Opinión

Los maestros, la realidad

Para el recuerdo: a los maestros, a la maestra Rosita…

  • 16/05/2015
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Las sociedades preocupadas por su futuro tienen en los maestros la base para el desarrollo cultural y social de la nación. Los maestros han sido actores reales del proceso de concientización de las comunidades, razón por la cual en muchas ocasiones han sido atacados, agredidos y no pocas veces expulsados por los caciques, presidentes municipales, gobernadores, los funcionarios sindicales oficialistas e, incluso, nuestras “más altas autoridades” (como dice el discurso del SNTE); han sido mal pagados, y la propaganda contra ellos genera que se suponga que sólo están preocupados por su salario (una miseria, por cierto), y no por las reivindicaciones que muchos de ellos, en conjunto o individualmente han planteado: La calidad educativa.

 

Más allá de los análisis de los expertos, los responsables gubernamentales de la educación deberían de responder unas preguntas muy simples: ¿Educar, para qué? ¿Qué persigue la educación que genera el Estado mexicano? ¿Ciudadanos conscientes? ¿Mano de obra “competente”? ¿Qué? Y a partir de esas respuestas, las siguientes preguntas serían: ¿Qué tipo de maestro requerimos? ¿Cómo lo formamos? ¿Qué le ofrecemos? ¿Qué le exigimos? Todo sobre la base de la gran pregunta, esa que hace que haya diversos partidos, diversos modelos, diversas propuestas: ¿Qué sociedad, qué país, queremos?

 

Una historia particular

 

Tengo la fortuna de vivir en una zona que se antoja agradable: En una calle con camellón y palmeras y en una colonia de tradición que aun así está descuidada. Es el caso del mencionado camellón. No hay cuidado ninguno; el pasto crece durante la época de primavera y verano hasta alcanzar una altura de cuarenta o más centímetros, para que en otoño e invierno el piso quede casi ralo, como resultado de la falta de riego y la cantidad de basura acumulada. [Tal vez no he reparado en que es una clase, sobre la base de las competencias y los aprendizajes significativos, para que los niños de la colonia puedan conocer los efectos estacionales].  

 

Hace seis  años, igual que hace tres, en la  época de campaña electoral para jefes delegacionales la calle se llenó de camiones del servicio de bacheo y de parques y jardines que en un santiamén la pavimentaron, superficialmente, por cierto, y podaron el camellón (que abarca dos calles), que estaba repleto de basura de toda índole.  Ahora, tres años después y sin atención durante los años intermedios, esta semana  pasó la brigada de poda que además de hacer ese trabajo, hicieron la limpieza superficial de las estatuas que hay sobre el propio camellón y casi podemos tener un agradable espectáculo, pues sólo esperamos que quiten los camiones de volteo y de transporte escolar que han decidido estacionarse todos los días sobre el mismo, en violación expresa de la ley y con la seguridad de que no les harán nada “porque las grúas son muy pequeñas”.

 

Todo lo anterior tiene la intención de señalar cómo los servicios públicos, urbanos, no hacen su trabajo más que por consigna: Hay campaña y el partido en el poder en la delegación abre camino a su sucesor. ¿El beneficio del poder? ¿Sólo ese partido lo hace?

 

La corrupción

 

Unas grabaciones mostraron las verdaderas intenciones de los funcionarios de OHL, la gran empresa de construcción de carreteras de capital español que ha estado actuando con mucho éxito a lo largo de cuando menos nueve años, sobre todo en el Estado de México: El neocolonialismo. La rapiña de esos capitales extranjeros y muchos nacionales, metidos en todos los ámbitos de la vida nacional, destacando su actividad en el sector financiero y en el de la construcción, va de la mano de la corrupción como método para obtener negocios.

 

Resulta que por todos lados hacen agua los proyectos de comunicaciones ¿en qué proyectos está esa empresa? ¿Cómo se acordaron los términos y quién lo hizo? ¿De quién será el negocio del nuevo aeropuerto que con tanta insistencia, desde el sexenio pasado y lo que va de éste, se propone hacer en una zona determinada, aunque afecte a otros aeropuertos, como el de Toluca, por ejemplo? ¿Fuentes de corrupción?

 

De pilón…

 

Mientras, como si fuera otro país, las campañas políticas continúan su paso sin voltear a ver la realidad. ¿Por qué ningún partido fue capaz de suspender su campaña y atender los urgentes problemas que se presentan: La agresión a los jornaleros, la marcha de los yaquis? ¿Cómo mide un juez las sanciones?

 

Mientras quien se reúne con un delincuente ya detenido sólo se hace acreedor a una fianza de siete mil pesos para que salir de la cárcel, y no es el único caso de los privilegiados por la clase política, a los jornaleros detenidos la semana pasada en San Quintín les fijan siete millones de pesos. ¿Cuál es la fianza para los dirigentes yaquis, para el Dr. Mireles? ¿Cómo se aquilata el daño? ¿Cómo puede un juez medir la sanción? Justicia: eso exigimos para los 43, esos jóvenes que aspiraban simplemente a ser maestros, tal vez cambiar la vida.

 

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

 

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier  régimen, no importa el partido, por supuesto)