Opinión

Mancera y el dilema de Claudia Sheinbaum

¿Habrá llegado la hora final del Clan Mancera? | Roberto Rock L.

  • 04/09/2019
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El enigma del ajuste con el pasado ha acompañado a Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, desde el inicio de su administración. En estos nueve meses han acumulado polvo los señalamientos sobre irregularidades y negocios atribuidos al equipo de la anterior administración, que encabezó el actual senador Miguel Ángel Mancera. Pero según múltiples indicios, un sobresalto político está a la vuelta de la esquina.

Autoridades federales cuentan con expedientes cuidadosamente integrados ante la eventualidad de que sirvan para enderezar acusaciones penales en contra del anterior mandatario capitalino o algunos de sus principales colaboradores, entre los que destacaron el secretario de GobiernoHéctor Serrano, los hermanos Julio César y Luis Serna (amigos de Mancera desde la adolescencia) y Miguel Ángel Vásquez. Este último fue un extraño operador político, laboral y financiero cuyas acciones en el gobierno y movimientos financieros personales están causando fascinación entre fiscales y otros ojos gubernamentales.


El propio senador Mancera no deja de provocar el levantamiento de cejas por parte de investigadores hacendarios y de integrantes de la Fiscalía General de la Nación. Algunos temas incluso, los han llamado a fortalecer su sentido del humor.

Se sabe, por ejemplo, que el señor Mancera ha manifestado en sus declaraciones de impuestos tener ingresos mensuales por seis millones de pesos, presumiblemente ligados al arrendamiento de bienes inmuebles. El cotejo de sus actuales activos en este campo con los que tenía antes de asumir la jefatura del gobierno de la ciudad despierta focos rojos en el más amateur de los auditores.

Mancera ha declarado ante Hacienda haber recibido de su madre una herencia de 10 millones de pesos, en efectivo, que la señora tuvo resguardados en un lugar desconocido, que eventualmente fue descubierto por su afortunado hijo. Las autoridades consideran que ese dinero tiene otro origen, y se han dado a la tarea de investigarlo.

Por lo que toca a los señores Serna, la labor indagatoria no se restringe a dependencias gubernamentales, pues se han recibido reportes de agencias norteamericanas extrañadas de que ambos hermanos hayan exhibido cierta fruición por adquirir mansiones y otros bienes en Estados Unidos.

Las pesquisas se orientan igualmente a vínculos entre la política y el sistema judicial capitalino. Se ha detectado que un solo funcionario del Tribunal Superior de Justicia declaró ingresos por casi 80 millones de pesos en un año, cifra estratosféricamente superior a la suma de sus ingresos oficiales.

Una faceta que está mereciendo especial atención en las investigaciones son los vínculos del equipo Mancera con empresarios de diversos rubros, lo mismo inmobiliarios que proveedores de la más diversa gama.

Entre ellos destaca el Grupo Kosmos (del que La Silla Rota ha informado profusamente), que alberga a un amplio número de empresas, entre las que figuran aquellas que recibieron contratos millonarios de la administración anterior para dotar de alimentos a prisiones, hospitales y otras instalaciones. Pero que bajo el influjo del poder de Mancera se extendieron al ramo inmobiliario, el transporte colectivo e incluso el procesamiento de basura, en una llamada planta termovalorizadora cuyos permisos (un gigantesco negocio a costa de la ciudad) fueron puestos en vilo por determinación del gobierno Sheinbaum.

¿Habrá llegado la hora final del Clan Mancera?

(A partir de hoy, aquí lo espero todos los miércoles, con más de Informe Confidencial).