Opinión

¿Los cuidados son un trabajo?

Los cuidados incluyen diversas acciones para satisfacer las necesidades propias o de otras personas, y sí son un trabajo.| Luz María Galindo Vilchis*

  • 15/05/2021
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De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (2018), el trabajo comprende todas las actividades realizadas por personas de cualquier sexo y edad con el fin de producir bienes o prestar servicios para el consumo de terceros o para uso final propio. Cabe mencionar que el trabajo excluye las actividades que no entrañan la producción de bienes o servicios como el robo, las actividades de cuidado como el aseo personal y las actividades que no pueden ser realizadas por terceros para el beneficio de una persona, por ejemplo, dormir y aprender. 

Desde la economía clásica y liberal, los cuidados, que en su mayoría realizamos las mujeres, son una actividad que nos corresponde hacer por amor, por el hecho de ser mujeres, por lo que, no se considera un trabajo

La economía feminista ha cuestionado lo anterior: inició un análisis más detallado y se consiguió que las mujeres y las actividades que hacemos fueran más visibles en la economía, pero aún no se ha logrado superar las desigualdades en las que vivimos mujeres y hombres. Especialmente, en temas como los cuidados, que se siguen entendiendo como parte “de lo que debemos hacer” para aportar al bienestar de la sociedad, considerando una prioridad a las otras personas, antes de nosotras mismas y con mínimos apoyos del Estado.

Desde esta perspectiva, los cuidados son acciones como gestionar, preservar, conservar y asistir para satisfacer las necesidades propias o de otras personas, y estas pueden ser pagadas o no, por lo que, los cuidados, sí son un trabajo que seguimos haciendo las mujeres.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (2019) las mujeres dedicamos a los cuidados directos 12.3 horas, mientras que los hombres dedican 5.4 horas. Estos datos que se presentan son cifras antes de la contingencia sanitaria.

Durante la pandemia, diferentes estudios como el que hizo el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sobre “Madres trabajadoras y covid-19”, demuestran que las mujeres asumieron la reconfiguración de la reorganización de los tiempos, de las labores domésticas y de los cuidados, a costa de su desarrollo laboral, de su vida personal, lo que ha agudizado sus enfermedades físicas y mentales.

Cabe preguntarnos, ¿qué está haciendo el Estado con respecto a este tema? Desde hace aproximadamente cuatro años, se inició la discusión institucional sobre el Sistema Nacional de Cuidados en México, lo que significa garantizar los cuidados para todas las personas, siendo grupos prioritarios las personas con discapacidad, las niñas y los niños y las personas adultas mayores.

El 18 de noviembre de 2020 la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el dictamen que reforma y adiciona los artículos 4 y 73 de la Constitución Política para la creación del Sistema Nacional de Cuidados. Este dictamen en lo general refiere que toda persona tiene derecho al cuidado digno, y en lo particular, hay una reserva para modificar la fracción V del apartado C, con el fin de especificar que este Sistema no va a generar ninguna estructura orgánica nueva, ni presupuesto, por lo que, se deberán aprovechar las instituciones que ya existen en los diversos niveles del Gobierno.

El 16 de abril se llevó a cabo en el Senado de República el Foro “Diálogos sobre el Sistema Nacional de Cuidados”. En éste se enfatizó la importancia de la corresponsabilidad del Estado, del Mercado, de la Comunidad y de las Familias.

Cabe preguntarnos cómo será el diseño y la implementación de este Sistema, en el que será importante considerar los costos económicos, pero sobre todo los costos sociales de lo que implica si este trabajo de cuidados, que seguimos haciendo las mujeres, lo dejamos de realizar, no porque no queramos, sino porque nuestra salud física y mental, nos lo impida, ya que no hay, ni se están generando condiciones para nuestros cuidados, ¿qué pasará entonces?

*Dra. Luz María Galindo Vilchis

Coordinadora del I Diplomado Violencias y Diversidades; del Seminario Estudios interseccionales de la desigualdad social y del Seminario permanente interinstitucional Familia y Diversidad, todos del Instituto Mora. Asimismo, docente en la UNAM. Realizó su estancia postdoctoral en el CEDUA-COLMEX. Sus líneas de investigación son la perspectiva de género, políticas públicas, usos del tiempo, corresponsabilidad social, vida cotidiana y trabajo de cuidados, diversidad familiar y diversidad sexual, nuevas experiencias de ser hombres (masculinidades).

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