La atención política y mediática después del sismo del pasado 19 de septiembre ha sido muy desigual. En Iztapalapa, de acuerdo con reportes preliminares, el saldo del terremoto fue de por lo menos 8 mil inmuebles dañados, entre edificios y casas, así como un millón de personas sin agua. También en esa demarcación colapsó un edificio, ubicado en Paseos de las Galias, donde murieron cinco personas.

En esta demarcación hay por lo menos 45 colonias dañadas, de las que se habla muy poco. Entre las más afectadas destacan La Planta, Ermita Zaragoza en sus cuatro secciones; El Molino, Unidad Habitacional Santa Cruz Meyehualco, Santa María Aztahuacán, San Sebastián Tecoloxtitlán, Lomas de San Lorenzo parte baja; Barrio San Lorenzo; Lomas Estrella, Cananea, La Era; por mencionar algunos ejemplos.

Son miles de personas las que se quedaron sin hogar. Es la otra cara de la moneda del sismo, la que se ve poco, la que se atiende menos. Uno de los principales reclamos de los vecinos es que acudan las autoridades a dictaminar sus casas y así poder acceder a apoyos. No obstante, la acción de gobierno ha sido insuficiente, por decir lo menos.

Además, en esta zona es necesario que se lleven a cabo de forma seria estudios de mecánica de suelo que permitan saber si las áreas afectadas son habitables o si sus actuales pobladores deberán ser reubicados en un lugar sin daños.

Por otro lado, los sismos ahondaron el drama cotidiano del agua en Iztapalapa. Las grietas que se abrieron afectaron también la red hidráulica y el drenaje.

La ciudadanía de Iztapalapa espera una respuesta que aún no llega. El sismo del 19 de septiembre acentuó más las desigualdades sociales.

@martibatres | @OpinionLSR | @lasillarota





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