Opinión

Los fotógrafos mexicanos en Ucrania

Trabajar en el contexto de guerra es el mayor reto que existe en nuestro gremio. Requiere carácter y firmeza. | Ulises Castellanos

  • 14/04/2022
  • Escuchar

Resulta que a más de un mes de la invasión en Ucrania, tenemos al menos siete colegas en la guerra, son Cristopher Rogel, Narciso Contreras, David Peinado, Eduardo Quiroz, Ada Trillo, Jair Cabrera y Héctor Quintanar. Sin duda un récord para el gremio.

No es usual que fotógrafos mexicanos anden en esos temas, sobre todo por el aspecto económico. Estar allá y en cualquier guerra es caro.

Cristopher me cuenta por Whats desde Kiev, que se fue por sus propios medios y que lleva un presupuesto de $30,000 mil pesos para estar un mes. Considero que es poco, pero es viable.

El verdadero reto es vender sus fotos. La mayoría van por sus propios medios económicos. Desde aquí no sé de ningún medio que los esté apoyando.

También vi el abuso del tour que organizan los ucranianos a la ciudad de Bucha. Decenas de periodistas son escoltados para documentar la tragedia porque es parte de la narrativa.

Allá andan también. Daniel Berehulak, Ron Haviv, James Nachtwey y Morenatti entre muchos otros.

Trabajar en ese contexto es el mayor reto extremo que existe en nuestro gremio. No es fácil, no es sencillo. Requiere carácter y firmeza. Mi reconocimiento a todos por allá. 

Se trata de una nueva generación de fotoperiodistas valientes que hacen lo que les gusta, les paguen o no. Compiten con los mejores y hoy además con las redes sociales.

Este tipo de retos marcan la carrera de todos, para bien o para mal.

Los protege el espíritu de Robert Capa, McCullin y los que han fallecido en esta guerra entre otros grandes que han trabajado y muerto en batalla.

Mi respeto y reconocimiento a todos ellos. Va desde aquí un fuerte abrazo. Estaremos pendientes de su mirada.



Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.