Opinión

Mancera, responsable de la crisis en la ALDF

La crisis de la ALDF debe resolverse por el bienestar de la ciudadanía.

  • 08/11/2015
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La crisis que vive la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) es responsabilidad de Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del DF. Lamentablemente, el gobierno capitalino intervino para juntar al PRI, al PAN y al PRD (PRIANRD) y despojar a Morena de las comisiones y cargos legislativos que le corresponden como grupo parlamentario.

 

En la historia de la Asamblea Legislativa, nunca se había visto que a un grupo parlamentario se le quitaran los lugares que por ley le corresponden. Nunca se había visto tal burla y desdén por la ley como ha ocurrido en la actual legislatura. El problema que hay en la ALDF, no solamente es un asunto de los legisladores del PRIANRD, la responsabilidad principal es del Jefe de Gobierno que metió las manos hasta la cocina para imponer una lógica autoritaria y de revancha contra Morena.

 

Los coordinadores del PRI, PAN y PRD recibieron indicaciones muy concretas de no dejar pasar a Morena. Para cristalizar su fechoría, Mancera ayudó a la conformación del PRIANRD, pues el GDF ofreció a los partidos quedarse con el presupuesto de la ALDF y repartir entre sus fracciones y coordinadores mil millones de pesos. Ante tal oferta, los coordinadores parlamentarios usaron una mayoría artificial para justificar el reparto de comisiones. Dejaron a un lado lo que implica la composición de la Asamblea y los porcentajes de representación de la voluntad popular.

 

A Morena, primera minoría con 20 diputados le dejaron tres comisiones, el mismo número que, los coordinadores del PRIANRD, le asignaron partidos que tienen sólo 3 diputados. Esta incongruencia no es gratuita. Representa la falta de oficio de los personeros del GDF que, desde sus coordinaciones parlamentarias, no pueden tomar decisiones por sí mismos.

 

El grupo parlamentario de Morena ha planteado que legalmente le corresponde presidir 11 comisiones, entre ellas la de gobierno, por lo que exigió reabrir la negociación para distribuir de forma justa las comisiones. Reabrir las negociaciones, para re-configurar legalmente las comisiones del órgano legislativo, permitiría conformar un espacio legislativo con equilibrios y donde el debate político por el presupuesto de la cuidad sería claramente entre el grupo parlamentario de Morena y el del PRIANRD.

 

La Asamblea Legislativa del DF no necesita imposiciones de mayorías artificiales, lo que necesita es un ajuste presupuestario que abone a las mejores causas de la ciudad de México. Se necesitan legisladores con más trabajo y menos lujos. En lugar de repartir mil millones de pesos a la burocracia legislativa deben utilizarse para impulsar y consolidar proyectos en beneficio de la ciudadanía.

 

En este sentido, es importante la propuesta de austeridad de los legisladores de Morena (quienes públicamente renunciaron a la mitad de su dieta para donarlo a la educación de los jóvenes)  porque de esa manera se reduciría sustancialmente el presupuesto de la ALDF y se destinaría a programas como el de apoyo adultos mayores, a la compra de camiones RTP para apoyar el transporte, y a elevar el presupuesto para la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y para el Instituto de Educación Media Superior (IEMS).

 

La crisis de la ALDF debe resolverse por el bienestar de la ciudadanía. Una Asamblea Legislativa que represente lo que la voluntad popular dictaminó, en las elecciones del 7 de junio, ayudará a lograr la austeridad y el equilibrio político, pero sobre todo ayudará a defender el presupuesto de la ciudad y un presupuesto justo y suficiente para las delegaciones.

 

@martibatres