Opinión

Libros de texto gratuitos

Herramientas para un mejor país. | Areli Cano Guadiana

  • 22/08/2019
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Las sociedades en el mundo están sujetas a un intenso proceso de transformación en virtud de la evolución acelerada que existe en los planos político, cultural, tecnológico y económico; lo que pone de cierta manera, en estado de vulnerabilidad al marco de valores y principios que rigen la vida democrática. Bajo este contexto, la construcción de un proyecto de país requiere de la generación de una identidad nacional, además de que implica preparar a las futuras generaciones para su participación en el espacio público. Esto significa que quienes ahora son niños y jóvenes, deben estar listos para asumir responsabilidades cívicas, ejercer derechos y cumplir obligaciones.

Es importante conocer el rol fundamental que tiene en este escenario la educación básica, particularmente la escuela, como un espacio privilegiado para lograr cambios significativos que tengan impacto en la reducción de la desigualdad y de la discriminación, así como en el establecimiento de un horizonte comunitario compartido. La identidad nacional y el espíritu cívico también encuentran en la institución escolar un terreno fértil para su configuración y consolidación, pues en ella es posible analizar el pasado, reconocer el patrimonio cultural, asumirse como miembros de un grupo y apropiarse una narrativa común.

 Por ello, es primordial contar con maestros adecuadamente formados, con la infraestructura óptima y con instrumentos de enseñanza pertinentes, subordinados a la misión de lograr la cohesión identitaria en beneficio de la colectividad.

En México, uno de los pilares de la educación básica, ha sido la provisión de materiales de lectura para las diferentes asignaturas y niveles. Los libros de texto gratuitos constituyen un esfuerzo orientado a que los alumnos cuenten con los medios necesarios para el aprendizaje. La autoridad a cargo de la elaboración de estos libros es la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG), instancia creada en 1959 con adscripción a la Secretaría de Educación Pública por decreto del entonces Presidente de la República, Adolfo López Mateos, con la finalidad de “fijar, con apego a la metodología y a los programas respectivos, las características de los libros de texto destinados a la educación”.

Desde 1980, por decreto del Presidente José López Portillo, la CONALITEG es un Organismo Público Descentralizado, que tiene por objeto “la edición e impresión de los libros de texto gratuitos, así como de toda clase de materiales didácticos similares”.

Es pertinente reflexionar en el significado de la tarea de definir y elaborar los contenidos de esos instrumentos de aprendizaje para la educación básica. Uno de los aspectos más resaltables de la iniciativa de los libros de texto es que no tienen costo, lo que dota de contenido a la disposición constitucional que establece la gratuidad de la educación. Otro aspecto importante es el relativo a su carácter común, esto es, que los libros son iguales para todos los educandos, sin importar su situación económica o si la escuela es particular u oficial.

Estas características de los libros de texto gratuitos son de suma importancia, pues fortalecen el papel de la escuela y de la educación básica como un espacio para convivir de manera armónica, en un escenario de igualdad, con diálogo y respeto entre pares. Esto sienta las bases para el desarrollo de los valores democráticos de nuestra vida social.

El noble propósito que tienen estos materiales merece el más amplio apoyo institucional. Recientemente, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, anunció que se está en la etapa final de distribución de los 176 millones de ejemplares que deben hacerse llegar a todas las localidades del país de manera oportuna, para que la totalidad de alumnos del nivel básico inicien adecuadamente el ciclo escolar 2019-2020. En la logística de distribución participan de manera activa las secretarías de Educación (SEP), Defensa Nacional (Sedena) y Marina Armada de México (Semar), así como los padres de familia en el tramo final del reparto, con el objetivo de que los millones de libros de texto gratuitos sean recibidos en escuelas de educación preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria, telebachillerato, y educación indígena.

Además de la colaboración interinstitucional, en los libros de texto gratuito se imbrican otras buenas prácticas gubernamentales, como es la inclusión, al editarse en braille y macrotexto, para atender a la población invidente y débil visual; la responsabilidad con el ambiente, pues su elaboración tiene un significativo contenido de papel reciclado, destacando el uso de las  boletas electorales del proceso electoral 2018 donadas por el INE y; la incorporación de nuevas tecnologías, con un libro de geografía que contiene material interactivo que dinamiza el aprendizaje de los estudiantes.

El decreto originario de la CONALITEG establece como directriz en la elaboración de los libros, que su contenido tienda a “desarrollar armónicamente las facultades de los educandos, a prepararlos para la vida práctica, a fomentar en ellos la conciencia de la solidaridad humana, a orientarlos hacia las virtudes cívicas y, muy principalmente, a inculcarles el amor a la patria”. Sin duda, en tiempos de cambio y de desafíos, cobran vigencia estos postulados, que apuestan a la educación como la base para el desarrollo de México.