de una agencia de noticas vinculada a ISIS señala que combatientes “detonaron una serie de bombas, cinturones y aparatos explosivos, el martes, contra el aeropuerto y una estación de metro del centro de Bruselas, capital de Bélgica, un país que participa en la coalición internacional contra el Estado Islámico”.

 

El texto señala además que “los combatientes del Estado Islámico abrieron fuego dentro del aeropuerto de Zaventern, antes de que varios de ellos detonaran sus cinturones explosivos, mientras que otro hacía lo mismo en su martirio en la estación de metro de Maalbeek”.

 

El mismo ISIS fue quien reivindicó los atentados ocurridos en París en noviembre del año pasado en donde fallecieron más de 120 personas. Se sabe también que el autor de los recientes ataques en Estambul que dejó cinco muertos tenía vínculos con el grupo Estado Islámico de Irak y Siria.

 

Alguna reacciones.

 

Francia y EU reforzaron sus medidas de seguridad en los aeropuertos, estaciones de metro y otras zonas sensibles. En Nueva York las autoridades portuarias aumentaron la seguridad en los tres aeropuertos: La Guardia, John F. Kennedy International Airport y Newark Liberty en Nueva Jersey. De igual forma se desplegaron patrullas anti-terroristas en el World Trade Center.

 

El Gobierno de México, por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, condenó los atentados registrados e informó que no tiene reporte de víctimas mexicanas en los actos terroristas, aunque sí había connacionales en el aeropuerto, pero están a salvo.

 

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, ha pedido que no se hagan conjeturas sobre posibles vínculos entre los atentados del 13 de noviembre en París y los registrados este martes en Bruselas: “La investigación en curso desvelará la realidad, las conexiones que puedan existir”, ha indicado en una entrevista a la cadena France 2.

 

Algunos hoteles de Bruselas ofrecieron habitaciones gratuitas a las víctimas y familiares de los atentados, según anunció la Asociación Hotelera de Bruselas y de inmediato se puso en marcha un número de teléfono para que las familias de las víctimas puedan recibir información: 0032026485002.

 

¿Pudo haberse evitado el ataque terrorista?

 

Es muy difícil evitar que los terroristas se mezclen con la gente común en lugares concurridos, pero sí debió haberse elevado al máximo el nivel de alerta terrorista después de la detención de Salah Abdeslam el viernes 18 de marzo.

 

¿Qué sigue?

 

Como dice el editorial del diario El País de este miércoles 23 de marzo el atentado yihadista exige una respuesta común de toda la Unión Europea que “incluya medidas de carácter político, militar, policial y de inteligencia”.

 

Señala que si Europa “quiere ganar la guerra al terrorismo yihadista debe superar las actuaciones nacionales y poner en marcha un auténtico plan europeo que haga frente al mayor desafío —junto al de la inmigración— que tiene por delante”.

 

Recuerda el rotativo que hace unas semanas “tras la matanza de París, el Gobierno francés renunció a solicitar la activación de la cláusula de solidaridad prevista en el artículo 222 del Tratado de la UE, que hubiera implicado una respuesta colectiva y coordinada por parte de la Unión. (Pero) Por el contrario, prefirió actuar en solitario, amparándose en el artículo 42, que situaba la respuesta en el plano intergubernamental y fuera de las instituciones europeas”.

 

Y subraya que “cuatro meses después esa decisión se ha demostrado errónea, teniendo en cuenta que es probable que los terroristas que actuaron en Bruselas formaron parte de los mismos comandos que asesinaron en París. Ni uno ni otro atentado buscaban atacar a una ciudad o a un país, sino a un grupo de Estados que han creado un modelo de civilización libre, próspero, solidario y tolerante con todas las culturas”.

 

Agrega el editorial que en este ataque “No estamos hablando de lobos solitarios ni de grupos marginales, sino de jóvenes europeos radicalizados que odian ese modelo y están dispuestos a matar y morir en una guerra sin cuartel. Son comandos bien organizados, con apoyos locales y formación en la guerra en Siria o en algunos países de África”.

 

Subraya el madrileño que “hay que actuar militarmente contra el ISIS... pero, sobre todo, hay que perfeccionar los sistemas de inteligencia y definir las reglas del juego en la UE para investigar a los miles de ciudadanos potencialmente peligrosos: Sin violar el principio de presunción de inocencia, pero sin pecar de inocentes y atarnos las manos a la espalda cuando toda Europa se enfrenta a una amenaza clara y rotunda”.

 

Este martes negro de Semana Santa murieron al menos 34 personas, 14 en el aeropuerto y 20 en la estación del metro, justo en el corazón de las instituciones europeas. Los heridos se elevan a 200, según cifras publicadas por los medios belgas.

 

Hay que hacer algo y rápido ya que ISIS avanza, y muchos no hacen nada por detenerlo.

 

Por cierto, este tema no tiene nada que ver con Dios –Alá– ni el sagrado Corán, es un asunto de ISIS que pretende sembrar terror en el mundo…

 

Casi siempre que ocurren estos actos hay grupos fundamentalistas en la red que festejan los atentados. Pobres personas habría que decirles en términos cristianos “perdónalos señor por que no saben lo que hacen y dicen”.

 

No le hicieron caso al Papa hace un año.

 

Por ultimo decir que hace un año, justo en Semana Santa... -fue en el mes de abril- hombres armados del grupo terrorista islámico Al Shabab irrumpieron en la Universidad de Garissa, en Kenia, y asesinaron a 147 personas (la mayoría estudiantes), otras 79 resultaron heridas. Los terroristas asesinaron a los guardias de la universidad mientras los alumnos aún dormían, hicieron detonar explosivos y tomaron decenas de rehenes en las habitaciones. Durante más de 15 horas tuvieron control del centro de estudios. Los terroristas separaron a los estudiantes por religión, preguntaron si eran cristianos o musulmanes y abrieron fuego y decapitaron a aquellos que contestaron que profesaban el cristianismo.

 

¡El golpe fue durísimo!

 

Un día después, en el Vía Crucis que se celebró en el Coliseo en Roma y al que acudieron miles de creyentes con velas encendidas, el Papa Francisco se mostró muy crítico con la pasividad internacional ante el asesinato de cristianos en países como Kenia, Siria e Irak:

 

El jesuita pidió entonces –suplicó– “que la comunidad internacional no permanezca muda e inerte frente a tal crimen inaceptable que constituye una violación preocupante de los derechos humanos más elementales. Deseo verdaderamente que la comunidad internacional no mire hacia otro lado”.

 

Vease: Espantoso silencio ante persecución y muerte de cristianos

 

Nadie le hizo caso entonces...

 

De repente me acordé del poema del pastor alemán... Martin Niemöller:

 

“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,

guardé silencio,

porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

guardé silencio,

porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

no protesté,

porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,

no protesté,

porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,

no había nadie más que pudiera protestar”.

 

Sin comentarios.

 

Posdata… Este jueves es santo en el calendario cristiano y sobre todo católico.

 

Este 2016 hay un gran cambio en la liturgia católica por decisión del Papa Francisco.

 

Hasta el año pasado el lavatorio de los pies era sólo para 12 hombres después de la lectura del evangelio como para manifestar de forma representativa la humildad y el amor de Cristo hacia sus discípulos.

 

Ahora el “grupo puede estar formado por hombres y mujeres“. Pero la decisión aunque es decreto papal, lo decide cada sacerdote.

 

Un decreto que veía venirse ya que a Francisco predicó años anteriores con el ejemplo.

 

Por cierto, este año el jesuita lavará los pies a 12 personas refugiadas de la localidad de Castelnuovo di Porto, a las afueras de Roma. Se trata de uno de los centros de acogida donde se alojan aquellos que solicitan asilo como refugiados en Italia y que está gestionado por la cooperativa “Auxilium”. El centro acoge a más de 900 personas que han solicitado asilo en el país, la mayoría proviene de África.

 

Será la primera vez que el Papa no realice esta celebración del Triduo Pascual en la propia Roma si no a las afueras, en la Diócesis de Lazio; en 2014 acudió a la Fundación Don Carlo Gnochi-Centro “Santa María della Providenza”, donde lavó los pies a una docena de enfermos; en 2015 celebró la Misa y el Lavatorio en la cárcel de Rebbibia, en la periferia de Roma, donde lavó los pies a doce detenidos.

 

@fredalvarez

@OpinionLSR