Los costos de la ineptitud

Durante los últimos meses hemos sido testigos que gobernar es un ejercicio que requiere además de conocimiento un grado de responsabilidad mayor. No se trata sólo de lo que se quiera hacer, se trata de que cada acción, cada acuerdo y cada decisión tiene consecuencias colaterales que se deben de calcular para no generar un problema mayor del que se intenta resolver o no hundir en consecuencias que antes no eran ni visibles a la población. Algunos ejemplos de lo que está pasando:

· El tema de desabasto de combustible es algo que ha afectado más de lo que podría beneficiar. Nadie puede negar que el robo de combustible es un gran problema y que debería de erradicarse, pero tampoco nadie puede negar que las consecuencias en el intento de erradicarlo se están disparando. Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Hidalgo y varios estados más han perdido miles de millones, ya van más de 100 muertos en una tragedia que se pudo evitar con tomar una desición en un contexto en donde era muy sencillo tomarla y además, parece que ni siquiera es un problema de abasto solamente.

· El paro de los maestros de la CNTE en Michoacán ha provocado pérdidas millonarias. El Gobierno Federal ha intentado responsabilizar al gobernador Silvano Aureoles y si bien es cierto que es su responsabilidad pagar las nóminas, es responsabilidad del Gobierno Federal resguardar las vías de comunicación y por lo tanto las vías del tren (como bien especifica la Ley de Vías Generales de Comunicación). Están varados más de 800 mil contenedores y hay parados 252 trenes con más de 2 millones de toneladas en mercancía. En resumidas cuentas, el costo del plantón cuesta unos mil millones de pesos diarios y empezó el 14 de enero, o sea que al día de hoy son unos 16 mil millones de pesos y contando. Además, no hay que olvidar que la CNTE fue un aliado estratégico en la campaña de López Obrador y quizás por eso se niega a que se ejerza el Estado de Derecho… a pesar de que no hacerlo cueste mil millones de pesos diarios que tenemos.

· Otro tema que es bien conocido por los mexicanos es el costo de cancelar el Nuevo Aeropuerto que equivale más o menos a 160 mil millones de pesos perdidos y eso sólo hablando de lo que ya se se había invertido, además de unos 70 mil empleos y otros miles de pesos en contratos cancelados. Cancelar el aeropuerto es una decisión que cuesta más de 13 veces lo que se invierte al año en Cultura y más de la mitad de lo que cuesta todo el sistema educativo nacional… es de reconocerse que al menos este es un error que había anunciado en su campaña el Presidente y a pesar de las consecuencias decidió se consecuente, pero en los demás casos no eran promesas de campaña.

Estos son tres ejemplos claros de lo que cuestan los errores y de lo que cuesta la inexperiencia en un equipo de gobierno. Además, podríamos sumar lo que cuesta tener parada la refinería de Salamanca mientras se habla de construir nuevas, de lo que cuesta el desabasto de gasolina en cada estado y en la cadena productiva y desde luego lo que no se puede cuantificar en dinero; las vidas de personas que son parte de los daños colaterales de la ineptitud.

Dolor evitable

@JulioCastilloL | @OpinionLSR | @lasillarota




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