Opinión

Mario Delgado: traspiés en SLP

La determinación de Mario Delgado parece enviar la señal de que Morena pactará con mafias locales, en la búsqueda de mayores posiciones electorales. | Roberto Rock L.

  • 12/11/2020
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El nuevo presidente de Morena, Mario Delgado, se estrenó en el puesto con una determinación ominosa en San Luis Potosí, al pactar una alianza electoral con un controvertido grupo incrustado en el Partido Verde, bajo el control de Ricardo Gallardo Cardona, diputado federal por esa organización. 

Los seguidores de Gallardo Cardona festejaron ayer ruidosamente la presunción de que la alianza con Morena lo pone en ruta directa a una candidatura común para gobernador. Ya lo intentó hace seis años, cuando investigaciones judiciales en su contra lo hicieron desistir.  

Los primeros sorprendidos fueron militantes de Morena en el estado, que la tarde de este martes protagonizaron un zafarrancho en las oficinas de la autoridad electoral de la entidad, en un intento infructuoso para evitar la entrega del oficio, firmado por el propio Delgado, en el que se establece esta coalición con rumbo a las elecciones del próximo año para relevar al priísta Juan Manuel Carreras en la gubernatura.

Durante los meses recientes se ha publicado ampliamente tanto en medios locales como potosinos que el diputado Gallardo Cardona está ligado con negocios ilegales. Hace un par de semanas el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, en visita a la capital potosina, confirmó que su oficina investiga denuncias precisamente sobre el que fuera también alcalde de Soledad, municipio cercano a la ciudad de San Luis Potosí. Junto con su padre, Ricardo Gallardo Juárez, son objeto de imputaciones sobre el florecimiento en esa zona del tráfico de drogas, giros negros y protección a células de “Los Zetas”.

Pese a estos señalamientos, que la familia Gallardo ha arrastrado por más de una década, Delgado decidió avalar esta alianza, lo que trajo por tierra las expectativas de que Morena lograra sumar para su causa al alcalde de la capital, Xavier Nava, o postular a Juan Ramiro Robledo, un político de larga trayectoria bajo las siglas del PRI, pero que se incorporó desde hace años a Morena

Gallardo padre ganó en 2015 la alcaldía capitalina, postulado por el PRD, pero en 2018 cuando buscó la reelección, fue derrotado por el citado presidente municipal, el panista Xavier Nava, pariente del legendario médico Salvador Nava, quien protagonizó en diversas etapas del estado -la última, durante la administración de Carlos Salinas de Gortari- resonantes batallas políticas en favor de la limpieza electoral.

La decisión de Mario Delgado parece dejar la vía abierta para que Nava Palacios sea postulado por una coalición encabezada por el PAN junto con el PRD y el propio PRI, más una agrupación local denominada Conciencia Popular. Su cargo en la alcaldía se lo debió en su momento a una alianza del PAN con Movimiento Ciudadano, que ha mandado señales de que en 2021 no participará en frentes electorales, aunque no ha determinado públicamente lo que hará en este caso.

La determinación de Mario Delgado, que hará revivir la polémica sobre su legitimidad al frente de Morena, parece enviar la señal de que el partido del presidente López Obrador pactará con mafias locales, sin importar si ostentan un perfil criminal, en la búsqueda de mayores posiciones electorales.

También, este episodio parece explicar la negativa de Esteban Moctezuma, secretario de Educación, que declinó buscar la postulación de Morena para la gubernatura potosina, quizá asumiendo a lo que se iba a tener que enfrentar. 



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