Opinión

Maestros de inglés, desprotegidos por la 4T

El gobierno de Morena ha dado "atole con el dedo" a los teachers, pues además de no basificarlos les deben varias quincenas. | Lourdes Mendoza*

  • 09/04/2021
  • Escuchar

Seguro no me la va a creer, pero a los maestros de inglés, la 4T los tiene sin sueldo.

En enero de 2019, el entonces secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, enunció una de sus máximas en el cargo: "Para enseñar inglés no debes de saberlo", lo cual era el preámbulo para el lanzamiento de una plataforma digital que pretende, al menos en el imaginario de la 4T, desplazar al Programa Nacional de Inglés (Proni) y a sus integrantes, quienes demandan al gobierno ser reconocidos como maestros, que les paguen y que cambien las reglas de operación para dejar de jugarle al tío Lolo.

Con decirles que en tres años han pasado de ser 30 mil a 8 mil los maestros del Programa Nacional de Inglés.

Promesas y más promesas

En noviembre de 2018, tras el arrasador triunfo de Morena, los maestros Proni se reunieron con la diputada Adela Piña, presidenta de la Comisión de Educación en la Cámara y, dicho sea de paso, profesora. En este encuentro, la morenista prometió la basificación para todos los maestros de inglés y también que ya no habría intermediarios en el presupuesto.

¿La razón? Hay maestros que cobraban incluso cada seis meses.

Las promesas se quedaron en eso, de acuerdo con Rigel Guzmán, líder de los maestros de inglés, pues tras tres años de lucha lo único que han obtenido es bloqueo a sus perfiles de Facebook y la indiferencia. Atole con el dedo, en resumen.

Su principal demanda es el cambio en las reglas de operación, mismas que no permiten que el docente de inglés sea reconocido como parte del magisterio y que obtenga en tiempo y forma su salario. Además, buscan un contrato único a nivel nacional, pues en estados como el morenista Veracruz, se adeudan hasta cuatro quincenas y hay evidencias de maestros que fueron obligados a firmar contratos con todo y nómina por adelantado, en lo que se observa como manipulación del presupuesto Proni.

El covid recrudeció el panorama

En 2020 poco más de 2 mil maestros de inglés ya no fueron recontratados, una incongruencia, toda vez que al Proni se le otorgaron mayores recursos. Y según Rigel, lo que busca la SEP es desaparecer al Proni, como pasó con otros tantos programas de educación para que sea el Estado quien absorba el presupuesto y manipularlo a placer.

La maestra cuestiona también las promesas que hiciera como candidato AMLO de que nadie se quedaría sin empleo y que no habría más outsourcing en el sistema en materia educativa, pues a la fecha siguen esperando su base alrededor de 5 mil 300 maestros de los más de 8 mil que quedan del agonizante Proni.

¿Y Delfina, apá? ¿La secretaria? Sí, la que es también maestra... ah, de ella ni sus luces.

La cereza: sólo tres estados han basificado a sus maestros de inglés. La CDMX tiene a 760 de 3 mil 700; es decir, sólo al 30%.

BC a 50, gracias a una demanda colectiva, y 200 siguen en la penumbra. Y ojo eh, Tamaulipas es el único estado que ha basificado al 100% de todos sus maestros y, sorpresa, se logró gracias a la voluntad política del góber García Cabeza de Vaca. ¡Quihúboles!

Podemos y queremos producir los medicamentos oncológicos

En este espacio he dado cuenta de la falta de medicamentos oncológicos, sobre todo para niños y niñas, y las mujeres con cáncer de mama, principal causa de muerte entre las mujeres. De hecho, hace unos días, Adriana Dávila y yo, como integrantes del colectivo 50+1, lanzamos el reto #NoTeAcostumbres a todos los candidatos a gobernadores, alcaldes y legisladores de todos los colores para dejar de normalizar la violencia vs. mujeres, la falta de estancias infantiles y medicamento contra el cáncer; o sea, que hagan una agenda y políticas públicas a favor de las mujeres.

Leído lo anterior, debo decir que hay diferentes versiones sobre la falta de medicamentos oncológicos, pero lo fundamental es encontrar de inmediato la solución para salvar vidas. Así pues, mi sentido periodístico me obligó a viajar a Guadalajara, Jalisco, donde se concentra, prácticamente, el "clúster" de la industria farmacéutica mexicana y los principales productores de los fármacos contra el cáncer. Me acerqué a PiSA Farmacéutica, empresa 100% mexicana y con 76 años de historia. Sus instalaciones me dejaron perpleja y más saber que cuenta con 16 plantas de producción donde trabajan más de 20 mil personas, de las cuales el 50% son mujeres que laboran en diferentes disciplinas para áreas especializadas. Tienen más de mil 500 marcas y productos, un centro de distribución nacional con capacidad para 80 mil pallets que ya lo quisiera Obama.

En resumen, la industria farmacéutica mexicana engloba a 40 empresas nacionales con un total de 63 plantas de producción instaladas en todo el país. En México existe capacidad y buena voluntad; así pues, me pregunto: ¿para qué mirar hacia otros continentes, si se puede incentivar la producción y la soberanía sanitaria? Los medicamentos oncológicos se pueden fabricar aquí en México, sólo se necesita sumar voluntades y toda la industria está puesta.

Lo clausuraron

Surit Berenice Romero, nueva titular de Profeco, no tolerará influyentismo ni actos de prepotencia de los empresarios restauranteros a quienes se les clausura su establecimiento por no cumplir las medidas sanitarias o engañar a los consumidores. Y es que Dennis Stevens, dueño del Estiatorio Nostos, mueve todas sus influencias para evitar que su restaurante siga clausurado por "no mantener de manera notoria y visibles los precios de los productos que comercializa". La mayoría de los establecimientos en la Ciudad de México cumple con todas las regulaciones sanitarias y de información de sus precios, por lo que es un hecho que el gobierno de Claudia Sheinbaum y la Profeco revisarán las anomalías del restaurante Nostos para evitar abusos en contra de los clientes.

La columna de Lourdes Mendoza Peñaloza se publicó originalmente en El Financiero, reproducida aquí con autorización de la autora.

* Lourdes Mendoza Peñaloza es una periodista mexicana especializada en finanzas, política y sociales, con más de 20 años de experiencia en medios electrónicos, impresos, radio y televisión.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.