El año pasado en Brasil hubo muchas manifestaciones, algunas violentas. El motivo principal fue el alto precio del transporte público, aunque eso fue sólo un detonante. La gente está harta de tantos problemas sociales en nuestro país.

Nosotros tenemos una de las tasas tributarias más altas del mundo, pero los servicios públicos y la infraestructura del país son muy malos. A nosotros nos parece que esto es causado por la corrupción de los políticos.

Creo que en la cabeza de todo brasileño está la idea de que algo debe de hacerse para cambiar esta situación, para castigar a los políticos corruptos, por lo que se requieren leyes que faciliten la condena de estos  malos políticos.

La Copa del Mundo es un ejemplo de la mala organización pública. Los gastos fueron altísimos. Se erogó mucho más que en ediciones realizadas en diversos países. Las obras se atrasaron y tuvieron que ser aceleradas invirtiendo más dinero. La reforma del aeropuerto de mi cuidad, por ejemplo, no estará lista para el mundial, a pesar de haber comenzado hace años.

Hicieron un estadio nuevo ¡carísimo! en la capital del país (Brasilia), pero allá no hay equipos importantes, por lo que mucha gente cree que no será utilizado después de la Copa. En nuestros periódicos frecuentemente hay notas sobre irregularidades en las construcciones y reformas que están siendo hechas. Ante esta situación, propusieron hacer una investigación especial sobre este asunto, pero no la han llevado a cabo por falta de apoyo político.

Además, cuando se piensa en cuántos hospitales, escuelas, calles, y viviendas podrían haber sido hechas con todo ese dinero, muchos se enfurecen, pues estas construcciones son mucho más importantes y necesarias.

Generalmente en los mundiales hay una conmoción, todo el mundo está feliz y se encuentra dispuesta a mirar los juegos y alentar a la selección brasileña, pero este año, las cosas son muy diferentes. En las calles hacen arte para criticar la realización de la Copa del Mundo y a la FIFA, en lugar del arte que vibra con el deporte.

Yo creo que la gente tiene razón en no conformarse con el sistema político, con tanta corrupción, con la pésima calidad de nuestros servicios públicos, y con los excesivos  gastos de la Copa de futbol.

Pero ahora el dinero para el mundial ya fue gastado, y eso no lo podemos cambiar. Hay muchas personas que dicen que no habrá Copa, que saldrán a manifestarse para impedir los juegos. Yo no creo que eso sea correcto, pienso que la gente debe recibir bien a los extranjeros y dejar que los que aman el futbol puedan ver el mundial en paz.

Después, la gente puede hacer manifestaciones para que se cambie lo que debe de cambiarse.

 

Twitter: @wladston

 



Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información