Yo no me voy a contagiar de sida o lo que sea

Advierte una chica no mayor a los 15 años a dos chicos que intentan obsequiarle un condón mientras realizan una jornada de prevención en el patio de una escuela.

Dicha escena forma parte del más reciente filme de Robin Campillo, 120 latidos por minuto, en el que nos muestra que hablar de homosexuales, de las personas consumidoras de drogas, de quienes ejercían el trabajo sexual en las calles, resultaba ser una afrenta en la Francia de principios de los años 90, donde se había tolerado que las compañías de seguros rechazaran sistemáticamente el aseguramiento de personas que vivieran con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el gobierno no se interesaba por generar políticas de prevención en sectores gravemente afectados como los usuarios de drogas ni tampoco ponía mucho interés en indemnizar a personas con hemofilia a quienes se había infectado de VIH en los hospitales públicos.

120 latidos por minuto


En medio de ese contexto, surge una agrupación denominada ACT UP Paris, cuya labor se centra, pues hasta el día de hoy continúa trabajando, en demandar a los gobiernos políticas públicas efectivas para dar respuesta al VIH/sida, y de la cual, el cineasta de origen marroquí da a conocer su incidencia y estrategias de protesta en aquella Francia gobernada por un presidente que selo una vez en 14 años, pronunció la palabra sida, mientras cientos de personas demandaban poder acceder a los tratamientos experimentales disponibles en la época, a mejorar la educación sexual en la escuelas francesas, pero sobre todo a reconocer una realidad que cobraba decenas de vidas ante la falta de soluciones médicas eficaces.

Atinadamente, a propósito del 1 de diciembre, Día Internacional de Respuesta al VIH/sida, se estrena en México el filme galardonado con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes, que da un rostro a aquellos activistas que, en algunos casos, dieron su vida por lograr un mundo mejor para las personas con VIH y que clamaban a sus gobiernos hacer algo al respecto y no abandonarlos a través de la figura del silencio y la ignorancia.

Cada día 33 personas resultan infectadas


Difícilmente, quienes salgan de las salas de cine en estos días no sentirán la curiosidad de hacer búsquedas por internet, sino es que lo harán desde su celular inteligente segundos después de encenderse la luz de la sala, y se darán cuenta que el año pasado hubo 1.8 millones de nuevos casos de VIH alrededor del planeta, que alrededor de 36.7 millones en el mundo viven con VIH y que hubo un millón de fallecimientos asociados al sida alrededor del globo terrestre, según datos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/sida. Y que en México, cifras del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida (Censida) muestran que hay 220 mil personas con VIH, cantidad que podría aumentar a 250 mil para 2020 o que, actualmente, cada día 33 personas resultan infectadas.

Escribirán las palabras VIH y/o sida y su búsqueda les arrojará que en días pasados integrantes de la Coalición de Personas Afectadas por el VIH y Sida Derechohabientes del ISSSTE y el Movimiento Mexicano de Ciudadanía A.C. protestaron a las afueras de las oficinas centrales del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado debido a que en los últimos años (de 2011 a la fecha) se han presentado diversas irregularidades en la atención a las personas con VIH de los diferentes centros de especialización en la materia, sobretodo en el abasto de medicamentos.

En este año, entre junio y noviembre, se incrementó la situación que ha derivado en los cambios de esquema de tratamiento para algunas y algunos usuarios, en detrimento de las y los mismos, pues, diferentes especialistas y guías de tratamiento nacionales e internacionales, establecen que dichas modificaciones deben hacerse, únicamente cuando la terapia pierde su efectividad y en no más de tres ocasiones a lo largo de la vida de la persona.

Hasta el momento, la respuesta ha sido una reunión de trabajo y el compromiso de revisar la situación.

O que en los últimos dos años, en diferentes entidades de la República Mexicana (Chihuahua, Quintana Roo, San Luis Potosí y Veracruz), se han presentado diferentes iniciativas de reforma para sancionar a quienes transmitan a otra persona el virus, sepan o no su estado serológico.

Siendo el último Chihuahua, donde el argumento ha sido que la medida busca sancionar a quienes violen a las mujeres, pero no se ofrecen respuestas para erradicar dicho delito a pesar de que la entidad ocupa el segundo escaño en registro de casos, ni propuestas para brindar la atención adecuada en caso de violación, incluida la prueba de VIH y el acceso a medicamentos antirretrovirales para una terapia post exposición.

VIH e ITS


También queda pendiente la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, referente al amparo promovido por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, tras la aprobación de una reforma al Código Penal de Veracruz por parte de la Cámara de Diputados local a fin de agregar al delito "del contagio" el término "infecciones de transmisión sexual" (ITS), entre las que se encuentran el VIH y el VPH, para "tratar de prevenir la transmisión de dichas infecciones, principalmente a las mujeres y las niñas que se encuentren en condición de vulnerabilidad".

La pena contemplada es de seis meses a cinco años de prisión y multa de hasta 50 días de salario mínimo para quien "dolosamente" infecte a otra persona de alguna ITS.

Todas las propuestas presentadas, a pesar de que Censida y otras instancias a nivel internacional han advertido que estas medidas van en contra de las labores de prevención  de nuevas infecciones y genera estigma y discriminación, el cual se traduce en datos como que en la Ciudad de México, las personas con VIH estén dentro de los 10 grupos con mayor índices de discriminación en su contra, según el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la capital mexicana o que tres 3 de cada 10 mexicanos no aceptaría que en su casa viviera una persona con VIH/sida, según  la Encuesta Nacional sobre la Discriminación en México.

Muchos corazones latiendo para erradicar el VIH


Ojalá y sean muchas personas quienes acudan a ver 120 latidos por minuto y se enteren que existen muchos corazones latiendo para lograr erradicar el VIH del mundo, para evitar nuevas infecciones del virus y muertes por sida y para que las personas tengan a la mano insumos como los condones y eludan ser parte de los más de 10 mil nuevos registros que cada año se contabilizan en este país.  

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@leonardobastida | @OpinionLSR | @lasillarota



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