Opinión

López-Gatell... ¿'miente'?

Al paso de las semanas los datos de López-Gatell comenzaron a lucir percudidos. | Jorge Ramos Pérez

  • 11/05/2020
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En la escena final de la película El abogado del diablo, el actor Al Pacino suelta una frase: “¡ah, vanidad, mi pecado favorito!”

¿En qué momento se hundió el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell?

A mediados del año pasado el secretario de Salud Jorge Alcocer tuvo un desafortunado choque con los padres de niños con cáncer. El desabasto de medicinas, en gran medida causado por Raquel Buenrostro, entonces oficial mayor de la SHCP, sacó a las calles a madres y papás. Una desafortunada declaración de Alcocer lo obligó a reunirse en privado con ellos y disculparse.

Entonces apareció López-Gatell. Todo el 2019 fue un desastre. Recortes presupuestales a hospitales de alta especialidad, definidos con la delicadeza de un machete, riñas callejeras con laboratorios, acusaciones a médicos porque supone la 4T que sólo les interesa el dinero… renunció el director del IMSS, Germán Martínez.

Así llegó la crisis por el coronavirus SarsCov2 y la Secretaría de Salud no quiso meterse en problemas. Tomó la mejor decisión: que Hugo López-Gatell asumiera la vocería.

El subsecretario fue tomando el control de las conferencias. Algunas preguntas incómodas las fue sorteando, nunca faltaron los o las paleras que salían al quite.

Pero al paso de las semanas los datos de López-Gatell comenzaron a lucir percudidos. Antes de que se conocieran los primeros casos de contagios el silencio era la marca. Uno de los primeros hizo derrapar a más de uno, pero López-Gatell y la Secretaría de Salud optaron por el silencio, en lugar de aclarar. Ese fue el principio del error.

Luego los números. En La Silla Rota la reportera Mariluz Roldán detectó desde la segunda semana de abril las inconsistencias: las cifras de decesos; de la noche a la mañana desaparecen datos de pruebas realizadas; de cientos de casos se ignora su nacionalidad o si son migrantes… y el 20 de abril en este espacio se lanzó la pregunta: ¿López-Gatell miente?

El viernes 8 de mayo los diarios The New York Times y Wall Street Journal, además de El País, publicaron reportajes que pusieron en tela de juicio los números del doctor López-Gatell. En particular los medios de Estados Unidos sembraron la duda sobre la posibilidad de que el gobierno mexicano esté ocultando la cifra de decesos. Más allá de si el New York Times quedó a deber con sus fuentes, el hecho es que hay dudas sobre las cifras del subsecretario.

Definitivamente no fue la semana de López-Gatell, pues en redes sociales el ex secretario de Salud José Narro puso en la picota también los números oficiales. Un foro organizado por Salomón Chertorivsky el jueves, donde participó otro ex secretario de Salud, Julio Frenk, y la titular de Salud de Tamaulipas, la doctora Gloria Molina. López-Gatell, dueño del escenario de la conferencia nocturna, se salió de sus casillas cuando la reportera Nurit Martínez, de El Sol de México, de plano le dijo que si no veía ni oía a sus críticos. Las hordas obradoristas en Twitter se le fueron encima a la periodista, pero en el fondo quedaba el lamentable papel de Hugo López-Gatell.

Si el 20 de abril aquí se preguntó si mentía, cada vez es más claro que el subsecretario miente con la verdad.

Lo extraño de López-Gatell fue que en el Día del Niño se pusiera a “responder” preguntas de ellos, y el 10 de mayo hizo lo propio con las madres. Además, se dio tiempo para leer poesía de Miguel Hernández en un programa del Fondo de Cultura Económica.

“¡Ah, vanidad, mi pecado favorito!”

Punto y aparte. Los maloras dicen que el doctor José Luis Alomía, director general de Epidemiología y fiel escudero de López-Gatell, en realidad es José Luis Anomalía…

Punto final. La Corte tiene en sus manos cerrar el paso a un peligro para la democracia. Ojalá su amigo el presidente no los doble.

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