Opinión

Mancera gobierna para el PRD

Es fácil inferir que detrás de las entregas irregulares que han realizado las delegaciones para comprar el voto se encuentra el GDF.

  • 17/05/2015
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Miguel Ángel Mancera se equivocó nuevamente. Suspendió la aplicación de programas que son universales y que se tienen que aplicar por ley, como el de la pensión a adultos mayores y la entrega de útiles escolares, como represalia por las críticas que recibió sobre los operativos de compra de votos mediante dádivas que han venido operando las delegaciones desde el inicio de la presente campaña electoral.

 

La escala de prioridades sociales del gobierno del DF es muy decepcionante: prefiere realizar la entrega de despensas y tinacos, por un lado, y cancelar acceso a útiles escolares y pensión de adultos mayores, por otro.

 

Se trata de una maniobra para engañar a la opinión pública: mantiene el operativo de compra de votos en el Distrito Federal y, de paso, culpa a la oposición de la suspensión de programas que son un derecho de la población.

 

Con ello, el Gobierno del DF contradice su propia circular enviada al conjunto de dependencias y delegaciones en la que se instruye la suspensión de todas las entregas de apoyos que no formen parte de programas universales, disposiciones por ley, educación, salud y contingencias de protección civil.

 

Miguel Ángel Mancera se fue por la tangente. No son programas como la pensión de adultos mayores o la entrega de útiles escolares lo que debe suspenderse, pues estos programas son mandatos de ley y además son universales. El problema está en las entregas que se realizan sin mandato de ley, que no son para todos, es decir no son universales, que incluso no forman parte de un programa regular, que son aplicados  específicamente durante la temporada electoral y que son utilizados con fines políticos y electorales a cambio del voto.

 

Éstas últimas entregas se vienen realizando desde hace meses, y pese a los "exhortos" del gobierno central no han parado por la sencilla razón de que tienen todo el apoyo de las diversas áreas del gobierno central.

 

Nadie cuestionó la existencia de programas sociales y las entregas que de éstos se derivan. Lo que se criticó es la compra del voto que se realiza entregando tinacos, zapatos, tenis, despensas, televisiones, pintura, gas, dinero en efectivo y otros bienes que no forman parte de programas permanentes, universales y consagrados en la Ley. Todo ello se hace con la autorización del Jefe de Gobierno del Distrito Federal ya que legalmente, serían imposibles dichas entregas sin las autorizaciones de la Secretaría de Gobierno, la Consejería Jurídica, la Secretaría de Finanzas, la Oficialía Mayor y otras dependencias.

 

Simplemente, si la Secretaría de Finanzas del Gobierno de la Ciudad no autoriza la liberación de recursos para la compra de despensas, las delegaciones no podrían implementar estas estrategias de compra del voto. De igual manera, si la Consejería Jurídica niega la publicación de actividades institucionales extemporáneas y de carácter meramente electoral, pues no podrían realizarse estas. Por eso, es fácil inferir que detrás de las entregas irregulares que han realizado las delegaciones para comprar el voto se encuentra el Gobierno de Miguel Ángel Mancera.

 

Su gobierno se encuentra al servicio del PRD en más de un sentido. Primero, permite a las delegaciones y áreas del gobierno central repartir dádivas como despensas y tinacos para comprar votos a favor de este partido. Después suspende el acceso de la gente a los programas universales que son un derecho para enderezar una campaña contra los partidos de oposición al gobierno.

 

Estamos ante una curiosa paradoja: el Jefe de Gobierno que no pertenece al PRD tiene a todo el aparato de gobierno trabajando para este partido; y el PRD obedece órdenes e instrucciones de alguien que ni siquiera ha tenido la atención de afiliarse a su partido.

 

@martibatres